La Internacional: El himno del proletariado

Fuente: www.refundacioncomunistapr.com

Cantamos La Internacional porque refleja la gran enseñanza de las mujeres y hombres que forjaron en las barricadas de la Comuna de París, esa que hizo a Marx y Engels decir en el último prólogo escrito por ambos al Manifiesto Comunista: “La Comuna ha demostrado sobre todo que la clase obrera no puede limitarse a tomar posesión de la máquina estatal existente, poniéndola en marcha para sus propios fines…”, sino que debe romper esa máquina estatal, por eso “cambiemos al mundo de base / hundiendo al imperio burgués”.

El himno de la clase obrera

En 1871 los obreros de París “tomaron el cielo por asalto”, como dijo Marx. El 18 de marzo de ese año nacía la Comuna de París, esa “revolución con ropa de obrero”, que duró 72 días, y cuyos principios serán eternos.

Entre esos obreros franceses había uno, llamado Eugène Pottier, que era poeta. Días después de derrotados los comuneros, “con la sangre aún corriendo por los muros de los fusilamientos”, escribió los versos de La Internacional, el himno de los trabajadores del mundo entero. Su música la compuso otro obrero francés, Pierre Degeyter, en 1888.

Quién fue Eugène Pottier

Eugène Pottier había nacido en 1816, y ya a los 14 años escribió su primer poema, titulado ¡Viva la libertad! Participó en la revolución de febrero de 1848 en Francia. Organizó a los diseñadores de telas, tal era su oficio, e incorporó su gremio a la Asociación Internacional de los Trabajadores, la Primera Internacional fundada por Marx y Engels en 1864.

En tiempos de la Comuna fue uno de los 80 miembros elegidos para el gobierno de París, a la vez que comenzaba a ser reconocido como el poeta de los trabajadores. Derrotada la Comuna conoció el exilio, en Inglaterra y en Estados Unidos, y volvió a su patria en 1880. En Francia adhirió al Partido Obrero Francés, el partido socialista que surgió en esos años, y colaboró en su periódico hasta su muerte, el 6 de noviembre 1887. “Pottier murió en la miseria. Pero deja tras de sí un monumento verdaderamente im-perecedero”, dijo Lenin.

Cerca de diez mil personas acompañaron sus restos hasta el cementerio de Père-Lachaise, donde están enterrados los comuneros que fueron fusilados contra sus muros. Allí los manifestantes se enfrentaron con la policía, que no pudo impedir la despedida de Pottier, a cargo de grandes revolucionarios como Vaillant y Luisa Michel.

Una parte de las poesías de Eugène Pottier fueron publicadas en la década de 1880, y a su muerte se hizo una recopilación que incluyó La Internacional. Un ejemplar de las poesías de Pottier fue a dar a las manos del director del coro obrero “La lira de los trabajadores” de la ciudad francesa de Lila, quien le encomendó a uno de sus integrantes, que además era compositor, “una música vibrante” para el poema de Pottier. Este músico proletario era Pierre Degeyter.

La Internacional, que en su versión original constaba de 6 estrofas, se cantó por primera vez en Lila en 1888, y durante algunos años sólo era conocida por unos pccos obreros franceses. Desde sus comienzos fue perseguida con saña por las clases dominantes. Sólo por editar la letra y la música en un folleto popular, el maestro de escuela Armand Goselin fue perseguido y sufrió un año de cárcel a fines del siglo XIX. En 1896, en ocasión de un congreso que se celebraba en la ciudad de Lila, el Partido Obrero Francés convocó a los trabajadores a recibir a las delegaciones extranjeras. Sectores nacionalistas quisieron impedir el acto, e irrumpieron cantando La Marsellesa. Los socialistas los enfrentaron, unificándose cantando La Internacional. En las calles, combatiendo, los trabajadores franceses la hicieron suya.

Pero ya por esos años crecían en los partidos socialistas las posiciones de los revisionistas, proclives a los acuerdos con las burguesías que, ya imperialistas, se disputaban el mundo. Y la música también era un terreno de batalla. Por eso en los congresos de la Segunda Internacional, que nucleaba a los principales partidos socialistas, se cantaba La Marsellesa (la canción que surgió de la revolución francesa de 1789 y era un himno de la burguesía). Recién en 1910, La Internacional fue consagrada como himno oficial de la Internacional Socialista.

Treinta años y un día después de la muerte de Pottier, el 7 de noviembre de 1917, los obreros y campesinos rusos, dirigidos por Lenin y los bolcheviques tomaban el poder con la Revolución Rusa. Nacía la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y el himno del primer estado proletario fue La Internacional, hasta 1948. El jefe del proletariado soviético, Lenin, tenía en gran estima a Pottier. Ya en 1913, en ocasión de cumplirse 25 años de su muerte, escribió del poeta y revolucionario francés: “Fue uno de los más grandes propagandistas por medio de la canción”. De Pierre Degeyter, autor de la música, agreguemos solamente que, cuando se creó la Internacional Comunista para oponerse a los revisionistas que habían traicionado los principios revolucionarios, adhirió al Partido Comunista surgido en Francia, en 1921.

Porqué cantamos La Internacional

Con el correr de los años, la lucha de líneas entre los distintos sectores del movimiento obrero, se fue expresando en variaciones de la letra de La Internacional. Así se conocieron las versiones anarquista, socialista y comunista, la más fiel a la original.

Cantamos La Internacional porque refleja la gran enseñanza de las mujeres y hombres que forjaron en las barricadas de la Comuna de París, esa que hizo a Marx y Engels decir en el último prólogo escrito por ambos al Manifiesto Comunista: “La Comuna ha demostrado sobre todo que la clase obrera no puede limitarse a tomar posesión de la máquina estatal existente, poniéndola en marcha para sus propios fines…”, sino que debe romper esa máquina estatal, por eso “cambiemos al mundo de base / hundiendo al imperio burgués”.

Los revolucionarios, en nuestro país y en todo el mundo, cantamos La Internacional, porque es la canción que mejor expresa la necesidad de la clase obrera de ponerse de pie y terminar con la opresión. Millones de trabajadores, en todos los idiomas, unimos nuestras voces para que se alcen los pueblos en la lucha por la revolución. La Internacional es la canción que identifica ese inmenso ejército proletario, porque como decía Lenin: “Sea cual fuere el país en que recale un obrero conciente, fuese cual fuere el lugar a que lo empuje el destino, sea cual fuere su sentimiento de ser un extranjero, privado de idioma y de amigos, lejos de su patria, puede encontrar camaradas y amigos gracias a la canción familiar de La Internacional”.

La Internacional

Arriba los pobres del mundo
de pie los esclavos sin pan
y gritemos todos unidos
¡Viva la Internacional!

Derrotemos todas las trabas
que oprimen al proletario
cambiemos al mundo de base
hundiendo al imperio burgués.

Agrupémonos todos
en la lucha final
y se alcen los pueblos
por la Internacional.

Agrupémonos todos
en la lucha final
y se alcen los pueblos con valor
por la Internacional.

Sitio Web del Partido Comunista Revolucionario de Argentina

www.pcr-arg.com.ar

 

3 comentarios

  1. por fabor quisiera que manden un mail con la respuesta correcta y mejores su informacion leean las preguntas de los clientes por que lo que ofresen muy pocas veces ponen algo que el cliente pide a comparacion de yahoo esto es un exito !!! yahoo solo es chimento nada de informacon mejoren la pagina por fabor mi pregunta les repito ¿quin fue el musico que realizo la recopilacion del himno argentino que cantamos hoy ? contaesten correctamente

  2. […] La Internacional: El himno del   proletariado […]

  3. Indice del Archivo

    Eugène Pottier

    La Internacional

    Escrito: Junio de 1871.
    Traduccion: Grupo Germinal.
    Version digital al español: Grupo Germinal.
    Transcripcion/html: Rodrigo Cisterna, Abril de 2014.

    La Internacional es históricamente el himno internacionalista del proletariado revolucionario.

    Su letra original fue escrita por el obrero electo de la Comuna de París Eugène Pottier, en junio de 1871. La música la compuso a su vez otro obrero, Pierre Degeuter.

    En julio de 1888, en una reunión de la Junta Sindical de vendedores de periódicos de Lille, se interpretó por primera vez en público. La Internacional ha sido usada, con diferentes modificaciones de la letra, por los anarquistas de la I Internacional y fue el himno de la Segunda, la Tercera y la Cuarta Internacionales, de la mayoría de los partidos obreros y de muchos sindicatos .

    A continuación transcribimos la letra original de Eugène Pottier, traducida por nosotros. En castellano existen al menos dos versiones: la socialdemócrata, cantada tradicionalmente en las filas del PSOE y la UGT; y la ‘comunista’, mucho menos deformada respecto a la letra original y que por ello es la que publicamos más abajo.

    En todo caso, destacamos al lector que las letras utilizadas actualmente en todas las versiones que nosotros conocemos eliminan los párrafos antepenúltimo y penúltimo de la letra de Pottier. Es obvio que dicha censura responde a la degeneración de las actuales direcciones de la clase obrera, que han renunciado definitivamente no sólo a derrocar el poder del capital, sino incluso a la simple defensa de los intereses de conjunto del proletariado sin concesiones a la clase enemiga.

    El Traductor, Group Germinal

    ________________________________

    Al ciudadano Lefrançais,
    miembro de la Comuna.

    ¡En pie! ¡condenados de la tierra!

    ¡En pie! ¡esclavos del hambre!

    La razón atruena en su cráter:

    Es la erupción final.

    ¡Del pasado hagamos tabla rasa,

    Muchedumbre esclava, ¡en pie! ¡en pie!

    El mundo va a cambiar de base:

    ¡No somos nada, seámoslo todo!

    (Estribillo)

    Es la lucha final:
    Agrupémonos, y mañana,
    la Internacional
    será el género humano

    (bis)

    No hay salvadores supremos:

    ¡Ni Dios, ni César, ni tribuno,

    Productores, salvémonos nosotros mismos!

    ¡Decretemos el bien común!

    ¡Para que el ladrón vomite lo robado,

    Para sacar el espíritu de la prisión,

    Aventemos nosotros mismos nuestra fragua, Golpeemos el hierro en caliente!

    (Estribillo)

    El Estado oprime y la ley engaña;

    El Impuesto sangra al desgraciado;

    Ningún deber se impone al rico;

    El derecho del pobre es una palabra hueca.

    Ya basta de languidecer bajo tutela,

    La igualdad quiere otras leyes;

    ¡”No más derechos sin deberes”!, dice

    “Iguales, ¡no más deberes sin derechos! ”

    (Estribillo)

    Abominables en su apoteosis,

    los reyes de la mina y el ferrocarril

    ¿Alguna vez han hecho algo más

    que desvalijar al trabajo?

    En las cajas fuertes de la banda

    Lo que [el trabajo] creó se fundió.

    Decretando que se le vuelva,

    el pueblo no quiere más que lo que se le debe.

    (Estribillo)

    Los Reyes nos embriagan con vanidades,

    ¡ Paz entre nosotros, guerra a los tiranos!

    Apliquemos la huelga a los ejércitos,

    ¡Culatas al aire, y rompamos filas!

    Si se obstinan, estos caníbales,

    En hacer de nosotros héroes,

    Sabrán pronto que nuestras balas

    Son para nuestros propios generales

    (Estribillo)

    Obreros, campesinos, somos

    El gran partido de los trabajadores;

    La tierra sólo pertenece a los hombres,

    Los ociosos se irán a otra parte.

    ¡Con cuanta carne nuestra se alimentan!

    ¡Pero si los cuervos, los buitres,

    Una de estas mañanas, desaparecen,

    El sol brillará siempre! ●

    (Estribillo)

    París, junio de 1871.

    ________________

    LA INTERNACIONAL
    en castellano,

    versión comunista (la más fiel a la letra original)

    ¡Arriba, parias de la Tierra.

    En pie, famélica legión!

    Atruena la razón en marcha,

    Es el fin de la opresión.

    Del pasado hay que hacer añicos,

    legión esclava en pie a vencer,

    el mundo va a cambiar de base,

    los nada de hoy todo han de ser.

    ¡Agrupémonos todos,

    en la lucha final!

    El género humano

    es la Internacional.

    ¡Agrupémonos todos,

    en la lucha final!

    El género humano

    es la Internacional.

    Ni en dioses, reyes ni tribunos,
    está el supremo salvador.
    Nosotros mismos realicemos
    el esfuerzo redentor.
    Para hacer que el tirano caiga
    y el mundo siervo liberar,
    soplemos la potente fragua que el hombre libre ha de forjar.

    ¡Agrupémonos todos,
    en la lucha final!
    El género humano
    es la Internacional.
    ¡Agrupémonos todos,
    en la lucha final!
    El género humano
    es la Internacional.

    La ley nos burla y el Estado
    oprime y sangra al productor.
    Nos da derechos irrisorios,
    no hay deberes del señor.
    Basta ya de tutela odiosa,
    que la igualdad ley ha de ser,
    no más deberes sin derechos,
    ningún derecho sin deber.

    ¡Agrupémonos todos,
    en la lucha final!
    El género humano
    es la Internacional.
    ¡Agrupémonos todos,
    en la lucha final!
    El género humano
    es la Internacional. ●

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: