La hija de Carlos Marx

Por: Andrés Gómez Bravo
Fuente: www.mqh.blogia.com (16.05.05)

Una novela recién publicada en Chile recupera la historia de la menor de la tribu del autor de El Capital. Fue la heredera intelectual del fundador del comunismo, una chica brillante y luchadora, que trabajó por propagar las ideas de su padre y los derechos de la mujer en la Inglaterra victoriana. Pero el amor selló su infortunio. El patriarca prohibió su primer romance y, tras la muerte de aquél, se enredó en una relación cruzada por la infidelidad y el abuso, que la llevó a la autodestrucción.
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En el muelle de Nueva York se han reunido más de 20 mil personas. Es el verano de 1886, poco después de la tragedia del 1 de mayo en Chicago, que inspirará el Día Internacional del Trabajo. Eleanor Marx, la hija menor del coautor del Manifiesto Comunista, visita Estados Unidos junto a su pareja, Edward Aveling. Con aplomo y convicción, Eleanor se planta ante la multitud y declara: “Vamos a lanzar tres bombas a las masas: inquietud, educación, organización”.

La gira por Estados Unidos es un éxito, pero es empañada por las acusaciones contra Edward Aveling por incurrir en gastos exorbitantes a costa del Partido Socialista de los Trabajadores. “Difundir el socialismo parece un buen negocio”, titula un diario.

Pero Eleanor pone las manos al fuego por él. Doce años más tarde, la más brillante descendiente de Karl Marx, gran activista del sindicalismo y los derechos femeninos, una liberal que apuesta por vivir sin casarse en la Inglaterra victoriana, se derrumba al descubrir que Edward Aveling se ha casado con otra.

Ella ha soportado sus anteriores engaños, que se perdiera durante las noches, que no le dirigiera la palabra, que viviera a expensas suyas, pero esto… “Mi última palabra para ti es la misma que te dije durante todos estos largos, tristes años -amor”, escribe la mañana del 31 de marzo de 1898, minutos antes de beber una dosis de cianuro. Años más tarde, su hermana Laura también se quitaría la vida.

Tragedia Griega

Eleanor Marx fue la heredera intelectual del autor de El Capital y una de las figuras más trágicas del clan. Crecida bajo la sombra protectora y opresiva de su padre, su figura es rescatada en una novela recién publicada en Chile por el sello Lom. Eleanor Marx, Hija de Karl, de la brasileña María José Silveira, relata su último año de vida, alternando con recuerdos de su infancia y juventud, sobre todo del primer amor, prohibido por su padre.

El libro se basa en la biografía de Eleanor escrita por la británica Ivonne Kapp y echa mano a la correspondencia íntima para recrear sus emociones. Si bien no se trata de una gran novela -no está, de hecho, a la altura del personaje retratado-, tiene el mérito de rescatar la historia de una de las precursoras de los derechos de la mujer, así como de indagar en uno de los aspectos menos conocidos -entre tragedia griega, novela dickensiana y teleserie- de la leyenda de los Marx.

El Entusiasmo

Nacida en 1855 en Londres, Eleanor es la sexta y última hija del matrimonio de Marx y Jenny von Westphalen. La pareja había sufrido la muerte de sus dos últimos hijos -Heinrich y Franziska- cuando recién alcanzaban el año de edad, y Eleanor se convierte en la regalona de papá.

Karl es una figura totalizadora en la familia. El grupo vive para que él pueda desarrollar tranquilamente su obra, aun a costa de grandes sacrificios que ni la ayuda de Friedrich Engels -el otro redactor del Manifiesto- logra aliviar. Eleanor se transforma en la más joven discípula del padre. A los 12 años ya sabe cuáles son los motores de su vida: la política y el teatro.

Cuando cumple 16, en París estalla la revolución de La Comuna: un gobierno de los trabajadores. Marx, entusiasmado, toma a su familia y se instala en la capital francesa. Pero la revuelta es aplastada y sus partidarios perseguidos. La familia debe regresar a Londres. Allí Eleanor conoce a un exiliado de La Comuna, el periodista Olivier Lissagaray, su primer y gran amor.

Cariño Malo

Lissagaray es un admirador de Marx y frecuenta su casa. Escribe una Historia de La Comuna, que es celebrada por el padre del socialismo científico y deslumbra a Eleanor. Ella tiene 17 años y está encandilada por el periodista francés, quien le dobla la edad.

Y pese a que el Moro, como llaman al viejo Karl, respeta a Lissagaray, no acepta el noviazgo con su hija. Lo considera individualista y provocador y ha oído de su fama de duelista. “Yo a él no le pido nada”, escribe el patriarca a su socio Engels, “sólo pruebas, y no palabras, de que él es mejor de lo que dice su reputación”.

Marx prohíbe el romance y Eleanor, quien traduce el libro de su enamorado al inglés, abandona la casa paterna. Pero sufre una crisis nerviosa y debe regresar. Durante nueve años, y frente a la cerrada actitud paterna, se verán a escondidas. En 1882 la relación se apaga y, poco antes de la muerte del viejo teórico, conoce al doctor y periodista Edward Aveling.

Aveling tiene pésimo cartel: es mujeriego y despilfarrador. Y está casado. Pero comparte su pasión por el socialismo y el teatro. El le asegura que su mujer no quiere darle el divorcio y ella le dice no importa, vivamos juntos.

Y aunque trabajan por la misma causa, pronto Edward hace gala de su fama: ella debe correr con las cuentas, él se distancia cada vez más, al mismo tiempo que sus deudas crecen y lleva prácticamente una vida paralela. Entre tanto la esposa de Edward muere, pero éste no dice nada y se casa en secreto con una actriz. Y necesita más dinero. Y se lo exige a Eleanor. O se marcha.

Sin comprender lo que ocurre y con  los nervios destrozados, ella abre una carta dirigida a Edward. Es de su nueva esposa. Y entonces comprende. Y a los 43 años, todo su mundo de ideales y lucha se viene abajo.

Eleanor Marx, Activista Social

Nace en Londres en 1855. Es la menor de la familia Marx, integrada además por sus hermanos Jenny, Laura, Edgar, Heinrich y Franziska. Estos tres últimos mueren siendo niños.
 
Crece en un ambiente de gran estímulo intelectual. De niña define los intereses de su vida: la política y el teatro. Acompaña a Marx en sus conferencias y se convierte en su secretaria.

A la muerte de su padre, en 1883, trabaja en sus manuscritos, prepara la edición inglesa de El Capital y difunde sus ideas. Además de trabajar en la creación de sindicatos para mujeres y en el Congreso Internacional Socialista de París, publica El Infierno de la Fábrica, La Pregunta de la Mujer y Los Movimientos Obreros en Inglaterra, entre otros libros. Traduce a Ibsen y Flaubert.

Se suicida en 1898 en Londres. Trece años después, su hermana Laura también se quita la vida con su marido.

16 de mayo de 2005

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