Los intereses inconfesables del dominador y la pacificación de las mentes

Por: Víctor Andrés Gómez Rodríguez
Fuente: rebelión.org (30.09.14)

“… mientras las mayorías conforman una corriente principal totalmente controlada […] reducirles la capacidad de pensamientos complejos, y ocupar ese espacio con lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes.” (Fernando Martinez Heredia).

La cultura del capitalismo es el lugar común donde dicotomías sencillas y fuertes, pacifican mentalmente a las mayorías, en la sumisión a la autoproducción[1] burguesa:

Lugares comunes: Nociones y modos de vida, flujos de información, espacios físicos y simbólicos que el dominador (colectivo) burgués socializa como deshistorizados,[2] durante su articulación con dicotomías sencillas y fuertes.

Dicotomías sencillas y fuertes: Bifurcación que trastorna al sentido común[3] de las mayorías mediante la articulación enunciada.

1. El capitalismo y la pacificación de las mentes. Coincidencia entre Iñaki Gil de San Vicente y Fernando Martínez Heredia.

La pacificación mental de las mayorías soporta a la ocupación del mundo[4]. Gil de San Vicente alerta acerca de tópicos y eufemismos para esa pacificación[5] que impidan el cambio social anticapitalista; los califica como trampas lingüísticas del poder con que aceptar a la dominación. Herramientas que propagan la ignorancia. Y recurre a Levins al precisar que:

«La ignorancia no es la ausencia pasiva de información sino una mezcla formada por datos, datos incompletos, datos acerca de cosas irrelevantes, expectativas irrealistas, conocimiento fragmentado, categorías rígidas así como dicotomías erróneas.» [6]

El instruido no deja de ser ignorante en su adhesión a tópicos y eufemismos políticamente desmedulados de los asuntos y problemas sociales, diseñados y promovidos por los masmedia y el sistema de enseñanza burgués. Entre los síntomas de las crisis durante la transición socialista posible, está el retorno a referentes de la cultura capitalista; formando lo que Gil de San Vicente denomina el ámbito social de una:

“democracia pacificada [que] requiere de mentes pacificadas para su correcto funcionamiento […]; el poder [burgués] se ha introducido en nuestra personalidad pacificándonos desde dentro, castrando nuestra independencia de praxis, de crear cosas y pensamientos nuevos y críticos, inasimilables por el sistema.” [7]

La obediencia al discurso con tópicos y eufemismos banales es un resultado de esa pacificación mental. Sus síntomas fluctúan entre la pasividad subjetiva anticapitalista y los trastornos en la subjetividad socialista[8]; mientras el capitalismo existente, en crisis, actualiza a la reproducción de su poder.

El devenir en el desarrollo del mundo humano equivale a la historia realmente humana, y nace de un prolongado proceso de lucha contra la dominación.[9] Para el capitalismo es vital el trastorno de ese principio marxista; que la ignorancia pertinente preserve a la deshistorización en su ejercicio del poder con que disimular a la explotación, e imponga a las mayorías un acontecer para mentes pacificadas.

Desde la semiótica, Checa Montúfar expone lo que él define como dominación “textual”, proceso localizado dentro de esa pacificación, que acontece cuando la cultura capitalista: embarga a los sectores populares los espacios y lenguajes ineludibles para interpretar y difundir su realidad mediante un “poder interpretativo” que permitiría la masificación de interpretaciones alternativas del mundo.[10]

¿Qué ocultan los tópicos y eufemismos vaciados de sentido apelando a la actualización de la ignorancia –desde Levins-, para la pacificación mental? El olvido de que: no hay lógica histórica universal al margen de la lucha de clases. De que la responsabilidad de conducir la historia universal no corresponde a un sujeto aislado, autocentrado y citadino, sino que ese sujeto está conformado por las luchas de liberación nacional y social de las mayorías contra la dominación. Que el sistema de dominación capitalista solo puede reproducirse si mantiene la explotación tanto en su centro global como en su periferia.[11] Que el poder no paga para estudiar al poder; sino para mejorar los efectos de la dominación[12] sobre mentes pacificadas. Relegándolas, en la periferia capitalista, a un presente desfuturizado desde un pasado que cercena a la memoria hasta inutilizarla; y entrampa al contexto histórico en una foto
fija que el consumismo incoercible se encarga de hacer pasar por hiperactiva. Martín-Cabrera comenta los efectos de esa pacificación mental en la intersubjetividad estadounidense, cuando reflexiona que en un país obscenamente rico, no se trata sólo de soportar relaciones laborales neofeudales[13]; también de un cambio de paradigma radical que amenaza con mercantilizar aún más a la cultura, y transformar la sociedad en un espectáculo dominado por la lógica colonial (anglo) norteamericana.[14] Mediante una inopia anglonorteamericanizada, la complejidad y diversidad socioeconómica se explicarán solo por razón de entuertos neoclásicos de la economía capitalista; esa diversidad y sus contenidos se subordinan a la tercerización y a la deslocalización productivas, para que aquella ignorancia pacificada tenga un “sentido” dentro del acaparamiento de los bienes escasos en la alienación económica. La ignorancia en mentes pacificadas hace que la mayoría se someta al valor de cambio en el interés que genera la acumulación capitalista.

La dominación capitalista re-presenta una “exacerbación” tecnológica que somete a todo saber. El problema, desde lo semiótico, está en que los mecanismos que controlan la dinámica de las transformaciones de “textos” arcaicos en formas nuevas de las sociedades actuales,[15] están dominados por el discernimiento de la cultura capitalista durante la pacificación mental de las mayorías. La cultura se tecnofiliza[16] en la acumulación parasitaria de plusvalía. La interacción, hoy global, entre códigos semióticos o lenguas está subordinada a la supremacía codicial angloestadounidense[17]; para que esa ignorancia se expanda hacia el sujeto anticapitalista. La preocupación de Gil de San Vicente está en esa pacificación mental en la dominación, de donde emerge la dimensión reformista del sistema burgués que acosa a cualquier intento de cambio radical anticapitalista.[18] Para el estudioso ya es común en las conversaciones cotidianas y los debates supuestamente profundos, la utilización de una amalgama de tópicos y eufemismos “sobrentendidos”, falsedades, polisemias y estereotipos, que desacrediten a la teoría marxista en la reificación de las modas “post”, mediante propuestas que consensúen con el dominador burgués. Elementos de esas reformas se filtran hacia los espacios de resistencia contra el capitalismo, e intentan definir el sentido de las mayorías.

Tras indagar cómo fue que se llegó a tal linealidad y pobreza teóricas; el investigador vasco recuerda la coerción que la burguesía ejerce sobre el análisis crítico para el desajuste del pensamiento, o al menosprecio de las organizaciones revolucionarias por los cursos de formación. Entre los tópicos y eufemismos Gil de San Vicente señala a la: afirmación de que la actual es una crisis financiera a secas; al eufemismo de “Estado de Bienestar” contra la teoría marxista del Estado que oculta a la explotación de clase y de opresión nacional[19]; que el capitalismo gira alrededor de la producción del beneficio que recorre tres sectores: la industria agroalimentaria; la industria de producción de bienes o sector secundario, y la industria de bienes de consumo o sector de servicios. Y de que el sector servicios en realidad también está dentro de los otros dos sectores. En esta rotura de la unidad económica se difumina el capital financiero en el sentido estricto. Y se dificulta el conocimiento crítico de la unidad de clase de la burguesía[20]; unidad en la dominación que apaña a las relaciones de explotación.

Términos como “justicia social”, “Estado de bienestar”, “derechos humanos”, “libertad”, “injusticia social”, «desarrollo endógeno»[21], «desarrollo sostenible»[22], «capital humano», «sociedad civil», «hegemonía», «antiglobalización», «altermundialismo», «gobernanza», «derechos humanos»; la «Teoría de la explotación asalariada», la «Teoría del Estado y de la violencia», la «Teoría ético-moral e ideal de vida» o la «Teoría del conocimiento y de la praxis», son citados por Gil como manipulados por la dominación durante la pacificación mental de las mayorías, al servicio de la acumulación parasitaria de plusvalía capitalista.[23] Consta un eufemismo, harto sensible, que protege a dicha acumulación: el de: “reparto de riquezas”, que se manifiesta a través de un grave galimatías entre riqueza y propiedad privada burguesa, cuando por riqueza se deduce a las casas y bienes de consumo de segunda o tercera necesidad, al lujo, por ejemplo; de manera que sin una explicación detallada y pedagógica cuando se enuncia «reparto de la riqueza» la gente explotada lo interpretar, no como la socialización de las fuerzas productivas y de la propiedad privada burguesa, sino sólo como la monda redistribución del reparto de la «renta nacional»; sin rozar la propiedad capitalista. [24]

Tal eufemismo se encuentra introyectado en reformas sociales y políticas en nuestro continente que los consensos con la autoproducción burguesa detallan. Los retrocesos experimentados por gobiernos con propuestas progresistas, fueron provocados por sus oligarquías locales contra la resistencia a dichos consensos (Honduras, Paraguay); o los hacen peligrar en los casos de Bolivia, Ecuador, Nicaragua; y en Venezuela. El límite se ubica en la propiedad privada burguesa; que desde esa concepción de “reparto de riqueza” es intocable; para trastorno de la praxis política (marxista)[25], indispensable a los cambios radicales anticapitalistas. Las variantes que soportan a esa pacificación mental a través de la ignorancia, promueven remiendos a la distribución de lo que “sobra” de la renta parasitaria burguesa.

Ángeles Diez recuerda que en la separación entre economía y política está la génesis de la dominación racional capitalista. Dicha separación permitirá a partir del siglo XVIII, la objetivación de las relaciones sociales y con la naturaleza, a través del contrato, para anteponer las relaciones de los hombres con las cosas por sobre las relaciones entre si. Advierte que la ideología liberal es la de una neutralidad de la economía, la del equilibro entre la oferta y la demanda, que supuestamente se desprende de las implicaciones morales, guiándose por la “mano invisible”, camuflada por principios teológicos. [26]

Existe una coincidencia entre eufemismos y tópicos vacíos y, la articulación entre lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes[27], intercedidas por la ignorancia –desde Levins-, para la pacificación de las mayorías entrampadas en el capitalismo; entre Iñaki Gil de San Vicente y Fernando Martínez Heredia, que devela al control mental sobre las mayorías a subordinar o subordinadas a la dominación capitalista.

El saber, contra la pacificación mental burguesa se construye desde el poder, teniendo en cuenta, a la capacidad de producir hacer que los otros acepten como natural y evidente “el mundo de significaciones que fijan los límites de lo pensable, incluso por los dominados”[28]; y que por efectos de esa ignorancia expedita a la articulación enunciada durante la autoproducción burguesa. La intersubjetivación en una transición socialista posible, acusa trastornos de la memoria histórica como herramienta cultural, cuando sujetos mentalmente pacificados posen de enfants terribles[29] o se pongan pelucas libertarias[30] que abonen sumisión a la dominación capitalista; y nieguen a la inteligencia como resultado de la intersubjetivación en equidad; hoy bajo la vigilancia y control del comportamiento social para la unión en la dominación burguesa Una transición socialista radical, posible, debe recordar que no hay inteligencia sin creación (colectiva) de sentido en la lucha de clases.

En vez de en crisis terminal el capitalismo neoliberalizó a la dominación en la reproducción de su poder. Y blinda al sometimiento cultural, previo a la opción militar; aun si cierta “ingenuidad” política -letal, desde ignorancia pacificada- le hace creer a alguien, cuando siempre estuvo colimado por ese control, que podrá entrar y salir de su vigilancia, que antes patrulla y después asesina; o ambas acciones a la vez. Lins Ribeiro advierte, que el imperialismo necesita de una hegemonía de control militar hi-tech y rápida capacidad de intervención; sorda a principios éticos.[31] Cinco cubanos inocentes fueron “capturados” por ese control y semantizados como “terroristas”, cuando el sistema nunca “funciona” contra Luís Posada Carriles.[32]

Martínez Heredia insiste en que quienes trabajan con las ideas y el análisis crítico anticapitalista, deben reparar en el colosal sistema de control permanente de los valores, la vida espiritual y capacidades de las mayorías, que es el objetivo esencial de la guerra cultural imperialista; proceso que él estudia desde hace dos décadas. El rol de los lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes en favor de ese objetivo, procede de su análisis crítico. Advierte que Cuba es un objetivo especial para el imperialismo en esa guerra en pos de restaurar, allí, un capitalismo colonizado. Indica acerca de lo imprescindible de luchar contra las formas de ese control que persigue la pacificación mental de las mayorías; contra el apoliticismo y la des-ideologización “inocuos”. Repara, a ese tenor, en un:

“alud interminable de materiales [con que] se intenta [anglo] norteamericanizar a cientos de millones en todo el planeta, en cuanto a las imágenes, las percepciones y los sentimientos, […] familiarizar y acostumbrar a compartir con simpatía las situaciones, el sentido común, los valores, los trajines diarios, los modelos de conducta, la bandera, las aventuras de una multitud de héroes, las ideas, los artistas famosos, los policías, la vida entera y el espíritu de Estados Unidos. Sin vivir allá ni aspirar a una tarjeta verde. Es suicida quien cree que esto es solamente un entretenimiento inocente para pasar ratos amables.” [33]

La pacificación mental de las mayorías tiene en ese alud interminable al apalancamiento que actualiza al poder capitalista en la dominación, y le “ahorra” recursos y problemas al imperialismo en la acumulación parasitaria de plusvalía. La violencia se mantiene y acrecienta; su culturización antecede a la opción militar; o la acompaña.

La fórmula teocrática “destino manifiesto” -manifest destiny-, timbrada por John O’Sullivan, que justificó a la expansión angloestadounidense reservada por la Providencia al beneficio de los habitantes del país, a finales del siglo XIX se re-semantizó; y se tradujo en su expansión al Pacífico mediante el genocidio de los indígenas norteamericanos, al robo de más de la mitad de México y luego hacia el Caribe -Cuba-, Puerto Rico y las Filipinas. La llamada “guerra contra el terrosismo” desatada por Bush -hijo-, como reacción a los atentados del 11 de septiembre del 2001 dilucidó la emergencia del, denominado por Bush -padre- en 1990, nuevo orden mundial, tras la invasión a Granada. Es decir, a la globalización de ese “destino manifiesto”, que es fundamento de la pacificación mental de las mayorías para la deshistorización del poder capitalista.[34] Hilary Clinton, en una reciente visita a El Cairo, aseguró que EEUU, durante 236 años ha defendido la democracia en todo el mundo. Es imposible no reparar en la deshistorización en el ejercicio del poder angloestadounidense.[35] La unipolaridad capitalista se culturiza en las mentes pacificadas de las mayorías, mediante sumisión ignorante a su hegemonía. No escasean las fórmulas desde cierta “izquierda”; y hasta personas –y gobiernos-, a entrampar dentro de ese control.[36]

Los procesos de alfabetización masiva que hoy se acometen en América Latina, no deben concretarse, sin que los anteceda el trabajo político sistemático que les garantice a las mayorías beneficiadas la conciencia social anticapitalista que impida su reversión drástica hacia los intereses de las oligarquías. El siglo veinte, y los inicios del actual, son testigos de una ofensiva culturaldesplegada por esas oligarquías en sumisión al poder imperialista. Para subvertir o desmantelar los procesos sociales sofistica variantes de esa ignorancia, y acrecienta la socialización de referentes capitalistas. El poder se extiende a la trasnacionalización massmediática. La monopolización semiósica y semiótica desde hegemonía angloestadounidense convierte a la alfabetización en proceso social indispensable pero, política y culturalmente insuficiente sin el sentido anticapitalista que enfrente a esa guerra cultural; a la que algunos, desde la izquierda, le minimizan sus efectos en la dominación, cuando:

“Se ven y se oyen materiales que constituyen propaganda imperialista […], se repiten sus términos [eufemismos], como el que le llama “servicio internacional” a su ejército de ocupación de un país. No basta con hacer divulgación o propaganda antimperialistas, si ellas conviven con mensajes imperialistas y fórmulas confusionistas. La necesidad de enfrentar esas campañas es más aguda hoy […]. El apoliticismo y la conservatización de la vida social son fundamentales para el capitalismo actual. Sin enfrentamientos políticos o de ideologías, se extienden y sedimentan conductas, valores, percepciones y juicios sobre sí y sobre los otros y sentidos de la vida en el terreno personal, de las familias y los grupos afines, que constituyen una acumulación cultural favorable al capitalismo.”[37]

La pacificación mental de las mayorías se globaliza. Organismos, entidades internacionales como ONU –su Consejo Permanente de Seguridad-, las ONG’s, proyectos de ayuda internacional contra la pobreza y a favor del desarrollo, han sido “re-creados” o penetrados por el imperialismo mediante la interacción entre su poder deshistorizado y la trasnacionalización de la cultura masiva angloestadounidenses, que abarca no solo a las manifestaciones artísticas populares, también a la academia, las asociaciones comunitarias, a la institucionalidad política en general; incluyendo a Estados y gobiernos.

El sistema capitalista sufre por acaparamiento del poder, que aún no lo mata, pero que intenta atenuar en la pacificación mental de las mayorías. Para ello acude al boato de “cosas”, como las armas –obviando que estas son relaciones sociales-; mediante variantes de la articulación enunciada, porque su:

“… apuesta es lograr que los activistas sociales y los intelectuales y artistas [no pacificados] que son conscientes y se oponen queden solos y aislados en sus nichos, y sus productos sean consumos de minorías, mientras las mayorías conforman una corriente principal totalmente controlada por ellos. […] El ideal es reducirles [a esas mayorías] la capacidad de pensamientos complejos, y ocupar ese espacio con lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes.” [38]

La articulación enunciada, apela a una pacificación mental de las mayorías que vigorice a la unión en la dominación imperialista. Que el sujeto social dominado (colectivo) la discierna como “perpetuidad”, y ubique a la zona de terror fuera de la cotidianidad burguesa. Advierte Dinucci que en el mundo orwelliano que diseña la OTAN, las guerras son procesos que transfieren las riquezas hacia las multinacionales fabricantes de armas; ese capital compra la voluntad de los masmedia del “mundo libre”, que promocionan las guerras argumentando razones humanitarias; para que las mayorías mentalmente pacificadas, reciban la información sobre tales conflictos, precisamente a través de los mismos que tienen el mayor interés en propiciarlos.[39]

Escarbando en la memoria histórica, quizás, en busca de antecedentes al proceso capitalista de pacificación mental de las mayorías en la región, Galeano comentó que el 12 de octubre de 1492, América descubrió el capitalismo, cuando Cristóbal Colón, financiado por los reyes de España y los banqueros de Génova, trajo la novedad a las islas del Caribe. En su diario del Descubrimiento el almirante escribió 139 veces la palabra oro y 51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor; y el 27 de noviembre profetizó: Tendrá toda la cristiandad negocio en ellas.[40].

La relatoria de las dictaduras militares latinoamericanas repasa que, el discurso hegemónico de pacificación contribuyó a legitimar la violencia política estatal, y luego a la tragedia de miles de asesinados y secuestros, divorciados de todo rasgo de humanidad.[41] Fair recuerda que metáforas aparentemente inocentes e inofensivas como “virus” o “parásito”, para referirse a los “subversivos” durante los tumultuosos 70’s del siglo XX, en nuestra región, no eran palabras inocuas; en tanto significantes polisémicos, tuvieron una implicación performativa que bajo ciertas condiciones, provee una resignificación que altera al sentido cierto que atribuimos a la realidad social.[42] En la Venezuela de los 60’s del siglo XX, la Alianza para el Progreso fue modo de “pacificación” de los movimientos populares de la época.[43] Al difunto Richard Holbrooke se le “recuerda” como el “ángel pacificador” angloestadounidense en el sudeste asiático.[44] En el Brasil de cara a los Juegos Olímpicos, sigue la limpieza de las favelas de Río de Janeiro. Las críticas a la política que el gobierno califica de “pacificación” son múltiples: por la criminalización de la pobreza y por la situación de estado de excepción y la suspensión de garantías que supone.[45] Para Lekic es innegable que, todavía hoy,

Bosnia acoja a tres poblaciones étnicamente divididas entre sí, porque la pacificación aún está garantizada por la presencia de un contingente de tropas correspondiente a la Unión Europea.[46] Ouvriye denuncia la pacificación de la Haití, cuando recuerda que desde hace ocho años, cada 15 de octubre, la ONU renueva el contrato de la MINUSTAH; de manera que esta fuerza política armada pueda cubrirse de cierta “legitimidad” para ocuparla. [47]Hurgando más lejos en el repaso, el rey Leopoldo II de Bélgica pacificó al Congo apelando a trabajos forzados, palizas despiadadas y manos cortadas; fue el responsable de al menos 10 millones de muertes.[48] Desde 1948 Israel masacra a Palestina[49], y junto a Estado Unidos acosa a Irán[50] y a Siria, intentando pacificar al Medio Oriente. Ángeles Diez observa, desde la experiencia del movimiento 15-M en Madrid que el poder, durante la pacificación de las mayorías, aprende y detecta las debilidades del movimiento[51]. Durante la pacificación mental de las mayorías el Estado-gestor-de-la crisis se debate sobre la problemática de dos lógicas: una, de tipo económico y orientada hacia la reanimación y estabilización de la acumulación capitalista; otra, de tipo político, preocupada por aventar los peligros de la revolución, asegurar la pacificación social, y la creación de un orden burgués estable y legítimo.[52] Las vicisitudes del pueblo cubano, durante más de medio siglo de proyecto socialista, son el corolario a erogar por su negativa a someterse a la pacificación mental imperialista. Tal pacificación en la dominación histórica burguesa, puede, tras disolver en el terror todas las relaciones humanas, ser el preludio de genocidios.

En su versión local –angloestadounidense-, Thomas Bender discierne a un dispositivo simbólico, soporte de la deshistorización en el ejercicio del poder angloestadounidense que “separa” a su sociedad del resto del mundo humano conocido. Hoy -reflexionó García tras su entrevista a Bender[53]-, la hegemonía angloestadounidense aseguró la demanda de armas por lo menos para una década, en función de esa pacificación, mediante un dispositivo simbólico elaborado con paciencia durante generaciones, para que la agresión a “los otros” colonice al sentido común; ese dispositivo es la noción de excepcionalidad.

“Allá la historia mundial se enseñó sin mencionar demasiado a los Estados Unidos. E inversamente, la historia estadounidense se ha estudiado sin hablar del contexto mundial. A esto me refiero cuando hablo de excepcionalidad. Desde esta postura, no compartimos el universo con el resto. Somos ‘un fenómeno aparte’.”[54]

La relación de esa estructura de pensamiento con el imperialismo puede ubicarse en la dicotomía sencilla y fuerte: los otros versus nosotros, que desde la historia oficial angloestadounidense posee una fuerte implicación semántica, inoculada en la pacificación mental de las mayorías para la sumisión de los individuos a esa hegemonía:

“Nosotros aceptamos nuestras actividades imperialistas justamente porque nos consideramos “aparte”. Creemos que estamos ayudando a la gente que invadimos. Este excepcionalismo es intrínsecamente contradictorio: no compartimos la historia mundial, pero cualquier historia nacional extranjera nos parece una emulación de la nuestra, como si los demás debieran ir en la misma dirección. Y cuando no lo hacen, nos confundimos […]; nuestras intervenciones quedan justificadas porque “los vamos a hacer avanzar” como avanzamos nosotros. El objetivo final sería nuestro modo de vida, o sea “el máximo de evolución. […] El mayor problema […] es que al pensar que nuestros actos están motivados exclusivamente por causas nobles, no nos entra en la cabeza que alguien nos perciba como su enemigo […]; el sueño americano se asienta sobre la enclenque silla del heroísmo individual. Al extremo de la zoncera, Estados Unidos sería al planeta lo que John Wayne al desierto de Arizona […] [que vigoriza a escala global]: la inclinación […] a celebrar a los héroes en reemplazo de los procesos complejos [recordar a Martínez Heredia]. Encima nuestros héroes contemporáneos han dejado de ser hombres de estado para convertirse en millonarios, al estilo de Donald Trump.”[55]

La “odisea” que promueve la cultura angloestadounidense durante la trasnacionalización del mundo humano conocido, está contenida en ese proceso de pacificación mental de las mayorías, confirmando que, su excepcionalismo “americaniza” (pacifica mentalmente) al orbe, en la cotidianidad de su plutocracia. Impone a los raids de sus “drones”[56], al desarrollo y predominio de sus armas; a la tortura en sus actos de fuerza. Craig Roberts recuerda que en el 2005, un año después de que se filtraran las fotos Los intereses inconfesables del dominador y la pacificación de las torturas de Abu Ghraib, surveys anglonorteamericanos revelaron que un 38% apoyó que la tortura se justificaba en algunos casos. Tras cuatro años de propugnación neoconservadora de la tortura, un sondeo de la AP informó en el 2009, que un 52% de los estadounidenses apoyaba la tortura.[57] De la guerra contra el terror -desastres materiales y “daños colaterales”-, son culpables las culturas “primitivas” e “intransigentes” incluidas en el eje del mal. Las teleescatologías mundializadas por ese excepcionalismo, recrean sagas bélicas alucinantes contra dicho “eje”, que advierten a los pacificados acerca de no provocar al poder. Alba Rico, con ironía, lo señala:

“el capitalismo, […] no es partidario de que haya seres humanos en todas partes ni de que los seres humanos lo sean durante toda su vida […]; cada vez que los seres humanos encuentran una solución, resulta ser un problema para la economía […] capitalista [que] respira ya de una manera demasiado aparatosa, […] complicada y problemática, como para que los seres humanos vengan encima a traerle más problemas. […] El mercado ha declarado revocable al hombre y debemos asumirlo como una avanzadísima innovación […]; (porque la mejor respuesta a una pregunta sigue siendo una paliza o un misil)[58] […] [y en un texto posterior enfatiza que]. Hay cosas que no se pueden racionalizar sin perder completamente la razón. […] El mercado capitalista apunta siempre al derrumbe de la civilización; y si aún no ha conseguido su propósito es sólo porque miles de hombres y mujeres la sostienen y apuntalan […] amando a sus niños, cuidando a sus ancianos, despidiendo a sus muertos y luchando por la tierra…”[59]

La pacificación mental de las mayorías pronostica, cada vez más, en el terrorismo aplicado a las relaciones humanas, la entrada a otro genocidio.[60]

La confirmación está en aquella declaración de Obama en mayo del 2009[61] que corrobora los intereses inconfesables anglonorteamericanos: la seguridad de los Estados Unidos, de sus aliados y de sus socios; una economía creciente, innovadora y fuerte dentro de un sistema económico internacional abierto.[62] Un orden internacional liderado por los Estados Unidos, que cree los cimientos del liderazgo “americano” en el siglo XXI.[63]

Gil de San Vicente responde a lo anterior con un análisis crítico de la violencia en la pacificación mental de las mayorías, donde explica que la seducción y la coerción van de la mano en la violencia implícita al genetismo como instrumento para la “pacificación del cerebro”; que tiene la finalidad de asegurar “el estilo de vida americano” mediante la determinación genética de la violencia humana.[64]

II. El biotiempo secuestrado por la pacificación mental capitalista en la bisagra entre lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes.

Los galimatías en debates locales e internacionales[65] dan fe de la des-medulación del marxismo[66] contra la producción de pensamiento crítico necesario a la praxis política que desmantele al capitalismo. Un proceso que, aun si marginal en nuestra transición socialista, se mantiene sin suficiente respuesta. Guanche, al respecto, recordó que:

“En 1789, Camilo Desmoulins dijo que los republicanos de París no llegaban a diez. No es posible saber cuántos intelectuales se dedican hoy en la Isla a los problemas de investigación que ocupan el tiempo de Fernando Martínez [Heredia; Isabel Monal o Jorge Luís Acanda], aunque sí es notorio que la ortodoxia marxista que él entraña no es central en las perspectivas con que se interpretan los problemas de Cuba y América Latina desde la atalaya política e intelectual que es una revolución.”[67]

De Marx, se escucha acerca de su “relativa inutilidad” para la producción de pensamiento, en medio de la seducción material e imaginaria del terror capitalista durante su control, aun si careado, del poder. A tenor de esa desmedulación: ¿cómo se manifiesta la deshistorización del poder capitalista, apelando a la articulación enunciada, para la osificación de la memoria colectiva [68] incluida en la pacificación mental de las mayorías?

Por decreto de su gobierno colonial, en Puerto Rico, a partir de septiembre del 2012 más del cincuenta por ciento de los planes lectivos en los niveles, primario y medio de enseñanza, se impartirá en ese inglés estadounidense. La sumisión nutre al espacio del dominado (colectivo), contra el peligro de que la dinámica cultural haga saltar por los aires a esa sumisión[69]; si los individuos “viven” su cultura mediante dicotomías sencillas y fuertes que refieran al poder burgués; es decir, como sujetos ignorantes. El espacio de la cultura masiva[70] está compuesto por entelequias para sumisos, que despliegan en toda la línea los efectos de la pacificación mental en las mayorías cuyo control pertenece al código angloestadounidense, a su monopolio “popular” del conocimiento; e incluye a interpretaciones de aquel marxismo-leninismo dogmático[71]. Al respecto, Meletinski analizó las consecuencias de la caída del “socialismo real” en Rusia, describiendo al retroceso (deshistorizado) capitalista que le siguió:

“El regreso a lo viejo después del rechazo del poder soviético, […] adoptó formas tanto religioso-eclesiásticas como francamente mitológicas, incluida la idealización del tiempo “inicial” prerrevolucionario como una “Edad de Oro” y la propagación de todas las creencias irracionales, supersticiones y mitos posibles, entre ellos los cercanos a la condición primitiva o, por el contrario, los teñidos por la mística técnica (brujos, apariciones, extraterrestres, hombres de las nieves, personas dotadas de poderes extrasensoriales -hasta Cristo es presentado como uno de ellos-, el conocimiento místico de todas las doctrinas en el Rigveda, la información mística […], la astrología […]. Todo eso […] se vierte en las cabezas […] en calidad de información no sujeta a crítica.”[72]

La indolencia frente a los ecodesastres del capitalismo también se define durante el uso de variantes de la articulación enunciada. Reichmann designa como “miopía intertemporal” a la ausencia de previsión social –cuidar de la biodiversidad sustentable desde un volumen de información, procesada en conocimiento crítico-; contra la destreza intelectiva y la tenacidad que exige la transición socialista. Nuestros instintos están culturizados por “urgencias” consumistas del orden capitalista para la sumisión mental.[73] El control burgués sobre la intelección crítica transnacionaliza a la chabacanería cultural. Le abre un lugar común a manifestaciones populares que recreen la sumisión a la cultura del capitalismo; y así, cubrir daños durante las crisis del sistema.[74]

De lo anterior se desprende lo improbable de la pacificación mental de las mayorías, sin control sobre el biotiempo de los individuos. En el capitalismo es el de la autoproducción burguesa en interacción con el acopio parasitario de plusvalía. El esclavo en ciernes del capitalismo es el biotiempo de las mayorías, donde el único tiempo es el de la plusvalía, el de la acumulación de capital y la explotación es siempre ahora, no tiene límites.[75]

En el ejército angloestadounidense el reclutamiento, por ejemplo, es a cambio de la promesa de insertarse en el plan de estudios universitarios, de adquirir la tarjeta de ciudadanía para los inmigrantes “indocumentados”; o de acceder a los bienes escasos como sujetos que someten su biotiempo a la dominación imperialista, durante la pacificación mental de las mayorías. Así, el soldado como pacificado mental y -a su vez-, pacificador, es herramienta y víctima. Al terminar su servicio activo –si queda vivo[76]-, padece una serie de trastornos psiconerviosos y somáticos como secuelas. Es abandonado por el mismo sistema y re-pacificado dentro del engranaje que, ahora, lo aniquila; y al que ya no le es útil. El secuestro de su biotiempo no es una opción reversible.

Aun si a contracorriente del capitalismo, las integraciones políticas para el cambio social se mantienen en la periferia y acosadas por el biotiempo de la cultura burguesa, que controla al sentido de las mayorías y define a las funciones que dichas mayorías, pacificadas, asumen en adhesión a la dominación. ¿Cuál es el alcance de la articulación enunciada, en este proceso?

“A la gente se le presenta siempre lo mismo, en forma cada vez más primitiva; […] con arreglo a la economía de señales […] [es] llegar a un número cada vez mayor de [individuos] […]. Y sólo se puede […] [lograr] excluyendo la diferenciación [crítica] y volviendo a lo que todos entienden: coito, violencia, salida-entrada, ascenso-descenso, esto es, [a dicotomías sencillas y fuertes] […]. Con estos pares binarios se tiene así un fuerte efecto dramatúrgico, pero a costa de una gran pérdida de realidad y de posibilidades de conocimiento, pues quien selecciona, abstrae; […] tiene que dejar fuera más y más cosas. […] La reducción se debe […] a la economía de señales […] [que] es una cuestión de poder […] de unos seres humanos sobre otros [y] se inicia con la incautación de biotiempo subjetivo de otros.” [77]

Cada vez hay más “hatajos populares” que se soportan en la pacificación mental de las mayorías y el ahorro de señales para dominar al biotiempo de las personas. Mientras mayor sea el divorcio -o la inferencia banal-, de los asuntos y problemas sociales, más profundos y complicados los efectos del secuestro del biotiempo de los otros. Lo etapa marcada por la pax burguesa mundial en realidad es su clímax en la dominación y la fuerza.

En el caso cubano lo que el bloqueo, agresiones, amenazas y acoso angloestadounidense no han logrado en más de un siglo, lo intenta el secuestro del biotiempo de los otros, que no deja de inmiscuirse en la cotidianidad. El control del biotiempo de los individuos contra el modelo cubano socialista, impone dicotomías sencillas y fuertes, desmeduladas, entre: cultos e incultos, entre “razas” y mestizajes por lindos o feos, entre simpáticos banales y fastidiosos comprometidos con la revolución socialista, entre intoxicados y abstemios, entre flacos y gordos, entre exitosos y fracasados, entre sitios pulcros y zonas desagradables, entre estratos sociales, entre heterosexuales y no heterosexuales, entre la diferencia y lo homogéneo, entre laboriosidad y rentismo parásito, entre géneros, entre vecinos, entre extranjeros y nativos, entre modelos de cultura, entre “economías”, entre ateos y creyentes y entre religiones, entre orígenes de casta y humildes “ingratos” (salvando a este último según su nivel de pasividad hacia el dominador colectivo burgués) que se aplica desde el divorcio de los asuntos y los problemas sociales, tildando de política, por depreciable, a cualquier actitud ética contra esa articulación. Lo complicado estriba en que tales efectos pueden insertarse en la praxis política socialista a contracorriente del capitalismo y “convivir” con ella.

El lastre histórico de la dominación burguesa lo actualizan las “disidencias” subvencionadas por el dominador angloestadounidense.[78] Los intereses inconfesables de índole religiosa, socioclasista o de estrato, que activan al secuestro del biotiempo ajeno, provocan trastornos a la convivencia local, chismorreos deletéreos que son, y no en segundo plano, manifestaciones del cariz “apolítico” que obstaculiza al debate imprescindible para el consenso conque desmantelar a lo que reste de la dominación capitalista. La pacificación social, consensuada en democracia amplía socialista se verifica, constantemente, contra la pacificación mental imperialista. Los sometidos al control burgués de su biotiempo, se cosifican a si mismos objetualizando al otro, o los otros; tañendo al modo estólido al que se reducen los asuntos y problemas sociales. Es una forma de dominación secuestrar la atención del, o los otros, casi sin resistencia. Si sumamos a ello a la economía de signos o señales obtendríamos esa interacción adictiva de alguna variante entre lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes abonada por el ahorro de señales; que extendido a los masmedia implica al ahorro de inversión financiera en época crisis capitalista, teniendo en cuenta que la reducción del gasto de señales es la génesis de todas las reuniones; y este ahorro sólo se efectúa cuando los otros acuden; el comienzo de todo poder de un hombre sobre otro radica en que uno disponga del biotiempo de otros. Porque quien acude reconoce el motivo, esté o no esté de acuerdo con lo que se comunica, en virtud del tiempo que entrega.[79]

El individuo puede ceder su biotiempo a variantes de la articulación en estudio; aún si se resiste. El miasma cultural capitalista pacifica la mente a regañadientes; y la necoloniza. A nivel interpersonal, la economía de señales para la pacificación mental se convierte en norma no totalmente conciente durante la reducción de la comunicabilidad, que atenta contra la interacción entre saber mutuo y memoria común.[80] Gracias a esa economía de señales para la convocatoria y el control del biotiempo de los sujetos a pacificar mentalmente: se ejerce violencia; se falsea y tuerce la realidad hasta obligar a las personas a actuar en contra de sus intereses, para imponer el valor de significados mediante signos hasta el punto de que otra gente se identifique con ellos y acepte dócilmente los significados y valores de los poderosos. [81]

III. El poder imperialista en el ejercicio deshistorizado de sus intereses inconfesables, mediante la pacificación mental de las mayorías

La articulación enunciada deslegitima al sujeto histórico por razón de (supuestos) valores civilizatorios del universalismo capitalista en hegemonía.
Castillo lo reflexionó al explicar que:

“Cuando Marx dice que el dinero es un fetiche, […] esta apuntando a una dimensión de la realidad que trasciende lo económico. […] Lo que se busca, apasionadamente, es el poder […]; por ejemplo, el presidente de EEUU., jura su cargo con su mano abierta sobre la Biblia […], miles de millones de ciudadanos del mundo […] se hacen a la idea […] de ue las cosas «tienen que ser así». Porque […] es Dios el que quiere que ese hombre tenga el poder, que maneje la economía mundial como la maneja y «organice» la vida de los ricos y de los pobres como de hecho lo hace.” [82]

Es el poder burgués; su reproducción parasitaria que soporta a la acumulación de capital., para imponer asimetría sobre las mayorías mentalmente “pacificadas”. La autoproducción burguesa en contexto histórico determinado por la dominación angloestadounidense[83]; también los consensos que se extendieron durante el siglo XX desde una casta burocrática que perseguía, hipotéticamente, la justicia social a golpe de “virtuosos”, casi “helénicos”, y devino en modo de dominación de una minoría sobre las mayorías. La acumulación estadolátrica de poder por sobre el proyecto socialista, cuando el político revolucionario debe concebir al

“poder que detenta como un instrumento en función […] de un proyecto ético-cultural que trasciende mezquinos intereses de grupo; […] [y] logra entender la dimensión desenajenante que necesariamente ha de tener la nueva hegemonía comunista […]. Un […] gran político revolucionario […] también lo es un maestro de escuela, o un director de programas de televisión, o un arquitecto, en tanto colocan su actividad intelectual en función del desarrollo de una conciencia […] crítica.” [84]

El empresario socialista, por ejemplo, es un profesional de la especialidad que dirige o administra; y, esencialmente, tiene manos y bolsillos lejos de su honestidad en la reproducción de la decencia. Dirigir, administrar lo que no se entiende o se comprende a medias, implica al corporativismo político. Al “sujeto de goma”, que al borde del “abismo” que separa la economía de la política, dribla de una azotea empresarial a la otra dinamitando a la sustentabilidad del país; y defiende al sectarismo de zorrotrocos venales para la conservación de “castillas” que interactúen desde intereses inconfesables. La pacificación mental capitalista recolecta sinergia de la indecencia política y cultural de sujetos con intereses inconfesables.[85]

Junto a sensibles avances en las ciencias sociales que hoy estudian a la transición socialista, se percibe un “academicismo” de retruécanos políticos que lidian por “descubrir” en qué y hacia dónde debe cambiar el actual modelo de sociedad cubano,[86] por ejemplo, que evidentemente no asegura a la continuidad no teleológica de una transición socialista sustentable. Y retruécanos, porque comienzan a “deslastrarse” de un soporte teórico imprescindible para la praxis, en evicción de tropezar, una y otra vez, con el marxismo. Las nostalgias son por la autoproducción burguesa; por referentes sopeados en la cultura capitalista, en la añoranza por una “boyante” burguesía local; desde la guerra económica y política angloestadounidense, y nuestros propios errores. Olvidando que:

“Hay que luchar contra el recuerdo de una abundancia mayor [insustentable], […] por la vecindad del imperialismo, por la deficiencia de nuestros cuadros, por la poca oportunidad de trabajar tranquilamente, debido a la cantidad de problemas que hay.”[87]

Teniendo en cuenta a la banalización de los asuntos y problemas sociales a través de la articulación formulada, se consulta en Castillo un conflicto histórico de carácter hermenéutico que esa articulación convierte en entelequia no solo teológica, a su vez política, si reconocemos que para el cambio social radical que desmantele al capitalismo es indispensable la conquista del poder y crear una hegemonía de la mayoría mediante distribución amplia y equitativa, por democrática, de ese poder, para la transición socialista que lleve al desarme de las dominaciones de un grupo sobre la mayoría, sin inferencia teleológica; comprometida a cumplir con los valores de una ciudadanía cultural y políticamente consciente y libre.

Están lejos de agotarse las metódicas para pensar, críticamente, al necesario desmantelamiento del sistema capitalista atorado en su dimensión neoliberal y en las contradicciones que su cultura manifiesta en la hegemonía angloestadounidense. Tras el peligro de despolitización gradual de la conciencia en las mayorías, que alcanza dimensión hermenéutica reflexionada por el autor citado, Castillo plantea que la objetualización de individuos y culturas desde el poder burgués, se soporta en una interpretación hermenéutica histórica, que implica a la iglesia cristiana en su acompañamiento como “instructor político” durante la expansión, a lomos de la modernidad europea, de la cultura del capitalismo, cuando aconteció que:

“la centralidad del Reino de Dios fue sustituida por la centralidad de la virtud […] desde desplazamiento del centro del mensaje de Jesús -el Reino de Dios- al centro del ideal de la cultura helenista […]; mientras el proyecto del Reino, tal como lo presentó Jesús, consiste en la defensa y la dignificación de la vida de los seres humanos, el proyecto de la virtud consiste en el dominio de las propias pasiones, […] se produjo el gran desplazamiento del ideal cristiano: de la acción como praxis histórica por la defensa y dignidad de la vida, a la acción como ascesis del sujeto por su propia perfección y santificación. El centro se desplazó de la objetividad de la vida de las personas, en la sociedad y en la historia [del sujeto histórico], con sus problemas y sus conflictos, a la subjetividad del individuo con el inevitable peligro de quedar cada cual bloqueado en sí mismo, en sus propios problemas y en sus propias ideas, con lo que […] se viene afomentar, posiblemente,el más refinado y disimulado egoísmo […]; el ideal de la areté (virtud) del helenismo, no solo es completamente ajeno a la tradición bíblica, sino que además resulta, en cierto sentido, opuesto al centro mismo del Evangelio de Jesús[…], lo característico de la virtud es que se trata de la cualidad propia de los aristoi, los «selectos», los notables y poderosos de la sociedad […], aunque es cierto que la virtud cristiana no es copia, sin más, de la areté griega o de la virtus latina, no se puede negar que la existencia de los cristianos quedará marcada por una inevitable ambigüedad: […] [si] al mismo tiempo, pensamos -seguramente sin advertirlo- en que somos quienes estamos en el camino de la verdad y del bien y, por tanto, los escogidos, quizás los intachables y, en buena medida, los selectos.” [88]

Justicia social sometida a la virtud individual podría ser una dicotomía sencilla y fuerte, resultante de esa confusión hermenéutica histórica en el decursar del proceso que se expandió con la cultura del capitalismo, a lomos de la modernidad europea. La concepción de una individualidad intersubjetivada dentro o al margen de la autoproducción burguesa, que si bien no se inició en su contexto histórico, si aprovechó a dicha interpretación hermenéutica para perfilar su poder. Pese a la “separación” entre Estado e Iglesia, el sistema capitalista apeló y apela, aún, a todo recurso anterior a él en sus modos de dominación.

Ese proceso camufla aquel refinado y disimulado egoísmo, que caracteriza a la promoción burguesa de una virtus helénica –patrimonial, egoísta, homofóbica, misógina, racista y dominante-, con que salvaguardar a la distinción deshistorizada que eternice al sistema capitalista, por una parte, y “santificar” a su poder por la otra; recursos asumidos por la euro-casta burocrática socialista en el siglo veinte; durante intersubjetivación entre quiénes alcanzaban la “virtud” de los “selectos” y los relegados a sus márgenes. Una tremenda operación no solo de desmedulación del marxismo, a su vez de borrado de la memoria colectiva de las luchas sociales, argumentada en la occidentalización (cuando es cultural capitalista) que oculta a la confrontación imperialista contra todo orden político que organice a la sociedad, a su cotidianidad; si no obedece a su sistémica. Al margen de la Teología de la Liberación, se encuentran pocas respuestas que se confronten con ese trastorno hermenéutico.

Al acaparar el capitalismo, durante la expansión histórica de su cultura, todos los modos de dominación que le precedieron, incluyó a esa inferencia hermenéutica. Samir Amín explica que: los europeos reconstruyen su propia historia como imaginaria que borra la especificidad capitalista de esta modernidad, inventando una lineal a partir del antepasado mítico griego y de la especificidad del cristianismo, asegurando que esta modernidad podía solamente ser creada en Europa. La afirmación eurocentrista provoca un rechazo hacia el Occidente. [89]

La esencia del problema puede estar en la relación entre orden político e Historia, al ser reajustada su inferencia al suceso y expansión de la modernidad, concebida por Amín como: el momento cuando se proclama que la humanidad hace su propia historia; entonces se atribuye el derecho de innovar, de inventar, se da el derecho a una imaginación creadora en todos los ámbitos. Esta es una idea nueva, una idea moderna. Todas las sociedades, entre el 1500 y el 1800 -y en la sociedad medieval europea, la islámica, la de la China confusiana, los aztecas, etcétera-, tenían diferencias pero una cosa en común: la proclamación de que el orden social formaba parte del orden natural, de un orden cósmico generalmente asociado a una forma religiosa o a una creencia metafísica, y que el ser humano o la sociedad no tenía que inventar sino obedecer a las leyes dictadas por ese orden cósmico. [90]

Pero la tradición en cuestión tenía que ser constantemente reinterpretada porque la sociedad cambiaba. La modernidad es el instante de ruptura con todo esto que, por razones históricas, se desarrolló en una región del mundo en un momento de la historia: en la Europa Occidental. Se expresó claramente en las Luces europeas, con las raíces mediterráneas precedentes, en tres países, Inglaterra, Países Bajos y Francia, entre 1600 y 1800. No es un caso que sea concomitante con el nacimiento del capitalismo.Cuando el capitalismo se vuelve un sistema mundial, esta nueva cultura que llamamos modernidad se vuelve mundial. Entonces esta cultura mundial, este nuevo universalismo, no es occidental sino capitalista. Sus características fundamentales no se entienden con relación a las especificidades europeas sino con relación a las especificidades del capitalismo; no tiene nada que ver con los europeos. Habría que usar la expresión dominación de la cultura capitalista en lugar de la cultura occidental. [91]

La modernidad sirvió de cabalgadura a la expansión histórica de la cultura del capitalismo tomando, de paso, sus especificidades; no es que éstas especificidades respondiesen a una acumulación civilizatoria (Cultura) determinada, sino a condiciones históricas manifiestas en la emergencia política de una nueva clase social –burguesía-, que desde su autoproducción excluyente, hizo interactuar con sus normas a la modernidad en expansión que, en tanto, zócalo de una intersubjetividad subordinada a las relaciones de producción capitalista, devinieron en culturales. Aun hoy se prefiere diluirla en el entuerto eurocentrismo. En contextos geopolíticos como el chino, puede encontrarse muy a menudo el término “dominación eurocéntrica, u occidental”, lo que resulta muy útil para camuflar o invisibilizar al dilema “bizantino” de lo que es o no capitalismo en tanto sistémica social, durante la revisión crítica para una transición socialista posible. Amín persevera en su hipótesis cuando reitera que, a causa de la polarización que produce la expansión mundial del capitalismo, la de esta cultura está en crisis permanente, promete a todos pero distribuye siempre en forma cada vez más desigual, provocando fenómenos de rechazo, de insatisfacción; que se expresa contra el Occidente cuando debería hacerlo contra el capitalismo.[92]

Entonces, bienvenido el helenismo como génesis cuando cabalga sobre la expansión de la modernidad europea; que devino capitalista. Esta propuesta de Amín ha sido hasta el momento poco reflexionada dentro de la producción de pensamiento a contracorriente del capitalismo; que se evidencia en la necesidad de, “en términos prioritarios, construir nuevos sujetos históricos antisistémicos en cada región del mundo.” [93]

¿La ascesis de la “virtud” somete a los antagonismos sociales? ¿El individuo “selecto” por “virtuoso” somete al sujeto sin “prestigio” ni propiedades; ni historia? Ambas dicotomías sencillas y fuertes encarnan a la contradicción que obstaculiza la lucha por la materialización del espacio con equidad para todos, a través de invocar al cumplimiento de condiciones egoístas manifiestas en la ostentación de la “virtud”, sea helenista o seudo-revolucionaria.

De ahí que se infiera que el predominio de la “virtud” personal en los procesos sociales, aun si durante cambio radical, puede apuntar a la emergencia de una selectividad individualista que condicione la posibilidad, o no, para el acceso y la pertenencia al centro del dominio social. Los que Castillo denomina intereses inconfesables, provienen, entre otras causas, de las graves contradicciones generadas entre los individuos por ese “corto circuito” intersubjetivo.[94]

Los procesos de intersubjetivación se “fermentan” en la dominación cultural y política a partir de que tales intereses inconfesables sean los que los definan; no solo desde la propiedad privada de los medios de producción, a su vez, desde una reproducción que de la misma manera que pueda culturizar la comprensión y el enriquecimiento de la memoria común de los individuos subjetivados, oculte, disimule intereses inconfesables; aun si la transparencia absoluta resulta imposible debido al complejo tráfico de la información hacia su semantización, históricamente contextualizada, para convertirla en conocimiento. El poder se confronta con tales intereses, si los individuos –“espirituales”-, evaden declarar qué persiguen durante el cambio social necesario contra la autoproducción burguesa: una persona «espiritual» -o su equivalente: una persona «virtuosa», según Castillo- es alguien que, por su condición misma, tiene que aparecer, ante sí y los demás, como intachable, persona respetable, merecedora de crédito y, por supuesto, ejemplar. Pero, desde el momento en que alguien se sitúa así ante sí mismo y ante los demás, se afrontan, inevitablemente, determinadas consecuencias. [95]

Se exponen, críticamente, algunas de esas consecuencias que explica el investigador, al precisar que: para este tipo de personas, la más en concreto, espiritualidad, tranquiliza la conciencia. Esto en sí es bueno –según Castillo-, pero entraña, el peligro de actuar como catarsis que ciega al sujeto ante realidades que tendría que distinguir y no ve -concentrarse en su propio ombligo (espiritual) como centro (abstracto) de discernimiento, en medio de una realidad que lo implica, y a la que no puede (o no quiere) comprender en toda su dimensión social. Una persona que debe aparecer como ejemplar y respetable se ve amenazada por el constante interés de presentarse como persona de orden. Lo que se suele traducir en formas de comportamiento que aceptan y callan ante el «orden constituido» o ante el sistema; esa actitud de “ambliope” social del, o de lo que permanece siempre en su “sitio de orden”, subordinado al “equilibrio pertinente” en una sistémica social, por sobre los trastornos que provoque; es un acto comunicativo de sumisión, de disciplina corporativista porque implica también el interés por eludir todo lo que resulte conflictivo y, más aún, cuanto pueda representar enfrentamiento; en este tipo de personas se advierte un interés -más o menos disimulado- por evitar cualquier tipo de suspicacia. Lo cual paraliza todo tipo de iniciativa que pueda resultar «sospechosa». Normalmente, los «espirituales» son «gentes de confianza» -como la que requiere una autoproducción excluyente dentro de la que los individuos intersubjetivados puedan procurar mantenerse más en función de sus “virtudes” que de la confrontación contra las dominaciones en los asuntos y problemas sociales-; por consiguiente una persona así, mantiene y fomenta el oculto interés por ser y aparecer como inofensiva para las instituciones. Lo que se traduce en la mejor relación posible con quienes ostentan el poder, con tal de que se trate de una forma de gobierno capaz de proteger los intereses del sujeto -burócratas y reproductores autómatas de tendencias dogmáticas dentro de la transición socialista, en sus variantes hasta hoy poco estudiadas; de ahí que el-, precio de todo esto puede ser, no raras veces, la hipocresía, el disimulo, la «doble vida», la negación a reconocer los propios fallos e incoherencias, concretamente en cuanto se refiere a «lo social». Y está la tentación de sentirse superior a los demás –lo “virtuoso” por “selecto”-, en la medida en que lo divino -“legitimación” étnica, fenotípica, de género u opción sexual, o de pertenencia socioclasista-, “supere” a lo humano, lo espiritual a lo material, lo trascendente -el poder “santificado”- a lo inmanente. Según el estudioso, la persona «espiritual» no suele ser consciente -¿inconsciente?-, de los intereses ocultos que condicionan su
forma de vivir y que, en buena medida, determinan no pocas de sus decisiones y comportamientos. [96]

Seguidamente expone sus reflexiones con relación a los intereses inconfesables posibles en el grupo de los que él denomina los sociales, a quienes caracteriza como todos aquellos que asumen como proyecto fundamental de vida, no tanto la propia perfección espiritual, como la transformación de la realidad que nos rodea. Eso implica el cambio, no solo en el ámbito de la justicia, sino también en la cultura. Hay que contar con mediaciones sociales y culturales, que actuar a través de instituciones que propicien la operatividad de nuestras buenas intenciones. Pero, desde el momento en que se entra en las reglas de juego de tales mediaciones e instituciones, cualquier ser humano, por muy buena voluntad que tenga, se verá acosado por intereses de los que muchas veces no es consciente. Se refiere, concretamente, a los intereses que genera cualquier ideología, tanto las ideologías de tipo social, como las de carácter cultural o incluso religioso. La ideología se convierte en un «interés inconfesable» esta disfraza de «evangelio» -o de método para la praxis política socialista-, lo que no es sino producto de otros alicientes que, a veces, poco o nada tienen que ver con aquellos. [97]

En un texto anterior, hemos apelado a la evidencia de que, aun, si para el socialismo del siglo XX la “posición democrática de la unidad de poder entendió que el pueblo era el único soberano y a él debía corresponder la legislación y la ejecución directa […] [eso no pudo impedir que en la práctica] cierta interpretación de la unidad de poder [sirviese] al constitucionalismo soviético para legitimar una concentración de poderes inaudita, [que tendió a su deshistorización]: el monopolio monstruoso de la ideología, de la política y de la economía, en manos del Estado”[98]a partir de la sumisión a una ideología (apelamos a la perspectiva marxista del concepto) con intereses inconfesables de una casta burocrática, que sacrificó el cambio social a su autoproducción en el poder; a incentivos que no tenían mucho que ver con la democracia y la justicia social.

No existe neutralidad política durante el cambio social radical, Guanche advierte que todavía la “neutralidad” se aferra del cuello epistémico en algunos estudios.[99] Simplificar el análisis crítico y la praxis política del cambio social radical en la transición socialista tiende a la preeminencia de esos intereses inconfesables.

El individuo se intersubjetiva políticamente como sujeto histórico. Despolitizarse, o despolitizar, es una actitud política. No se puede cultivar el modo sociorrelacional ciudadanía, sin posicionalidad política. Se nace libre; y el acuciante dolor de cordal durante casi toda la vida biológica de un individuo, dentro de un modelo de sociedad, o cultura, es estar dispuesto a liberarse, constantemente, para conservar su libertad individual en el consenso con él, o los otros.

Los intereses inconfesables de un grupo o clase hegemónico, se apropian de referentes culturales que los camuflen y, a su vez, los materialicen en prácticas y productos sociales durante la pugna de fuerzas por el poder. Los pacificados de mente (los “vencidos”) deben subordinárseles y consensuar en sumisión cultural con el dominador, desde la periferia social.

No pocas veces, dentro de la cotidianidad en transición socialista, conflictos circunstanciales o no, atraviesan por inferencias deshistorizadas, que evadan sospechas acerca de los fines de esos intereses inconfesables en individuos “virtuosos” o “selectos”, cuando se asumen desde el dominador burgués, o de casta burocrática socialista, impuestos a los consensos con el dominado que biologiza su propio estatus de no-selecto. El resultado sería la invisibilización de las intenciones de individuos que, ubicados en el centro social, pueden configurarlos en corporativismo político, aun si (raramente), no tienen conciencia de tales intereses, según la opinión de Castillo.

La deshistorización en el ejercicio del poder, puede deducirse de la activación de esos intereses inconfesables mediante la articulación entre lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes.[100]

La actualización histórica de aquel trastorno hermenéutico desde la inferencia de la virtud helénica expuesto por Castillo se extiende hoy, mediante la potencia social particular en que ha devenido esa acumulación parasitaria de lo que es, o puede llegar a devenir en capital,[101] mediante una insoportable polarización de la distribución social global de lo escaso, en una cotidianidad saturada de mitos y de referentes capitalistas.

Monbiot denominó “romnesia” al mito del millonario que se hizo a sí mismo -una vieja maruga que la pacificación mental capitalista actualiza a partir de su crisis agravada desde el 2007-; a la capacidad de los muy ricos para olvidarse del contexto en el que hicieron su dinero. Tal y como lo manifiesta Mitt Romney contendiente republicano de Barack Obama a las elecciones presidenciales del 2012:

“Todo sistema político exige un mito justificativo. La Unión Soviética disponía de Alexey Stajanov, el minero de quien se afirmaba que había extraído 100 toneladas de carbón en seis horas. Los Estados Unidos contaban con Richard Hunter, el héroe de las historias de la miseria a la opulencia de Horatio Alger. […] Ambas historias [precisa Monbiot] contenían un átomo de verdad. Stajanov trabajaba duro por una causa en la que creía, pero su notable rendimiento productivo probablemente era falso. Cuando Alger escribía sus novelas, algunas personas pobres se habían vuelto muy ricas en los Estados Unidos. Pero cuanto más se aleja un sistema de sus ideales (productividad en el caso de la Unión Soviética, oportunidades en los EE.UU.), más fervientemente se postulan sus mitos justificativos. […] Los más ricos barones mineros a los que el Estado les vendió los recursos naturales por una bicoca. Oligarcas rusos, mexicanos y británicos adquirieron activos públicos infravalorados mediante privatización, y ahora dirigen una economía de cabina de peaje. Los banqueros usan instrumentos incomprensibles para desplumar a sus clientes y al contribuyente. Pero a medida que los rentistas se hacen con la economía, hay que contar la historia contraria.”[102]

Se puede tropezar con referencias durante el “socialismo real” que rozaron, en extremo, al fundamento de esa “democracia del deseo” que pauta a la intersubjetivación (des)histórica del modelo angloestadounidense en hegemonía; su “excepcionalismo”, para la pacificación mental de las mayorías:

“La cultura productivista-stajanovista del trabajo y la valuación de la productividad como respuesta a la escasez de los recursos recrea la cultura del capitalismo [en su real expansión histórica]. La cultura moderna es una cultura fagocitante por tener como única ética la sacrificial [en interacción con el trastorno hermenéutico expuesto por Castillo]. Tanto el capitalismo como el «socialismo real» construyeron la idea de la felicidad como purga: es necesario atravesar el valle de lágrimas que es la vida para conseguir «al final», por el «éxito de la empresa privada», o por «el éxito del proyecto colectivo», la felicidad. Sin embargo, se ha de ensayar hoy [a contracorriente] una defensa de Epicuro desde bases marxistas: el cambio en la vida de las personas no es preparación para una vida futura sino un fin en sí mismo. Una felicidad para aquí y ahora.” [103]

Aun si por inconfesables, y en ocasiones, al decir de Castillo, inconscientes para el mismo individuo subjetivado como “espiritual”, tales intereses no dejan de ser materializados en y para detrimento de las mayorías a pacificar, mentalmente; y del contexto social. Hasta configurar a una cotidianidad (que no, acumulación histórica, Cultura o civilización), teocratizada a través de la sublimación de esos intereses que definen a una autoproducción durante esa pacificación de las mayorías. Pozzi y Nigra recuerdan que Marx tenía razón: el capitalismo se guía por los intereses (inconfesables) de los sectores sociales, aun a riesgo de mantener una inestabilidad crónica.[104] Es decir, al modo capitalista mundializado de un presente abstracto.

III. Resumen.

El imperialismo busca “invisibilizar” a su dominación en la pacificación mental de las mayorías, apelando a tópicos y eufemismos banales, que equivalen a variantes de la articulación entre lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes. La ignorancia –desde Levins-, activa a la deshistorización en el ejercicio de su poder. Es decir, deshistoriza a los intereses inconfesables del dominador capitalista. Se debe tener en cuenta que: capitalismo y socialismo no se retaron en mundos paralelos e igualdad de condiciones; el socialismo nació contra el capitalismo histórico, para defenderse de él. Cuando se habla de “socialismo en un solo país” se deja de lado que es igualmente imposible “el capitalismo en un solo país” y que por tal razón se ha dotado de una musculosa organización internacional capaz de penetrar todos los rincones y todas las relaciones, sopeadas en terror, con las que intenta pacificar mentalmente.[105] No se habrá reiterado lo suficiente, que:

“La paz [burguesa] no es el camino. Las penalidades […] no se acabarán con manifestaciones pacíficas. Las familias desahuciadas, abocadas a la marginación y los comedores públicos, no recuperarán sus derechos mediante […] consignas [pacificadas] […] La paz sólo será posible cuando hayamos enterrado a los que diezman la esperanza de generaciones enteras, comerciando con el sudor ajeno y reprimiendo a los que asumen terribles sacrificios para intentar cambiar el rumbo de la historia..”[106]

Ante la ralentización de proyectos emancipatorios, acosados por la guerra cultural, económica y política angloestadounidense; o por consensos reformistas con el fundamento burgués. Ante la desventaja histórica del origen social excluible, que agobia a una porción de nuestra intersubjetividad; y que algunos “selectos” patibularios de “buen corazón” e “íntegros” al socialismo, explotaron con astucia en beneficio de sus intereses inconfesables. O la crisis de los 90’s del siglo XX, a punto de dar al traste con el sistema cubano socialista para el “escape” hacia la unipolaridad capitalista:

Sería necesario emprender una nueva marcha crítica a través del método de exposición, descrito por Kohan (desde Dussel) que fue aplicado por Marx en El Capital. Entrar desde Zona A, atravesar la Zona B; y regresar a Zona A; cuanto sea necesario,[107] para encontrar, cada vez, una porción nueva de esa pacificación de las mentes, que está “situada” en la acumulación cultural histórica,[108] donde se oculta la clave para desinstalar al sistema capitalista.

La “política global” imperialista se ovilla en la fertilización de una ignorancia que oxide las entendederas; y cree malformaciones (de valores sociales) difíciles de enmendar, como la de discernir ineludible a una cotidianidad burguesa “blanda”; irreal. Es decir, des-futurizar a la transición socialista posible.Mientras esa articulación enunciada, durante el cambio social radical, continúe activa en beneficio de esos intereses inconfesables; los cantazos más fuertes desde el poder deshistorizado capitalista, siempre irán a dar contra la transición socialista necesaria.

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* Alejandro Sebazco. Problemática racial e identidad nacional. Cuba 1989-2005. En: Rev. Cubana de Filosofía, No. 12, Instituto de Filosofía, CITMA. Cuba. 2008.

[1]Acanda nos recuerda, desde Marx, que la: “producción no es sólo producción de un objeto, sino de un sistema de relaciones sociales y, por ende, la producción misma de los sujetos (…) es también autoproducción (…) proceso complejo en el cual los seres humanos, al producir su mundo, se producen a sí mismos y producen su subjetividad.” Jorge Luís Acanda. Sociedad civil y Hegemonía. EDT. Centro Juan Marinello. 2002.
[2]Ver: Néstor Kohan. Gramsci y Marx. Hegemonía y poder en la teoría marxista. Cátedra Che Guevara Colectivo AMAUTA. http://www.amauta.lahaine.org pp. 16-19
[3]Ver: Néstor Kohan. Diccionario básico de categorías Marxistas…. Libros Libres. Rebelión. http://www.rebelion.org/
[4]Ceceña explica los objetivos de la ocupación del mundo a través del despliegue tecnológico de la dominación capitalista: “la ocupación del mundo, […] en la época de los medios de comunicación de alcance planetario, no se hace sólo mediante la presencia física, ni esta es solamente la de los efectivos y equipos militares […]. El establecimiento de normatividades universales, supranacionales y supraculturales es uno de los terrenos importantes para validar el dominio total y ha sido un acompañante fiel de la expansión militar. A través de la acción de organismos y políticas internacionales […] no sólo se han impuesto normas casi planetarias sino que se indujo el cambio en las legislaciones particulares de muchos países para destrabar protecciones en el uso de los recursos o en el cuidado de la población […] con las que se conculcan conocimientos comunitarios y prácticas de vida tradicionales y las legislaciones relativas a los medios masivos de comunicación por los cuales se transmiten imaginarios y se crean sentidos comunes.” Ana Esther Ceceña. Sujetizando el objeto de estudio o de la subversión epistemológica como emancipación. En Ana Esther Ceceña, (coord.) Los desafíos de las emancipaciones en un contexto militarizado (Buenos Aires: CLACSO).
[5]Iñaki Gil de San Vicente. Los peligros de los tópicos y eufemismos. INSURGENTE.org. http://www.insurgente.org/index.php/component/k2/item/616-los-peligros-de-los-t%C3%B3picos-y-e…
[6] Iñaki Gil de San Vicente. Los peligros de los tópicos y eufemismos…
[7] Iñaki Gil de San Vicente. Los peligros de los tópicos y eufemismos
[8] Kohan recuerda que: “La cultura política de la obediencia y la legitimación, que los regímenes eurorientales instalaron como “ortodoxia” del marxismo contribuyó en no poca medida al reinado indiscutido de semejante engendro occidental. Con esas armas era imposible combatir. Los componentes más claramente disruptivos y libertarios del socialismo fueron opacados tanto por el cientificismo kautskiano—plejanoviano de la II Internacional como por la metafísica materialista del DIAMAT y el HISMAT.” Néstor Kohan. Marx en su tercer mundo. Libros Libres. Rebelión. Pág. 296.
[9] Néstor Kohan, Ibidem.
[10] Fernando Checa Montúfar. Capítulo I. En publicación: El Extra: las marcas de la infamia; aproximaciones de prensa sensacionalista. Universidad Andina Simón Bolívar; Corporación Editora Nacional; Abya-Yala: Ecuador. 2003. [Citado: 7/7/2010]. SBN: 9978 19-057-0. Disponible en: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/ecuador/programa_uasb/magister/checa_montufar.pdf
[11] Néstor Kohan. Ibidem. Pág. 250.
[12] Pierre Bourdieu “Los pobres ya no son haraganes, sino incultos” El sociólogo francés Pierre Bourdieu opina: http://www.cholonautas.edu.pe./BibliotecaVirtual
[13] Ver: Ernesto Carmona. Las 25 noticias más censuradas en EEUU (IX): Esclavitud en prisiones de EEUU. (Los presos ganan 23 centavos por hora en las prisiones federales de EEUU fabricando componentes de alta tecnología electrónica para misiles
Patriot). La Haine. 28/10/2012. http://www.lahaine.org
[14] Luís Martín-Cabrera. Antropología anticapitalista del casino estadounidense. Eurovegas: lo que está en juego es mucho más que las condiciones laborales. Rebelión. 14-09-2012. http://www.rebelion.org
[15] Silvia N. Barei y Víctor H. Arancibia. Cultura y práctica de fronteras; el ritual de la Pachamama en el noroeste argentino. Entretextos. Revista Electrónica Semestral de estudios Semióticos de la Cultura. Nº 5 (Mayo 2005). ISSN 1696-7356.
http://www.ugr.es/~mcaceres/entretextos/pdf/entre5/barei.pdf
[16] Ver: Alexis Jardines. ¿El redescubrimiento de la cultura? Estado de SATS. Septiembre 24, 2011. http://www.estadodesats.com /2011/09/¿elredescubrimiento-de-la-cultu …
[17] La lengua o sistema modelizante de primer nivel, contiene al código de una cultura mediante sistemas semióticos al uso. El código inglés se prorroga hegemónico en la variante angloestadounidense a partir de 1944, y domina por supremacía codicial a la interacción entre culturas. (NA)
[18] “el reformismo se incuba en la […] ignorancia, en esa afirmación de Rosa Luxemburgo en su crítica a Bernstein de que el rechazo de la dialéctica marxista y la vuelta a formas de kantismo, a su rigidez y quietud, como lo define Clara Dan, es una constante del reformismo.”. Iñaki Gil de San Vicente. Ibidem.
[19] Además, precisa que “El uso tópico, a modo de coletilla fácil, del eufemismo de «Estado del bienestar» refuerza la ideología interclasista al fortalecer la creencia de que puede existir un «Estado benefactor» o «protector», mito sólo defendible mediante la fe y la creencia porque su existencia histórica no está avalada por ninguna experiencia material desde el origen del capitalismo y Los intereses inconfesables del dominador y la pacificación de las ment… http://alainet.org/active/77567
11 de 15 30/09/2014 17:23 menos aún desde que este mito milagrero empezó a tomar forma con el socialismo utópico y luego con el lassalleanismo socialdemócrata en la mitad del siglo XIX. Lo malo de esto es que el abuso de estas modas útiles al capital refuerza la tesis de que la explotación burguesa puede ser reformada, mejorada, suavizada en una primera instancia mediante pactos que no toquen ni cuestionen la propiedad privada de las fuerzas productivas, logrando así un tiempo neutro durante el cual las clases explotadas multipliquen sus fuerzas y lleguen a la hegemonía civil para, de este modo, abrir una transformación pacífica y suave, casi imperceptible para la burguesía, del «Estado del bienestar» al «Estado socialista»: este era el dogma de fe de la socialdemocracia y en concreto de su «tercera vía» anglosajona, de T. Blair y Clinton. Como ya lo advertía el marxismo, este espejismo ilusionista ha fracasado. No existen milagros, existe la certidumbre de la lucha revolucionaria.” Iñaki Gil de San Vicente. Ibidem.
[20] Iñaki Gil de San Vicente. Ibidem.
[21] Ver: Cristóbal García Vera. Una tapadera de la CIA controlará el envío de “ayuda” a África desde Canarias. La USAID
complementa el papel de la OTAN en la “apertura” de los mercados del continente. Rebelión. 29-10-2012. http://www.rebelion.org.
[22] “la palabra «desarrollo» […] [está bendecida] mediáticamente por la aureola ecologista, abstracta.” Iñaki Gil de San Vicente.
Ibidem.
[23] Desde la “ideología capitalista […] se levanta el conjunto de interpretaciones y creencias que justifican el orden establecido
bajo el celofán de «método científico de pensamiento». La ciencia es una fuerza contradictoria, emancipadora por un lado, pero
inserta en la producción capitalista por otro en forma de tecnociencia industrial-militar cuando está en manos burguesas. La teoría
marxista del conocimiento, dialéctica en sí misma, dice abiertamente que el pensamiento crítico es una fuerza material
revolucionaria cuando prende en las masas y cuando llega al meollo de las contradicciones irreconciliables del capitalismo. Pero
dice también que bajo la dominación burguesa la ciencia es manipulada, castrada y censurada en beneficio imperialista, y que el
núcleo del problema radica, de nuevo, en la cuestión del poder y de la propiedad pública o privada de los instrumentos de
producción científica.” Iñaki Gil de San Vicente. Ibidem.
[24] Iñaki Gil de San Vicente. Ibidem.
[25] A la dominación le es vital desarticular el principio de que: “La praxis es la capacidad que cultivan las personas libres, sin
ataduras ni dependencias castrantes que anulan la independencia de pensamiento e inventiva, para producir cosas radicalmente
nuevas forzando saltos cualitativos en las viejas. Por esto, la teoría del conocimiento tiene en la praxis el fundamento de verificación
objetiva de su validez. Sin praxis no existe criterio de verdad posible. La dialéctica entre mano y mente es la base de la
hominización, y el instrumento por excelencia para […] toda libertad y cultura como administración colectiva de los valores de uso: la
reducción del tiempo de trabajo necesario y explotado al mínimo socialmente posible, y la ampliación al máximo posible en cada
fase histórica del tiempo liberado, el creativo. La teoría del conocimiento está así conscientemente involucrada en la lucha por el
aumento del tiempo libre, durante el cual la praxis puede desarrollar toda su radical creatividad. [… ] La acción de los valores
revolucionarios dentro de la totalidad de la praxis humana es la que explica que, para el marxismo, el sentido e ideal de la vida sea
el de dar vida al sentido de la lucha como acción consciente por la liberación de toda injusticia, como ideal que se materializa en
fuerza revolucionaria de clases trabajadoras y pueblos oprimidos […] contra la creencia reformista y contra la ideología
reaccionaria, esta […] diferencia irreconciliable que distingue y separa a la práctica revolucionaria de la contrarrevolucionaria marca
los puntos elementales objetivos que siempre tenemos que emplear como señales de alarma en toda praxis, en toda acción
práctica y en toda acción teórica.” Iñaki Gil de San Vicente. Ibidem.
[26] “Tras la Segunda guerra mundial, la socialdemocracia pretendió dirigir […] esa mano invisible del mercado para evitar
la revolución proletaria; pero la lógica de la acumulación capitalista no tiene límites, es parte de su naturaleza. Las crisis de
los gobiernos socialdemócratas europeos muestran claramente que es la lógica de la acumulación de capital quien
establece las reglas del juego político. La objetivación de la economía, su desgajamiento de los principios éticos, son el
inicio del fin de todo proyecto emancipador.” Ángeles Díez. La transición socialista desde la perspectiva del Che. Rebelión.
29-08-2012. http://www.rebelion.org/
[27] Ver: Fernando Martínez Heredia. Contra el capitalismo. La Haine. 12/9/2011. http://www.lahaine.org/blog.php?disp=impr&blog=3&
p=56052
[28] Jorge Luís Acanda. Transición. RUTH. Cuadernos de Pensamiento Crítico. No. 1/2008. RUTH Editorial.. Panamá. pp. 40-60.
p.43
[29] Ver: Rafael Hernández. Sobre los usos de la libertad (y sus descontentos). Rebelión. 07-02-2011. http://www.rebelion.org
/noticia.php?id=121899
[30] Kohan, en consonancia con Gil de San Vicente, alerta de que: “bajo el dialecto […] “libertario”, se terminó recreando en
términos políticos la añeja herencia liberal que situaba en el ámbito de lo singular la verdad última de lo real […] relegitimando el
antiguo credo liberal de rechazo a cualquier tipo de política global y de refugio en el ámbito aparentemente incontaminado de la
esfera privada […] ahora, este liberalismo filosófico redivivo -que se vale de la jerga libertaria únicamente como coartada legitimante
para presentar en bandeja “de izquierda” viejos lugares ideológicos de la derecha- […]. Enfoca sus cañones […] [contra], cualquier
tipo de organización revolucionaria que exceda la mera lucha reivindicativa de guetto o el inofensivo poder local. […] Con gestos
“libertarios” y con lenguaje contestatario se terminan reflotando las antiguas y apolilladas doctrinas del reformismo social.” Néstor
Kohan. Desafíos actuales de la teoría crítica…
[31] Ver: Gustavo Lins Ribeiro. Post-imperialismo: para una discusión después del post-colonialismo y multiculturalismo.
http://www.cholonautas.edu.pe
[32] Kohan apela a Marx, para describir el fundamento histórico de ese control burgués al explicar que: para que el capital pueda
estructurar el conjunto de las relaciones sociales como un inmenso ejército y pueda someter[nos] a su […] coerción, subordinación,
despotismo, vigilancia, […] fuerza material y dominación […] (porque de lo que se trata […] es de clases sociales en conflicto,
no de individuos aislados) las condiciones de existencia […] del trabajo se deben haber autonomizado e independizado de sus
productores, volviéndose hostiles frente a ellos y ellas […] Marx señala que: […] “antes que el dinero o la mercancía se hayan
transformado realmente en capital, [lo que] les imprime […] el carácter de capital […] es […] el hecho de que este dinero y esta
mercancía, estos medios de producción y medios de subsistencia, se enfrentan a la capacidad de trabajo […] como poderes
autónomos personificados en sus poseedores; […] como fetiches dotados de una voluntad y un alma propias”. El capital, […] no
constituye más que un fetiche separado, […] y vuelto hostil contra su propio creador, al que somete a la disciplina, la vigilancia,
el control, […] (formal y real), la subordinación, la hegemonía y la dominación. […]; a relaciones -económicas y […] políticasde
explotación, de poder y de fuerzas.” Néstor Kohan. Nuestro Marx. Rebelión. Libros Libres. http://www.rebelion.org
[33] Fernando Martínez Heredia. Contra el capitalismo. La Haine. 12/9/2011. http://www.lahaine.org/blog.php?disp=impr&blog=3&
p=56052
[34] Gilbert Achcar. El nuevo orden imperial o la mundialización del imperio estadounidense. Revista MARX Ahora. Nº 23/2007. La
Los intereses inconfesables del dominador y la pacificación de las ment… http://alainet.org/active/77567
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Habana Cuba. p.7-11.
[35] Que confina a la amnesia social: “las más de 160 intervenciones militares del imperialismo estadounidense en diferentes países
[…] hasta los años 1940; las guerras de la época de la guerra fría en Corea, Vietnam, Laos, Cambodia y Líbano; los golpes de
Estado que orquestó la CIA en Guatemala, Indonesia, Brasil, Chile y Argentina y las […] de la era post guerra fría contra Irak,
Somalia, Yugoslavia y Afganistán.” Manlio Dinucci. El Gran Oriente de Obama [Red Voltaire]. http://www.voltairenet.org/El-Gran-
Oriente-de-Obama
[36] En el “marco de su ofensiva diplomática, […] la señora Clinton efectuó una «visita histórica» a Laos. Prometiendo 9 millones de
dólares para los trabajos de búsqueda y neutralización de minas terrestres, la señora Clinton se hizo fotografiar con un joven
mutilado, una de las numerosas víctimas de los explosivos que quedaron en el terreno, cerca del 30% de los 2 millones de bombas
que Estados Unidos dejó caer sobre Laos entre 1964 y 1973. Por supuesto, […] en defensa de la democracia.” Manlio Dinucci. El
Gran Oriente de…
[37] Fernando Martínez Heredia. Ibidem.
[38] Fernando Martínez Heredia. Ibidem.
[39] Manlio Dinucci. El barril sin fondo afgano. Voltairenet.org. http://www.voltairenet.org/El-barril-sin-fondo-afgano
[40] Eduardo Galeano. Ser como ellos y otros artículos, Siglo Veintiuno Editores, México, 1992. http://www.espaimarx.org
/jt1610049.htm
[41] Hernán Fair. LA LUCHA DE PALABRAS ES LA (ACTUAL) LUCHA DE CLASES. RAZÓN Y PALABRA Primera Revista
Electrónica en América Latina Especializada en Comunicación http://www.razonypalabra.org.mx
[42] Ibidem.
[43] Darío Azzellini. TEMA 11 De las cooperativas a las empresas de propiedad social directa en el proceso venezolano. En:
Camila Piñeiro Harnecker. Compiladora. Cooperativas y socialismo. Una mirada desde Cuba. EDT Caminos. La Habana, 2011.
[44] Rafael Poch. Lo que no le han explicado sobre Richard Holbrooke. El “gigante” que se nos fue. Rebelión. 10-01-2011.
http://www.rebelion.org/noticias/ee.uu./2011/1/el-gigante-que-se-nos-fue…
[45] Monique Cruz .La “pacificación” de las favelas según las favelas. Otramérica/ANF. 15-10-2012 http://www.otramerica.com/radar
/la-toma-policial-las-favelas-segun-las-favelas-rio-janeirobrasil/2508
[46] Miodrag Lekic. Balcanes, un vacío por llenar. Red Voltaire. 30 de noviembre de 2005, http://www.voltairenet.org/a131779
[47] Batay Ouvriye. Haití:15 de octubre, nueva sentada contra la Minustah. La Haine. 18/10/2012. http://www.lahaine.org.
[48] Mandisi Majavu. El Congo, Una Historia De “Gente Sin Importancia”. ZNet Sustainers. http://www.zmag.org/sustainers/content
/2005-04/21majavu.cfm.
[49] Ver: Ralph Schoenman. HISTORIA OCULTA DEL SIONISMO. Ediciones digitales Izquierda Revolucionaria Trascripción de
Celula2. http://www.marxismo.org
[50] Nile Bowie. Guerra económica: tratan de desestabilizar el sistema financiero de Irán. Rebelión, 09-10-2012. En: Information
Clearing House. http://www.informationclearinghouse.info/article32677.htm
[51] Ángeles Diez. El movimiento 15-M ya no está en la puerta del Sol. Rebelión. 08-06-2011. http://www.rebelion.org
/noticia.php?id=129989
[52] Atilio A. Borón. ESTADO, CAPITALISMO Y DEMOCRACIA EN AMÉRICA LATINA. CLACSO. Buenos Aires. agosto 2003.
http://www.clacso.org
[53] Facundo García. Entrevista al historiador Thomas Bender. “No compartimos el mundo con el resto”. Página 12.
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/17-22046-2011-06-20.html
[54] Facundo García. Entrevista al historiador Thomas Bender…
[55] Facundo García. Entrevista al historiador Thomas Bender…
[56] “En un discurso en septiembre en la Asia Society de Nueva York, la ministra de Exteriores paquistaní Hinna Rabbani Khar tuvo
que dar una explicación por el reciente sentimiento antiestadounidense de su país. Respondió con una sola palabra: “drones”. En un
momento dado los drones de la CIA, zumbando como avispas y armados de misiles Hellfire, vuelan en círculos las veinticuatro horas
del día sobre un área en la zona tribal de Pakistán y sus cámaras de alta resolución registran todo movimiento en tierra. Eso
produce un terror permanente en la gente del lugar, ya que no puede adivinar cuándo y dónde dispararán los misiles.” Dilip Hiro. La
alianza del infierno. Rebelión. 22-10-2012. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=158038
[57] Paul Craig Roberts. La degeneración moral de EE.UU. Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens. Information
Clearing House.12-10-2012. http://www.informationclearinghouse.info/article32711.htm
[58] Santiago Alba Rico. El placer de ser tan desgraciado como tú. Rebelión. 12-04-2012. http://www.rebelion.org
/noticia.php?id=147834
[58]Facundo García. Entrevista al historiador Thomas Bender…”En un discurso en septiembre en la Asia Society de Nueva York, la
ministra de Exteriores paquistaní Hinna Rabbani Khar tuvo que dar una explicación por el reciente sentimiento antiestadounidense de
su país. Respondió con una sola palabra: “drones”. En un momento dado los drones de la CIA, zumbando como avispas y armados
de misiles Hellfire, vuelan en círculos las veinticuatro horas del día sobre un área en la zona tribal de Pakistán y sus cámaras de alta
resolución registran todo movimiento en tierra. Eso produce un terror permanente en la gente del lugar, ya que no puede adivinar
cuándo y dónde dispararán los misiles.” Dilip Hiro. La alianza del infierno. Rebelión. 22-10-2012. http://www.rebelion.org
/noticia.php?id=158038
[58] Paul Craig Roberts. La degeneración moral de EE.UU. Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens. Information
Clearing House.12-10-2012. http://www.informationclearinghouse.info/article32711.htm
[58] Santiago Alba Rico. El placer de ser tan desgraciado como tú. Rebelión. 12-04-2012. http://www.rebelion.org
/noticia.php?id=147834
[59] Santiago Alba Rico. ¿Hay mercado después de la muerte? Rebelión. 18-10-2012. http://www.rebelion.org
[60] Ver: Rafael Poch. Corea, la actual crisis a la luz de la historia. La Vanguardia. 30-11-2010. http://www.lavanguardia.es/lv24h
/20101129/54077766655.html
[61] Barack Obama. Estrategia de Seguridad Nacional. LA CASA BLANCA. Washington. Red Voltaire. http://www.RedVoltaire.net/
[62] Ver: Alfred McCoy. Perfecting Illegality. TomDispatch. September 13, 2012. http://www.tomdispatch.com/dialogs/print/?id=175582
[63] Barack Obama. Estrategia de Seguridad Nacional…
[64] Iñaki Gil de San Vicente. Respuesta a siete preguntas sobre las violencias. Rebelión. Libros Libres. http://www.rebelion.prg/
[65] Ver: Carlos A. Saladrigas. La búsqueda de un nuevo modelo económico para Cuba y el papel de las PYME. Un diálogo entre
cubanos. Ponencia. Palabra Nueva. Julio-Agosto 2012. http://www.palabranueva.net
[66] Kohan explica que: “intentamos comprender la concepción social de Marx como una teoría de la historia que implica y
Los intereses inconfesables del dominador y la pacificación de las ment… http://alainet.org/active/77567
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presupone necesariamente una historia de la teoría. Hasta cuando redactó su máxima exposición lógica, El capital, la acompañó
con la historia crítica de las teorías que lo precedieron. Deshistorizar el marxismo apunta entonces, lisa y llanamente, a
destruirlo.” Néstor Kohan. Materiales. (Materiales sugeridos de lectura y consulta) Escola Nacional Florestan Fernandes ENFF
Movimiento Sin Tierra – MST (Brasil) Curso Teoría política latinoamericana. (Guararema, segundo cuatrimestre 2007). Libros
Libres. Rebelión. http://rebelion.org/
[67] Julio César Guanche Zaldívar. Tensiones históricas del campo político-cultural la polémica Alfredo Guevara-Blas Roca.
http://www.lahaine.org/
[68] Haidar recuerda que; “el dinamismo cultural propicia una expansión de la memoria colectiva; […] [y] la decadencia social […] la
osificación de [esa] memoria colectiva”Julieta Haidar. Las propuestas de Lotman… Entretextos. Nº 2 (Noviembre 2003).
http://www.ugr.es/~mcaceres/entretextos/pdf/entre2/haidar.pdf
[69] Es decir, no trastoque “las funciones entre núcleo y periferia [que] desarma la idea dominante de que la correlación núcleoperiferia
equivale mecánicamente a la correlación arriba-abajo [dentro-fuera]” Francisco Pineda. Otra semiótica para Otra política.
Entretextos. Revista Electrónica Semestral de estudios Semióticos de la Cultura. Nº 14-15-16 209/2010. http://www.ugr.es/local
/~mcaceres/entretextos/entre14-16/pdf/pineda.pdf
[70] Olalla Castro nos recuerda que: “tal y como señala Oswaldo Capriles (…) la cultura masiva capitalista “utiliza, fagocita,
absorbe y reutiliza determinados contenidos, determinadas formas, determinados símbolos, emblemas, significaciones o retazos de
significaciones, para reconstruir -con su técnica de mosaico- mensajes de inculcación. La cultura masiva (…) es por definición
parasitaria: devota, vampiriza a las manifestaciones de la cultura elitesca y con mayor delectacción y provecho aún, a las culturas
populares”. Olalla Castro. Cuando el centro del sistema absorbe a la periferia… Entretextos. Nº. 4 (noviembre 2004).
http://www.ugr.es/~mcaceres/entretextos/pdf/entre4/olalla.pdf
[71] Aun si aclarado en su momento por Kohan, debemos recordar que: “Aunque pueda parecer paradójico (no lo es en el fondo)
hay una tradición dentro del `pensamiento marxista que tributa al liberalismo y al positivismo. Comulga con sus esquemas
conceptuales y patrones gnoseológicos, aunque no se dé cuenta. Cuando nos presenta la variante mecanicista y economicista de la
relación base-superestructura, asegurándonos que primero surge la base (la economía) y después la superestructura (y en ella el
Estado), reproduce la interpretación liberal del Estado y el poder como epifenómenos. La figura del Estado de todo el pueblo es la
traducción estalinista de la línea liberal de un Estado situado por encima de las clases y árbitro de sus relaciones.” Jorge Luís
Acanda. Educación, Ciencias Sociales y Cambio Social. Evento: Educación Popular y Alternativas Políticas en América Latina,
Centro Memorial Martin Luther King, Fecha: 1998-11-19 Documento Descargado desde la “Biblioteca Virtual de Filosofía y
Pensamiento Cubanos” http://biblioteca.filosofia.cu/
[72] Eleazar M. Meletinski. Estructura y función del mito. Traducción Desiderio Navarro. Número 32 de DENKEN PENSÉE
THOUGHT. Servicio Informativo de Pensamiento Cultural Europeo, del Centro Teórico-Cultural Criterios.
[73] “Logramos vivir en auténticas “burbujas culturales”, relativamente independizadas de las molestas intromisiones de la realidad
exterior. A esta clase de burbujas pertenece la ilusión de que nos hemos independizado de la naturaleza […]; [es el] dinero, la
economía crematística que se imagina poder reducir todos los valores, cualidades, bienes y males a la cuantificación
dineraria.” Jorge Reichmann. Sobre lemmings (en videojuegos) y seres humanos desconectados Rebelión. 06-01-2012.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=142416
[74] “La victoria principal obtenida por el capitalismo ha sido evitar que sus acciones acarreen respuestas que creen y generalicen
conflictos agudos que amenacen su existencia. Ese triunfo es lo que le permite contrarrestar el peligro mortal en que lo ha colocado
su naturaleza, y es mayor si nos damos cuenta del sentido de la gigantesca acumulación cultural obtenida por la humanidad
durante el siglo que terminó, mediante las resistencias, tomas de conciencia, movilizaciones, revoluciones y construcciones sociales
que protagonizaron cientos de millones de personas, que se tradujeron en logros palpables, proyectos, experiencias y profundos
cambios humanos y sociales. Esa es la verdadera bomba que podría estallar y barrer a los que dominan el mundo actual.”
Fernando Martínez Heredia. Contra el capitalismo…
[75] Luís Martín-Cabrera. Antropología anticapitalista…
[76] “En Irak y Afganistán han muerto aproximadamente 6.000 soldados norteamericanos. El doble del número de víctimas que se
produjeron en los terribles ataques del 11 de septiembre. Además, la media de suicidios entre los soldados en se rvicio activo es
actualmente de uno cada 24 horas. En la cifra de muertos no se incluyen cientos de personas que trabajaban para los “contratistas”
de las empresas privadas, a los que en cualquier otro lugar del mundo se llamaría mercenarios. Muchos de los trabajos sucios se
externalizaron a estas fuerzas ya que Estados Unidos trató de reducir su presencia en el conflicto.” P. Sinath. ¿Quién va a pagar la
cuenta? Cuando la guerra pasa por política exterior. Rebelión. 29-10-2012. http://www.rebelion.org.
[77] Vicente Romano. La intoxicación lingüística. El uso perverso de la lengua. Libros Libres. Rebelión. pp.17-18
[78] “Manuel David Orrio, periodista y una de las personas que presentó las pruebas de la conexión de estas personas con la
oficina diplomática norteamericana, decía hace poco a Cubainformación: “Ellos recibían su dinero –yo también, por supuesto-, lo
cobraban en cualquier banco o lugar donde pudieran usar una tarjeta Transcard. Pero cuando le seguías la pista al dinero, ibas a
parar a las (entidades ligadas al gobierno de EEUU) National Endowment for Democracy (NED), a la United States Agency for
internacional Development (USAID), etc. En los registros que se hicieron se ocuparon más de 100.000 dólares solo en efectivo”.”
José Manzaneda. Cubainformación. http://www.cubainformacion.tv. //Ver: USAID/LAC Cuba Program Request for Applications (RFA)
Digital Democracy. June 28, 20112. Red Voltaire.
[79] Vicente Romano. Ibidem.
[80] Víctor Andrés Gómez Rodríguez. La dominación comunicativa: un desafío para el socialismo del siglo XXI en la guerra
cultural. VIII Edición Internacional de Ensayos Pensar a Contracorriente 2011.EDT Millenium. Ciencias Sociales. Cuba. pp.194-197
[81] Vicente Romano. La intoxicación lingüística. El uso perverso de la lengua. Libros Libres. Rebelión. http://www.rebelion.org p.43
[82] José María Castillo. La dimensión social de nuestra misión. Secc. Teología. Revista CAMINOS. Nº 22. 2004. La Habana. p. 30
[83] Acanda aporta precisión, al reflexionar que: “Marx y […] Gramsci [entienden] […] a la sociedad no como un conjunto
yuxtapuesto de cosas, sino como un sistema de relaciones. Al Estado como el conjunto de estructuras e instituciones que
consolidan al poder. Al poder como principio estructurador del todo social, y por ende no únicamente en su esencia represiva, sino
también y principalmente en su esencia productiva. Concibe al poder no sólo ni esencialmente como dominación, sino como
hegemonía […] capacidad de una clase de conformar el ambiente cultural-espiritual de la sociedad […] (sociedad civil y Estado en
su relación de interpenetración) conjunto de estructuras e instituciones que condicionan la socialización del individuo y la producción
social de sentido, esfera de existencia de la cultura […] punto de anclaje fundamental del poder y arena por excelencia de la lucha
política.” Jorge Luís Acanda. Sociedad civil y Hegemonía. EDT. Centro Juan Marinello. La Habana. 2002. pp201-203
[84] Jorge Luís Acanda. “El malestar de los intelectuales”. “Biblioteca Virtual de Filosofía y Pensamiento Cubanos”
:
Los intereses inconfesables del dominador y la pacificación de las ment… http://alainet.org/active/77567
14 de 15 30/09/2014 17:23
http://biblioteca.filosofia.cu/
[85] Ver: Ernesto Guevara. Reunión bimestral (5 de diciembre de 1964). Sección Fusil contra fusil. Revista RUTH de Pensamiento
Crítico. No. 3/2009, pp. 465-489 … p.477
[86] Ver: Lenier González Mederos. Saladrigas, Arboleya y el debate sobre el futuro de Cuba. Espacio Laical. Julio 2011. No.138.
http://www.espaciolaical.net
[87] Ernesto Guevara. Reunión bimestral… p.477
[88] Ibidem. p.34
[89] Samir Amin. La desigualdad actual es el hecho social e histórico más impresionante de la historia. La Haine. 7/10/2010.
http://www.lahaine.org/
[90] Ibidem.
[91] Ibidem.
[92] Ibidem
[93] Ibidem
[94] Ibidem. p. 35
[95] Ibidem. p. 36
[96] José Maria Castillo. Ibidem. p.36
[97] Ibidem pp.36-37
[98] Julio César Guanche. Cuba: por un consenso para la democracia. SINPERMISO.info. 7 noviembre 2010.
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3697
[99] Julio César Guanche. Ibidem.
[100] “Es notable que George W. Bush, […] retuviera opiniones favorables de más del 30 por ciento; o que Reagan, […] haya sido
un presidente popular […]. Pensamos que esto se debe a una hegemonía que se construyó cuidadosamente a fines del siglo XIX y
que aquí hemos denominado la “democracia del deseo”. […] esa hegemonía se sustenta en una cultura premoderna [en la que se
ubica ese trastorno hermenéutico expuesto por Castillo] que ha dado pie a un estado de características fuertemente teocráticas […]
[donde el] capitalismo y sus voceros difunden una versión edulcorada de la historia [deshistorización del ejercicio de su poder] y no
tienen problemas en acallar o silenciar hechos molestos.” Pablo A. Pozzi, Fabio G. Nigra. La decadencia de Estados Unidos.
Libros Libres. Rebelión. http://www.rebelion.org pp.9-10
[101] Ref.: François Chesnais. Un año después del crack bancario y financiero. Rebelión. Sección: Economía. 29-12-2009.
http://www.rebelion.org/
[102] George Monbiot. Romnesia o el mito del millonario hecho a sí mismo. La Haine. 4/10/2012. http://www.lahaine.org.
[103] Julio César Guanche. La idea de Cuba. La antigua razón y la nueva libertad (Epílogo a Carlos Fernández Liria y Santiago
Alba Rico: Cuba, la Ilustración y el socialismo, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2005.). En: El continente de lo posible. Un
examen sobre la condición revolucionaria. EDT: Instituto Juan Marinello, 2008. Ruth Casa Editorial, 2008. Pág. 153.
[104] Pablo A. Pozzi, Fabio G. Nigra. La decadencia de Estados Unidos… p.21
[105] Santiago Alba Rico. Demagogia y realismo. Rebelión. 24-09-2008. http://www.rebelion.org
[106] Rafael Narbona. La paz no es el camino. La Haine. 28/10/2012. http://www.lahaine.org
[107] Néstor Kohan. Marx en su (Tercer) Mundo. Hacia un socialismo no colonizado. p 94.
[108] Víctor Andrés Gómez. Rodríguez. La dominación comunicativa… pp.196-198 http://alainet.org/active/77567

2 comentarios

  1. gracias por publicar este texto

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