El gran negocio de los Mundiales

Fuente: http://www.lanacion.cl
(06.06.10)

Con el pitazo inicial del primer partido del campeonato de Sudáfrica comenzará el fin de un millonario proceso de inversión y creación de empleo para el país anfitrión, que se inició cuando se adjudicaron la organización del mundial. ¿El saldo? El impacto económico bruto sería de US$11.800 millones, es decir, 3,6% de todo lo que produce esa nación en un año, o el equivalente a lo que Chile tiene ahorrado en el exterior en el Fondo de Estabilización Económica y Social.

El próximo viernes 11 de junio a las 10 horas de Chile, cuando se dé el pitazo inicial del partido de fútbol entre los locales y México por la Copa del Mundo de Sudáfrica, no sólo comenzará a correr la pelota. Además lo hará la ilusión de 736 futbolistas que buscarán levantar la copa el 11 de julio en Johannesburgo y la de millones de hinchas desde todos los rincones del mundo y en particular de los 32 países en competencia. Pero también comenzará la danza de millones de dólares por el evento que traspasa lo deportivo, que paraliza al planeta cada cuatro años y que, con toda seguridad, hará olvidar al menos por un mes la crisis de algunas economías en Europa, las tensiones geopolíticas entre las dos Coreas y entre palestinos e israelíes.

Lo que genera un mundial moviliza a distintas áreas, desde lo político, pasando por lo económico, lo publicitario y llegando a lo tecnológico, todos aspectos que marcarán un antes y un después con el primer evento futbolístico de máxima magnitud en África.

Para el ex gerente de marketing de Colo Colo y funcionario de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) Michael Black, “históricamente los mundiales ofrecen una plataforma para insertar nueva tecnología. Se dio con la televisión en 1962 en Chile, el traspaso de blanco y negro a color en Argentina 1978. Ahora en Sudáfrica se verá la expansión de la televisión digital y de alta definición”.

MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES

Ya con internet masificado y con la televisión alcanzando máximos niveles de calidad, se espera que la próxima justa futbolística les permita a la firma Telecom presentar diversos productos y servicios con alcance para todos. Cada vez son más accesibles las grandes pantallas con alta definición, los teléfonos móviles con televisión incluida y aplicaciones para smartphones, hasta canales especiales en las redes sociales como Facebook, Twitter y YouTube.

Estas últimas deberían estar dentro de las ganadoras de la Copa Mundial, proyectándose que miles de internautas “amigos” de las empresas o blogs especializados en dar información focalizada en el evento futbolero. Además, la FIFA cuenta con canales de información en estas redes sociales, por lo que quien cuente con internet podrá ser testigo del evento futbolístico.

Cabe destacar que la Copa Mundial de 2006, que se disputó en Alemania, fue cubierta por 376 canales de televisión en 214 países y tuvo un impacto acumulativo de 26.290 millones de personas (un promedio de 260 millones por partido, con un récord de 608 millones en el partido final entre Francia e Italia). Se estima que en Sudáfrica 2010 esta cifra sea superada en 10%.

De los US$1.059 millones que esa megatransmisión reportó, US$650 millones fueron por derechos televisivos y US$277 millones por concepto de marketing.

INCENTIVOS

A diferencia de lo que se pueda pensar, ser sede de una copa del mundo no necesariamente tiene como resultado un alto retorno económico. Sin ir más lejos, el presidente de la International Association of Sports Economists (IASE), Robert Baade, manifiesta que un mundial es un buen negocio solamente cuando se cuenta con una infraestructura importante como activo, como ocurrió con Estados Unidos 1994, ya que el evento le significó una inversión de sólo US$50 millones.

Fue en este mundial que los ingresos llegaron a US$2.748 millones, disparándose en más de 21 veces en comparación al evento que le antecedió en Italia, lo que fue catalogado como todo un éxito.

Pero los altos costos que requiere la organización de un mundial entrega otros beneficios. Los autores del libro “Soccernomics”, Symon Kuper y Stefan Szymanski, tienen como teoría que la sede cohesiona a un colectivo en pos de un objetivo común.

“Las olimpiadas de Berlín en 1936 con Hitler, el Mundial de Italia 1938 con Mussolini y el Mundial de Argentina en 1978 con Videla, son ejemplos claros de cómo es posible lograr unión nacional en sociedades dislocadas, donde hasta el terror más explícito puede ser solapado bajo una parafernalia deportiva”, explican los autores.

Eventos de esta magnitud pueden resultar un retroceso. Dentro de los casos más extremos, analistas creen que los desbarajustes fiscales de Grecia empezaron cuando se invirtieron unos US$15.000 millones para ser sede de las olimpiadas de 2004.

Si bien el mundial de Alemania 2006 no será recordado por un fútbol vistoso, las cifras del dinero obtenido lo hacen ver como uno de los de mayor éxito.

Según la memoria de la FIFA de 2006, el total de ingresos percibidos por la entidad de la Copa Mundial ascendió a 2.858 millones francos suizos, equivalentes a US$2.463 millones, de los cuales la mayor parte provino de la venta de derechos televisivos (1.660 millones de francos, equivalentes a US$1.428 millones). Los ingresos generados por los derechos de mercadotecnia llegaron a 714 millones de francos (US$615 millones), lo que incluye los pagos de los 15 patrocinadores oficiales de la FIFA. En contrapartida, el total de gastos ascendió a 881 millones de francos suizos (US$757 millones).

Adicionalmente, el comité organizador alemán generó ingresos aproximados de US$665 millones, que consistieron básicamente en los ingresos provenientes de la venta de entradas, US$313 millones, las contribuciones de la FIFA por US$ 211 millones, y los pagos de patrocinios por US$77 millones. En cambio, los gastos del comité organizador local ascendieron a US$478 millones.

APUESTAS ECONÓMICAS

Para el Fondo Monetario Internacional (FMI), el año 2010 marcará el comienzo de la expansión en la economía sudafricana, previéndose para este año un incremento de 2,6% del PIB y de 3,6% en 2011.

En la embajada de Sudáfrica esperan que por el mundial entren al país unos 373.000 visitantes, proyectándose un gasto promedio de entre US$4.000 y US$5.000 cada uno.

De acuerdo a un informe publicado por la consultora internacional Grant Thornton, los visitantes extranjeros asistarán a un promedio de cinco partidos, cifra superior a los 3,4 partidos estimados originalmente y muy por encima del promedio de 2,6 cotejos del Mundial de Alemania 2006.

El impacto económico bruto sería de 93 mil millones de rands -US$11.800 millones, es decir, 3,6% de todo lo que produce la nación en un año, o el equivalente a lo que Chile tiene ahorrado en el exterior en el Fondo de Estabilización Económica y Social-, de los cuales 62% ha sido generado previo a 2010 y 38% se producirá a lo largo del año. El turismo extranjero representaría el 16% del impacto bruto.

Todo esto como resultado de una inversión de US$4.200 millones, reportada por el Comité Organizador del Mundial 2010, que según el ministro de Finanzas del país africano, Pravin Gordhan, incluyó infraestructura, comunicación, seguridad, estadios y desarrollo deportivo.

La FIFA también tendrá beneficios. Según datos oficiales, en 2010 la entidad tendrá ingresos por US$2.400 millones, derivados de patrocinios, y egresos por US$989 millones. Adicionalmente, vendió en US$220 millones los mejores lugares en los estadios y en cuestión de licencias captará US$180 millones, un ingreso 30% mayor respecto a Alemania 2006.

El jueves, Jerome Valcke, secretario general de la FIFA, afirmó que la entidad en Sudáfrica ya ha obtenido 50% más de ingresos que en Alemania 2006.

No obstante, se advierten también impactos negativos en el país sudafricano. La relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el derecho a una vivienda adecuada, Raquel Rolnik, realizó un estudio sobre el impacto que tienen los “megaeventos” deportivos -Juegos Olímpicos y la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA- en el goce pleno de este ítem. Si bien estos acontecimientos tienen un legado positivo en las ciudades donde se celebran, la experta se mostró particularmente preocupada por “la práctica de desalojos forzados, encarcelamiento de personas que viven en las calles, penalización de vendedores ambulantes y desmantelamientos de asentamientos informales que se encuentran cerca de los estadios”.

Rolnik considera alarmantes las consecuencias indirectas, como el aumento de la renta y el precio de la propiedad, que quedan fuera del alcance de la población de ingresos más bajos.

Brasil, en tanto, tiene anunciada para 2014 una inversión de US$9.400 millones. El país sudamericano además de ser elegido para organizar la justa de 2014, tiene la sede de los Juegos Olímpicos 2016.

Para Francisco Carlos, profesor de la Fundación del Instituto de Investigaciones Económicas de Brasil, llevar a cabo ambos eventos implicará una inversión que alcanzaría los US$30.000 millones. Para ello, el académico sostiene que es clave que se desarrolle una estrategia de país, debiéndose resolver de dónde obtendrá la gran inversión en infraestructura, en transporte terrestre y aéreo, oferta hotelera y telecomunicaciones.

Hoy, el Estado destina sólo 1% del presupuesto para mejoras en infraestructura. “El gobierno aumentará la deuda pública al extremo. La deuda neta del sector público brasileño representó en agosto 43,9% del PIB, con US$677 millones, según el Banco Central”, explicó el académico.

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