Por: Dr.Alejandro Hugo Wajner*
Fuente: dialnet.unirioja.es
* Médico cardiólogo argentino del Hospital Público Ramos Mejía de la ciudad de Buenos Aires, Argentina
El biologismo en la formación médica
Los médicos repetimos las ideas predominantes de la época en la que participamos -ubicación histórica. Las instituciones médicas, universidades, hospitales, sociedades incorporan y perpetúan las mismas sin cuestionar su validez y verdad. Transmiten verticalismo y autoritarismo en una medicina aislada de la realidad social con la excusa de la neutralidad de las ciencias, como si no fuera un saber social. La vacían de contenido humano. Las matemáticas, estadísticas y biología, en su vertiente reduccionista, la rellenan. También enfatizan lo farmacológico y lo tecnológico, cosificando a los seres lingüísticos-sociales-históricos. Esto sirve para ayudar a establecer su aspecto mercantil. El proceso de aprendizaje forma la identidad médica. La Medicina, en las sociedades basadas en la ganancia es un negocio disfrazado de ciencia y de humanitarismo. El paciente importa por su dinero y por el poder demostrado por el médico de supuesto saber sobre él. Somos médicos si demostramos el saber y si cobramos por el mismo. La educación médica afianza el individualismo, la lucha por el éxito y la ganancia: poder-fama-posición social.
El énfasis en el cuerpo biológico de interpretación estadística y de curación fármaco-tecnológica, perpetúa la sociedad de la ganancia. Los afectos, la vida de cada ser -incluyéndonos- los ocultamos con el conocimiento hegemonizado por la corporación médica, los llamados paradigmas. Aplicamos el reduccionismo, pues necesitamos una identidad sencilla, dual, clara (manipulable). No toleramos lo complejo, lo distinto, no exploramos lo oculto, lo desconocido.
Ahí aparece la angustia y la crisis de identidad, sombra de un modelo médico ideológico (no cuestionador de la sociedad del enfermar, de la exclusión, de la desigualdad). Esa crisis la cosificamos en el burn out, el desasosiego o la desesperanza. ¿Por qué no aprendemos a tolerar y a tratar de superar la angustia de nuestro limitado conocimiento?, ¿a convivir con ella? La conciencia de opresión hace más opresiva la vida, dijo Marx.
Si aprendiéramos biología nos daríamos cuenta de su dinamismo, cambio permanente, plasticidad, etc. Todo lo opuesto a nuestro proceder. Los conocimientos separados sirven para reducir nuestros sentidos y nuestro acercamiento a la sabiduría de la vida.
Acaso ¿no nos parecemos a nuestros pacientes, pobres de palabras, con corporalidades quejosas? ¿No somos actores de un libreto que desconocemos, que tememos y que evitamos, a pesar de actuarlo?
El discurso médico: ideas colonizadoras
El discurso entrama-atrapa al emisor y al receptor. Los seres humanos somos animales simbólicos, sociales e históricos. El discurso tiene aspectos autoritarios, tiende a completar las relaciones sociales de control, dominio y poder, pues incluye la relación amo-esclavo descrita por Hegel, y desarrollada por Lacan para el psicoanálisis. El discurso se posiciona desde un lugar de poder social. Pretende expresar la verdad, o alcanzar la sabiduría. Uno tiene y dice el saber, y el otro lo recibe. Pierde plasticidad, se torna rígido, burocrático, como las organizaciones humanas, al ser poder, dominio y control del otro.
El discurso médico es autoritario
Implica un saber y un poder, un control sobre los cuerpos acorde con las ideas de nuestras sociedades y sus dirigentes. La salud es manejada por los grupos económicos y los gobernantes suelen cumplir con sus intereses. Predomina la ganancia, no la humanidad. Los médicos intermediamos con ellos y los pacientes. Pero cada vez en peores condiciones, más pasivos.
Las ideas en la Medicina tienen una estructura comercial y acompañan al desarrollo capitalista actual. Venden cosas, conocimientos disfrazados de saber sobre la corporalidad del otro, del quejoso, del sufriente, del ex-paciente, ahora llamado cliente. Construye conocimientos físico-matemáticos y estadísticos. Esa es su trama (trampa). Demuestra la evidencia, la certeza con porcentajes de posibilidades, probabilidades: tal pastilla salva tantas vidas, reduce la probabilidad de eventos en un 30 por ciento, etc.
Arman estudios poblacionales con muchos seres, donde los simplifican y reducen a variables: edades, sexos, TA., colesterol, fracción de eyección, etc.
Algunos reciben tal intervención y los otros la otra, y luego los comparan. La matemática demuestra que el experimento sirvió o falló.
Creo que esto es una trampa y que la Medicina no sólo es matemáticas sino que es poesía. Y la misma no se mide, se vive, se goza, se ama y se odia, como las personas que se quejan y sufren. La medicina de la evidencia es una construcción simplificadora de la realidad, reduccionista, que muestra aspectos y esconde otros. Que vende certezas a un mundo complejo y con incertidumbres. Que acompaña al desarrollo del capital y a su ganancia. Que, en general, demuestra lo que quiere demostrar, lo que el que financia el trabajo pretende. Pues las ideas tienen dueños, aunque esto se oculte, y nos venden su saber. La Medicina es un negocio más. Para acercarnos a ellos debemos comprar su conocimiento: cursos, revistas, webs, etc. Suelen hablar desde arriba, desde lo alto. Creen haber alcanzado la sabiduría. Son parte de la ideología de la medicina. Cambian el discurso, lo modernizan(o pos-modernizan).
Todo es individualismo, éxito, ganancias, fama y poder. Disfrazados con bellas y vacías palabras, el discurso vende y disfraza a su emisor, lo deshumaniza.
La biología molecular con su dinamismo y plasticidad puede servir para comenzar a entender lo mismo de otras maneras, por ejemplo. Creo que la medicina diferente debe salir de esta trampa y armar otro conocimiento utilizando la dialéctica, las otras disciplinas, complejizándose, desideologizándose.
Debe servir a la gente. Para eso hay que revolucionar el Mundo, los conocimientos, humanizarlos. No puede haber medicinas para ricos y para pobres, para el Primer y para el Tercer Mundo.
Se empieza a hablar de calidad de vida en los estudios. Se construyen cuestionarios para medirla. Va ingresando la subjetividad del otro. ¡Ojo! (manipulable). ¿Por qué hay que medir para saber o creer en el conocimiento? Creo que ahí esta la trampa.
Pero hacen falta seres pensantes cuestionadores del Sistema. Solo hay Mefistos (film de Itsvan Szabo). En general los intelectuales son canallas. Dicen una cosa y cuando son convidados con una pizca de poder lo contrario. Hay pocos Baruch Spinoza, Platón, Sócrates. Hay muchos impostores.
El reemplazo del médico
La industria de la Salud decidió prescindir del médico. Ofrece al anteriormente llamado paciente, ahora cliente, conocimientos y tecnología para elegir con un trato directo que aumenta la ganancia, multiplica el consumo, potencia las ventas. El uso de la publicidad en sus diversas formas manipula el gusto del cliente y orienta el consumo popular.
La mitad de la población utiliza medicinas alternativas o no tradicionales: pastillas, hierbas, procedimientos populares. Desconfía de la medicina tradicional y crece el poder de la magia. Los descubrimientos científicos aparecen en los medios masivos.
Vende complejidad diagnóstica y terapéutica bajo un mensaje simplificador: Para diagnosticar esto tal método, para tratarlo tal procedimiento. El médico queda con un rol pasivo, manipulado y presionado por las Corporaciones, y desacreditado y presionado por los clientes (ex pacientes) que apuran su diagnóstico y tratamiento. Que fetichizan lo tecnológico-farmacéutico por un lado y creen en lo mágico (fuera de la medicina industrializada). La relación paciente-médico excluye las palabras y los afectos. Sólo incorpora productos. ¿Para qué necesitamos al intermediario?: venta directa.
La Maquinaria reemplazará al médico con sus métodos de autodiagnóstico y clínicas de tratamiento a medida.
El rol pasivo depende de:
• Su posición en la cadena de comercialización de la Medicina, pensamiento y práctica acrítica. Se deforma a los médicos, para perpetuar esto, desde su educación en la Facultad hasta los postgrados, pasando por la residencia.
• La pertenencia a sectores de la pequeña y mediana burguesía, con su ilusión en el progreso.
• La falta de programas de prevención primaria y modelos de Salud Pública para la gente, no para las Corporaciones o estructurados como espacios de corrupción: ganancias privadas con lo público.
• La inexistencia de organizaciones médicas combativas, defensoras de sus integrantes, no manejadas por los dueños de las clínicas y sanatorios o por beneficiarios de «cometas», prebendas que ofrecen las corporaciones como regalos, viajes, hoteles, sueldos, etc.
Otra área del Mercado de la Salud: la manipulación genética. La conquista del espacio interior, de los códigos genéticos y la posibilidad de su manipulación ofrece a una minoría rica una especie de sastres biológicos, casi a medida. Así como ahora es posible volar por el espacio a millonarios a través de la nave soviética (metáfora de cómo quedó la URSS -de intento de cambio revolucionario a marionetas del capital-), prometerá cambios corporales, correcciones biológicas a encargo. Pueden soñar herederos casi perfectos, construir nuevas razas superiores. Y realizar el ideario nazi fascista.
Bajo el discurso científico la humanidad regala su libertad.
LA ESTÉTICA DE LA MEDICINA
Estética: Ciencia que trata de la Belleza y de la teoría filosófica acerca del arte.
¿Qué dice el pensador Hegel en su Introducción a la historia de la Filosofía cuando habla de El pensamiento en la Poesía?
La misma es definida como el arte que tiene al lenguaje como elemento. Se ha prescindido en la misma de enunciar pensamientos y encontramos profundos pensamientos universales. Da de ejemplo a Homero y los trágicos griegos. Tratan sobre la vida y la muerte, sobre el ser y el perecer, sobre el nacimiento y la muerte, son importantes pensamientos abstractos, de los cuales se encuentran también frecuentemente representaciones figurativas, por ejemplo, en la poesía hindú.
Pero son formas en la historia de la filosofía. En parte, sólo son pensamientos incidentales y por eso no se han de admitir en nuestra exposición. Son formas universales de representación de lo verdadero, la determinación del hombre, lo moral, etc. En parte tampoco han alcanzado su forma verdadera; y la forma que es requerida es la forma del pensamiento; y lo que es expresado en ellos tiene que ser lo último, tiene que constituir el fundamento absoluto. No sucede esto, no existe allí la diferencia y la relación de uno a otro…
Dice el artista (el esteta) Antonio Berni (1905-1981): “…Toda Estética lleva contenida una ideología, manifiesta o no, porque toda forma contiene un pensamiento y una sensibilidad, cuya sombra se proyecta al igual que cualquier objeto, más grande o más pequeña, más intensa o más desvaída, según la posición y el voltaje del foco que ilumina…”
Adorno en Cultura y barbarie (desde Walter Benjamin):
“Luego de lo que pasó en el campo de Auschwitz es cosa barbárica escribir un poema, y este hecho corroe incluso el conocimiento que dice por qué se ha hecho hoy imposible escribir poesía. El espíritu crítico, si se queda en sí mismo, en autosatisfecha contemplación, no es capaz de enfrentarse con la absoluta cosificación que tuvo entre sus presupuestos el progreso del espíritu, pero que hoy se dispone a desangrarlo totalmente”. (La crítica de la cultura y la sociedad).
Dice Walter Benjamin, según Marcuse: “Sólo gracias a aquellos sin esperanza nos es dada la esperanza”.
¿Qué relacionan estos pensamientos?, ¿existe una estética en la Medicina? En sus aspectos artísticos, bellos y amorosos, según Platón (El Banquete), creo que sí.
Pero no la conocemos, acercamos, ni aprendemos porque tememos salirnos de la claridad de la Razón instrumental, según Habermas y Adorno, no crítica, de los construcciones sin fallas, sin agujeros ni faltas (excluido el deseo) de la Ciencia, de nuestro modelo físico-matemático-biológico-estadístico: el que explica lo que sucede y cómo se puede modificar, con la ayuda de la técnica, en su vertiente farmacéutica y en la tecnológica, pertenecientes a Corporaciones Capitalistas.
¿Qué hacemos con la queja del otro? La mediatizamos con la técnica: fármacos y tecnología, imágenes. Reemplazamos los afectos por imágenes: tomografías, ecos, Spect, Pet, etc. Cosificamos el alma. Lo que importa es la imagen significante, no el significado.
¿Qué hacemos con el dolor, con el fracaso, con el miedo? Lo convertimos en imágenes. Lo disfrazamos con bellas palabras vacías. Coloridas, evidentes, estadísticas, sonoras. Pero que no son poesías. Sólo ruidos disfrazados de sonidos musicales. Cáscaras y Máscaras Sociales.
Cuando el médico es el ejemplo dado por John Steinbeck en La Perla (The Pearl): un burgués ávido de dinero y poder. Excluyente de los otros, los indios y pobres. O cuando es como los que trabajan en organizaciones humanitarias, por ejemplo, ¿no son acaso diferentes estéticas médicas?
¿Cuándo escucharemos la poesía de la Medicina? ¿Cuándo saldremos de la Trampa de la ciencia: de la necesidad de explicar todo con el mismo método reduccionista, ideológico, excluyente de lo social, del amor y del odio de los humanos? ¿Quiénes se animarán a pensar y obrar diferente?¿Quiénes serán los Ulises de Homero? ¿Cuándo y cómo?
Dice el Talmud: “Si no es ahora,… ¿cuándo?, si no soy yo,… ¿quién?”
La estética
Comienza Adorno su trabajo sobre Teoría Estética (1970) con el capítulo “Arte, Sociedad, Estética: la perdida evidencia del arte” (propongo que reemplacemos la palabra arte por ciencia):
“…Ha llegado a ser evidente que nada referente al arte es evidente: ni él mismo, ni su relación con la totalidad, ni siquiera en su derecho a la existencia. El arte todo se ha hecho posible, se ha franqueado la puerta a la infinitud y la reflexión tiene que enfrentarse con ello…”
“…El reproche que puede hacérseles a las ciencias del espíritu contemporáneas de su insuficiencia inmanente, es decir, de su carencia de espíritu, también puede extenderse casi con el mismo derecho a su falta de sentido estético. No sin razón la ciencia suele indignarse cuando en su interior se mueve algo que puede atribuirse al arte, porque quiere que no la toquen en su propia tarea…”
Dice Fernando Pessoa en el Libro del desasosiego:
”…El hombre de ciencia reconoce que él es, para sí mismo, la única realidad, y que no hay para él otro mundo real que ese que es tal como su sensación se lo da. Por eso, en lugar de seguir el falso camino de tratar de ajustar sus sensaciones a las de los demás haciendo ciencia objetiva, se empeña, más bien, en conocer perfectamente su mundo y su personalidad. Nada más objetivo que sus sueños. Nada más suyo que su conciencia de sí mismo. Sobre esas dos realidades perfecciona él su ciencia. Esta, como se ve, es muy diferente de la ciencia de los antiguos científicos que, lejos de buscar las leyes de su propia personalidad y la organización de sus sueños, buscaban las leyes de lo exterior y la organización de eso que llamaban Naturaleza”.
Pienso yo: la estética oculta de la ciencia, en este caso de la Medicina como saber de la corporalidad (social),es la mercantil. Para controlar, dominar y someter cosifica lo vivo. La medicalización incorporó los aspectos autoritarios de la ciencia, su poder de control corporal y de disciplinamiento, al mediatizar los vínculos humanos con cosas-fetiches-fármacos (palabras vacías) y tecnologías (imágenes vacías) para deshumanizarlos. La queja se tapa con objetos, la demanda de amor con cosas.
La medicina como un saber matemático intenta vaciarla de afectos y pasiones: motores de la vida humana. De excluir a los seres para reducirlos a variables manipulables. Las matemáticas demuestran partes de las relaciones, no su totalidad.
Detrás de Descartes está el Capital y su necesidad de ganancia. Los economistas manejan la Salud Pública. Todo se estructura en base al costo-beneficio, no a la mejoría social de los humanos.
Normativizan las conductas médicas para ahorrar dinero.
La misma sociedad productora de enfermos y enfermedades -la ateroesclerosis, la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad, la anorexia- ahorra en recursos de salud. Esa misma sociedad, que derrocha por un lado -Primer Mundo- y provoca enormes regiones de escasez -Tercer Mundo con su pobreza y abandono-, adquiere un falso discurso de ahorro. El día en que se distribuyan por igual los recursos sociales se ahorrará. Los pobres cada vez están más enfermos y los ricos más sanos. La futura manipulación genética beneficiará a los dueños de los recursos biológicos. No a la humanidad en su totalidad.
¿Hace falta enfermar para adquirir conciencia de salud?
Creo que debemos luchar contra la colonización de nuestros cuerpos y de nuestras mentes (tatuadas con el pensamiento único) y cuestionar el actual discurso eficiente-eficaz y falso de la Medicina. Romper con su neutralidad sin temer la pérdida de nuestra identidad médica. Los conocimientos médicos recién empiezan, falta mucho por venir y saber. Los sueños no se han conocido…ni cumplido!
…Crear coincidió siempre con soñar, querer o desear…
LA SALUD Y EL DISCURSO
La Salud como construcción social
“La Ciencia (Medicina) es un instrumento de dominación. Está determinada social e históricamente” R.Rorty
“La Medicina es la ciencia de la incertidumbre y el arte de lo probable…Abandonar la pueril necesidad de la certeza…” Osler: 1849-1919.
Enfermedad: biología.
Padecimiento: subjetividades: la mirada del enfermo.
El discurso: representación de la experiencia.
Sufrimiento: Lo Social.
El médico: persona con actitud que cuida y lo cura.
Dice Marx en sus Manuscritos (1844): “…Dar una base a la vida y otra a la ciencia es pues, de antemano, una mentira”.
La salud es una construcción, un criterio cultural e histórico perteneciente a la sociedad. La salud como carencia de enfermedad, de desviación del organismo de lo considerado normal, es una mirada y un lenguaje de manipulación. Compartimentalizar el ser humano es discurso de dominación: el cuerpo como botín de los médicos; el psiquismo o alma para los psicólogos y psiquiatras; las conductas, el deber ser para los religiosos, los líderes-formadores de conciencias y culturas multimediáticas, la industria cultural, los jefes y sacerdotes tribales.
Las sociedades desarrolladas, el Primer Mundo, están dominadas, controladas y manipuladas en menor o mayor medida por Corporaciones Industriales-Tecnológico-Culturales, que comparten el poder social con las estructuras del Estado.
La Sociedad Médica dispone de normativas acerca del estar sano-tener salud. Ser sano es tener salud, comprarla o recibirla como una mercancía. La dieta a seguir, el monto y tipo de ejercicio físico a efectuar, los fármacos a tomar, los exámenes tecnológicos a realizar.
La Corporación Médica es aliada de las estructuras y grupos de poder. Constituye un subgrupo del saber como instrumento de poder. Al reducir la Medicina a lo orgánico, empobrece la mirada y el discurso médico, al simplificar lo complejo a variables medibles, evidentes, se posesiona como cómplice de un sistema desigual, injusto, excluyente y enfermizo. Por ejemplo: lo no orgánico se simplifica en el concepto mecanicista de estrés, acaso la forma médica del malestar en la cultura de Freud?
Un corazón sano ¿incluye el-al Amor? o, acaso, el mismo ¿no pertenece a lo orgánico? ¿Es una mercancía?
El individuo es un ser social, afirma Marx. ¿Cuándo pasaremos del Bien-estar al Bien-ser, del bien pensar, ajustado a las evidencias, al pensamiento critico? ¿Cuándo reconoceremos nuestra práctica médica como política, el dejar hacer, el tratar de ser individuos sin sociedades reales padecientes, sufrientes por la vida?
Sordos, mudos y ciegos…ser científicos. El actual imperativo categórico. Donde La filosofía no pertenece a la Medicina. Es cosa de charlatanes, dicen. Los médicos no toleramos la incertidumbre del Saber. Nos angustiamos, tememos perder la identidad. Y el puesto social, el aplauso, la mirada desde abajo o de al lado,…. Los dueños del conocimiento médico nos bombardean con palabras, variables, estudios infinitos…imposibles de apropiar. Aumenta la incertidumbre médica. Explotaron los conocimientos…Se empobrecen los Saberes. Las palabras alienan a los médicos. Imposibles de tener, poseer.
La velocidad impera, las imágenes y las palabras…vacías. Sin seres humanos, sociales. Sólo cosas. Seres como animales de laboratorio. Controlables, previsibles, dominables. Y médicos manipulados y manipulables: empobrecidos por el organicismo…por tanta matemáticas sin sociedad, ni historia de los seres sufrientes y deseantes. De médicos pasivos intermediarios entre las Corporaciones y la gente, entre el Poder (dueño del Saber y de sus instrumentos sobre los Otros) y las sociedades medicalizadas, farmacologizadas y deslumbradas por el fetichismo tecnológico: el nuevo disfraz del iluminismo racionalista al servicio del Capital y la ganancia privada.
¿Qué clase de Cuerpo quieren los dueños de las sociedades?. Aquel que justifique su existencia (la del Poder en todas sus formas) y su ganancia: manipulable, confortable, neutro, que desee y goce acotadamente y adiccione.
¿Qué clase de Sociedad quiere el cuerpo?. La debemos crear.
Desde el arte hay dos respuestas: Un mundo feliz de Huxley, y 1984 de Orwell. Ambas se acercaron a esta época monstruosa. Debemos transformar nuestro cuerpo para que desarrolle una sociedad solidaria, amorosa, donde tenga lugar el Otro y lo desconocido, donde el saber sea poder transformador para todos los seres. Creo en un Cuerpo Social Amoroso…debemos tener Sociedades del Amor.
El discurso médico como remedio
El discurso médico es un remedio que habla desde él. Un objeto en el pensamiento que receta y prescribe el discurso. Que actúa al dar remedios a los otros: los pacientes.
El vínculo paciente-médico incluye al remedio-cosa mágica-terapéutica, fantasía de curación. A la Salud-Enfermedad como construcciones sociales: históricas-temporales-cambiantes: como pérdida de Salud o estado de normalidad-equilibrio natural, como desviación de lo normal-natural, como irrupción del mal-dolor-muerte. De lo ajeno al ser saludable. El estado de normalidad-equilibrio y el caos-desequilibrio-peligro vital. Ambos como aspectos de lo mismo. La enfermedad como la irrupción de LO OTRO: lo desconocido. La Salud como situación-estructura conocida-normal-cotidiana-aceptada socialmente.
Lo Conocido-Desconocido…. Problemático-Norma-tivo… La irrupción del MAL -desconocido-anormal-distinto- se conjura con lo objetal -la cosa curativa. Los remedios como cosas-objetos de curación-reequilibrio-normalización. La quietud-Inquietud… El remedio como …la calma…
Los sabios-médicos son sujetos con poder de cura a través de los remedios: cosas con poderes… normalizadores biológicos que reencauzan lo natural desviado-anómalo.
El ser humano (sociedad-cultura) necesita remedios que cubren la Falta como enfermedad-castigo. Poseer el saber da poder para arreglar-normalizar. El discurso del enfermo genera desesperanza y desafecto. El Remedio repara y recupera la esperanza, restaura los afectos vinculares.
El discurso como imagen
El discurso es una imagen, una apariencia, una máscara de la Verdad. Un Saber sobre otros y una acción de Poder, donde el siendo es un queriendo ser. Un Valor, una Utilidad (valor de uso y de cambio). Un objeto de disfrute que satisface necesidades y un medio de producción de Relaciones sociales de intercambio como mercancía. Un reflejo de la posición entre los participantes que se muestra y oculta en él. Enmascara, silencia el deseo de dominio, posesión y control del otro.
Las palabras-imágenes construyen, producen y refuerzan las estructuras sociales, los sistemas de poder y actúan en los procesos sociales.
¿Qué sociedad habla, se muestra y oculta en el Discurso? La relación social de intercambio es autoritaria: amo-esclavo. Da certeza a lo incierto, simplifica lo complejo, novela la historia. Actúa como ilusión que protege, que forma la identidad.
El sentido del tener
“…Los sentidos y el goce… se constituyen órganos sociales, en la forma de la sociedad…Un objeto sólo es nuestro cuando lo tenemos, cuando es utilizado por nosotros. En lugar de todos los sentidos físicos y espirituales ha aparecido así la simple enajenación de todos estos sentidos, el sentido de tener…” K. Marx
¿Quiénes hablan en nuestro discurso?, ¿cómo se relacionan las imágenes-palabras y las necesidades y deseos? A través del sentido de tener-poseer.
La vida es una ficción. Convivimos como monstruos disfrazados de beldades. El odio y el miedo se ocultan en la sonrisa, en el abrazo.
ALGUNAS FICCIONES MÉDICAS
Fumando pensamientos en el bar
Aquellos pensamientos que fuman: ¿qué ocultan tras el humo? Me respondió Sócrates: el cuerpo.
El fumar es un intento de esfumar el cuerpo, aquel espacio y tiempo de los afectos. El pensamiento creativo-artístico suele fumar, atravesar el cuerpo con el humo para esconder la sociedad del malestar.
El pensar es un acto, un movimiento corporal. Un instrumento-dispositivo de acercamiento al Poder sobre los otros, la sociedad -comentó Foucault.
El artista juega en el Mundo. Construye un cuerpo imaginativo, deseante, representativo, -aseveró Castoriades.
Una corporalidad social atravesada por la historia y la cultura, -afirmó Guattari.
El arte habla de un cuerpo que juega. El cuerpo del artista atrapa-entrampa el arte. El humo y el acto de fumar disfrazan al cuerpo artístico.
La creatividad es un intento de inmortalidad. Crear es parir algo-alguien que habla: el arte, -dijo Rilke.
Los únicos inmortales son los dioses del Olimpo. Los artistas entregan-ofrendan su cuerpo fumador a la Muerte.
El arte juega con la vida, la locura y la Muerte. Esconde la locura, la otra sociedad en la que no hay normas, controles ni dominios humanos, sólo arte sin sociedad, -reflexiona Breton.
La eternidad paga el precio del fumar: el castigo de los dioses por querer la inmortalidad, -recita Homero.
¿Puede el arte no fumar? ¿Desocultar el cuerpo, recrearlo, trascenderlo?, le pregunto a Freud.
El pensar crea la obra y descrea el cuerpo, el cuerpo adictivo, el no hablante. El fumar es el síntoma, el retorno de lo reprimido. El síntoma actúa en el fumar.
¿Acaso, el creador actúa su síntoma fumando? ¿El fumar sintomatiza la creación?
Sublimando espero…, creando-pariendo puedo. El placer lo lleva al dolor del goce.
Maimónides previene: el fumador es perjudicial ara su salud y la de los que lo rodean. El Tabaco-objeto y el Fumar-acto atan al fumador-sujeto, lo empaquetan. El Tabaco fuma el Cuerpo y lo prepara para enfermar. Le facilita diversos problemas cardiovasculares y cánceres.
El mozo comenta: -Detrás del Humo hay un imposible y gran amor.
-¿Otra vuelta de cafés?
-Invita la casa!
El sexo de los cardiólogos: apuntes obscenos
El Corazón y sus disciplinarios padecen la Humanidad, sufriendo el vivir, expresando su sentir con lenguajes diversos, síntomas que lo aquejan: del costo de respirar, las palpitaciones, al dolor anginoso. Y es que hay una sexualidad cardiaca: del corazón objeto-sujeto -poder-saber-verdad- a sus mediadores-intérpretes médicos.
Dicen varios conoceres que sí. Los hindúes con su yoga y su centro cardiaco, lugar de la inteligencia emocional, ámbito de lo social, del otro y su relación.
El Corazón necesita sexualidad para posibilitar su Ser en el Mundo: redes relacionantes-relacionado-ras, telarañas vinculares del afuera con el adentro.
Necesita práctica y ejercicio sexual para mantenerse sano: una práctica reparadora. Necesita amor para permanecer bello. Necesita alegría para conservar su bienestar. Necesita afectos-vínculos, relacionarse con otros para adquirir y transcurrir Humanidad.
Primera advertencia: los conocedores del corazón lo tienen reducido a su mínima expresión: la invención-construcción biológica con representación estadístico-matemático, lógica pura, pura ley del mercado, valores-ganancias.
Pobre Corazón. ¡Lo están descorazonando! ¡Lo han empobrecido y, precarizándolo, lo han despojado!
Ser Médico (mi visión)
Un médico es un deber ser. Desde el sólo estar siendo al poder ser una VOZ: la de los sin voces. Cuando mi voz es la VOZ, transformo la queja de los cuerpos en palabras y hechos, cambios de conductas, ayudo al Otro a poder y a necesitar cambiar.
La Praxis médica es un deber ser. Caminando la corrupción, transitando las mentiras del No-Cambio, trabajando las resistencias, agujereando el Sistema de Salud -perpetuador de las desigualdades y exclusiones sociales.
Desde nuestra posición burguesa, recorriendo y animándonos a ayudar a otros a cambiar. Superando la Prescripción, estereotipia de la relación paciente-médico. Intermediaria entre Corporaciones y la gente.
Desde nuestra posición privilegiada -onocedores de una pizca de la universal sabiduría.
Tendedores de manos, participantes en la construcción de lazos amorosos y humanizantes de los seres alienados.
Siendo, al superar el Colonialismo Mental de un Ideal de otros al Norte, sin nuestra escasez del Sur, un ser que ayuda a ser a través de la Salud: mejores humanos y posibles seres sociales.
Los vampiros y la Medicina O, ¿qué Conde Drácula somos?
El vampiro es un ser eterno, posee la juventud perpetua, la inmortalidad. Su secreto es beber sangre humana, apropiarse de sustancias inmortales, extraer la vida que poseemos. Es dueño de un Saber anhelado.
Lo logran de una manera especial: seducen a sus víctimas y, en una situación de máximo goce erótico, muerden sus yugulares y vacían a los seres para eternizarse.
Deben huir del día, de la luz del Sol, del ajo (antiinflamatorio natural) y de los sabios en sus dos versiones, la científica o la religiosa. La Medicina-ciencia y la religión los persigue. Ciencia y Fe. Dos saberes verdaderos contra los poderes del Mal.
Los matan con una estaca en su corazón y con el poder del Dios Cristiano.
El conde Drácula parece que fue un jefe guerrero rumano, un noble que venció a los turcos y, como un discípulo espontáneo del Marqués de Sade, los sometió sexualmente, los empaló y, mutilados, los exhibió como ejemplo de su poder, hombría y coraje.
Un lindo acto educativo. El vampirismo es un parasitismo: necesitamos sacar algo del otro para perpetuar nuestra vida, vaciándolo. Seres nocturnos: la noche como espacio y tiempo del no control, de lo prohibido, del peligro, del ataque posible, ámbito del Mal.
Pregunto: en la relación paciente-médico: ¿quién es el vampiro? Las Corporaciones, dueñas de los remedios y las imágenes tecnológicas son los Condes Drácula: necesitan enfermos demandantes de sus objetos (para rellenar su humanidad olvidada y perdida) para seguir viviendo, ganando dinero.
Los pacientes piden nuestra sangre, quieren remedios e imágenes paganas.
Dice el actor cómico Antonio Gasalla desde su personaje de mamá Cora, una viejita muy especial:
-¿Por qué me pregunta qué es lo que tengo, qué me pasa, doctor?
-Si lo supiera me compraría el remedio en la farmacia!
Los pacientes piden nuestra firma-recipe, aman la receta. Nosotros firmamos. Tenemos la mesa del consultorio llena de recetarios, lapiceras y sellos. Somos escribientes de la Salud, integrantes de la cadena de comercialización de las Corporaciones.
¿Quién se anima a no recetar? Los pacientes exigen, pagan por esos papeles firmados.
La relación paciente-médico (Corporación-remedio-imagen) es un vínculo vampírico: los deseos,afectos y representaciones van de uno a otro, ambos se (nos) exanguinan (mos) mutuamente.
EL MALESTAR EN LA MEDICINA
La Medicina es Política
«El individuo(los derechos y libertades)es algo que todavía tiene que ser creado… sólo mediante el desarrollo de relaciones e instituciones sociales
cualitativamente diferentes.» Herbert Marcuse: Eros y Civilización.1953.
La Medicina es un método con recursos para dominar, ordenar, controlar, poseer y disciplinar al Cuerpo, considerándolo como un valor, una utilidad y una mercancía.
Los problemas médicos son políticos, tienen que ver con la organización social de los Cuerpos, con sus relaciones, con su Historia e instituciones.
Cuando el objeto es el Organismo -conjunto de órganos del cuerpo viviente, un espacio de variables neutras, a-sociales y sin historia, un lugar biológico despojado de deseos, afectos y representaciones-símbolos- el Cuerpo se convierte en un animal de experimentación farmacéutica y tecnológica.
Médicos de Cuerpos sin lenguajes ni palabras, empobrecidos de humanidad, enajenados por imágenes y números.
Comprendidos por la lógica matemática y estadística, desculturalizados y mediatizados por objetos, cosas, remedios y herramientas tecnológicas.
Una Medicina de discurso único, hegemónico, apropiador de su construcción, autojustificado en la ilusión del progreso constante, al servicio de los poderosos.
Cuerpos medicalizados, donde la queja social se reemplaza con remedios. Para todo hay algo: cosas poderosas para empobrecidos seres, compradores de Salud-mercancía, de mensajes e imágenes a tener. Industria de la juventud eterna, de la imaginación como posibilidad ante la vejez, como sensación y realidad de exclusión y de pérdida del prestigio social.
Reclamo que construyamos un Cuerpo Social, un sujeto de autorrealización (yo en-con-por el otro), sexualizado, amoroso, cooperativo, solidario. Incorporando los impulsos biológicos como culturales -producidos por la sociedad en su proceso histórico. Cuerpo con deseos, afectos y símbolos. Cuerpo del juego, la imaginación, de la razón sensual(Kant–Schiller-Marcuse).
Un Cuerpo en una Medicina…»donde el orden es belleza y el trabajo juego.»
Construyendo el Cuerpo Social
De las Máquinas Deseantes de Deleuze-Guattari al Cuerpo Social de la Medicina: construcciones. (primera parte)
El Deseo produce lo Real. Desear es Producir, producir en realidad. Sólo hay el Deseo y lo Social.
En la decada del 70, Gilles Deleuze y Felix Guattari publican El Antiedipo: capitalismo y esquizofrenia. Construyen una teoría de esquizo-análisis, una mirada psiquiátrica materialista de la enfermedad mental y de la sociedad. Utilizan los desarrollos de la economía política marxista, las ideas de Freud, Reich, Klein, Lacan, Foucault y muchos autores del arte (Artaud, Miller, Lawrence y otros) para intentar comprender la locura y la sociedad. Parten del concepto de las Máquinas Deseantes y de las Máquinas Sociales.
El inconsciente como fábrica, productor del Deseo en un proceso de producción (que produce al hombre y a la naturaleza, y acopla las máquinas). Proceso que se realiza (su fin). La producción social como propia producción deseante en condiciones determinadas. La producción como registro-inter-cambio y consumo. Relaciona las Máquinas Deseantes con los Cuerpos sin órganos (cuerpo sin imagen), la producción con la antiproducción -el instinto de muerte.
Flujos en sistemas de cortes (máquinas): de conexión, de disyunción y conjunción (libido-Numen-Voluptas). Cortes-separación, resto-residuo. Transversalidad. Multiplicidad-Polivocidad-Polimorfismo. Contrapone la Máquina y el Cuerpo Social con el organismo biológico humano -objeto actual de la Medicina.
La Medicina como comprensión y manipulación, control y disciplinamiento de un organismo biológico, extrae el Deseo del Cuerpo.
Kant en La Crítica del Juicio define Deseo como facultad de ser por sus representaciones, causa de la realidad de los objetos de estas representaciones. Asocia las sensaciones con los conocimientos en una razón sensual: la estética. Marcuse retoma el tema en Eros y Civilización.
¿Podemos los médicos pensar y tratar un organismo sin Deseo, sin Sociedad, sin Historia, desprocesado? O ¿debemos construir un Cuerpo Social como espacio y tiempo de los deseos, afectos y representaciones?
De Organismo Biológico a Cuerpo Social
Un Cuerpo Social tiene historia, deseos, afectos, proyectos, vínculos. La Salud como bien del ser y un derecho, es cercanía y diálogo con la soledad. Es escucha, cuidados, aprendizaje y compañía.
Un Organismo biológico tiene variables genéticas, productos proteicos, representaciones matemáticas, una lógica económica. Trata a un animal de experimentación y a la Salud como mercancía. Considera a la enfermedad como desvío, desorden, Mal o caos. Trata del Bien estar. Normaliza y ordena los cuerpos.
El Refugio de la Cultura
¿Es la Medicina un Refugio de la Cultura…, del malestar?
Un lugar con dolencias, quejas, pedidos. Discursos fluidos por construir, descifrar, unir, mezclar. Cuerpos hablantes distintos, múltiples idiomas y lenguajes.
Torre de babel de la comunicación, del encuentro-despedida.
Caja de Pandora del mal, disfraces de bienes. Pedidos sin escuchas. Manos que saludan, abrazan, despiden.
Ruidos, relojes, Tiempos complejos, muchas voces, seres, animales, tierras. Códigos. Partes y Todos al lado.
Máquinas, Herramientas, Trabajadores. Amores, Odios, Miedos.
Procesos-Estructuras-Sistemas.
Naturaleza-Humanidad-Sociedades-Pueblos-Histo-rias.
La neutralidad de la Ciencia es un estrechar las manos con guantes, es un amar con ropas, vestidos y calzados.
Es negar la Noche. Huir de la Luna bella, de las estrellas, del ruido y el canto del mar. Nosotros, médicos neutrales, zombis, vacíos-aburridos, cosas-objetos. Esclavos de la máxima adicción: el Poder.
El pecho que duele, el Corazón que habla, cuenta una historia, con muchos actores. Convida con sensaciones, sentimientos, afectos. Nos tira con ellos. Desde la queja como Cultura. Como Sueños que inventan su propia gramática.
La Peste
«La grasa de las capitales(del Capital)… es la ateroesclerosis.» Charly García.. .y Alejandro Wajner
La actual peste, enfermedad contagiosa, es el Capitalismo. Hay también religiones, razones fundamentalistas, dispositivos afectivos. Hay pestes médicas como la ateroesclerosis, creciente en las sociedades industriales avanzadas. Junto con la obesidad y las adicciones a drogas farmacéuticas: ansiolíticos, antidepresivos, antimaníacos, inductores del sueño, antiinflamatorios.
La Medicina crece como un Saber técnico, productor de herramientas y máquinas de Salud, instrumentos de orden biológico. Intenta disminuir el displacer, el dolor, impedir y mejorar la invalidez, aumentar la productividad laboral. Los técnicos médicos forman parte de las fuerzas productivas de relaciones mercantiles monopolistas, herramientas de la maquinaria social del Capital, su dueño. El conocimiento médico actual tiene una fuerte base biológica y farmacéutica, asociadas a progresos en la informática y en la creación y registro de imágenes biológicas. Considera a su objeto de estudio y práctica un organismo complejo biológico y experimental; fundamenta su hipótesis con animales transgénicos, de ratones a monos.
Manipulando genes modifica variables biológicas y justifica su ciencia con las matemáticas y la físico-química.
La humanidad asiste a una carrera por la conquista del espacio interior. Los grupos ricos del Mundo, los 7, EE.UU., Canadá, Europa y Japón compiten por ellos. Corporaciones privadas y sectores del aparato estatal vinculados con la industria militar apuran la marcha.
La imaginación será realidad. Nuevos seres se podrán producir. La colmena tendrá clones. Las minorías ricas del Mundo podrán acceder a mejor Salud. Mayor juventud, durabilidad, tranquilidad biológica.
La ingeniería genética y la biofarmacología crearán seres nuevos, obedientes, dóciles, tibios, bellos. Mejores drogas socializadoras (el SOMA de Huxley,1932): antidepresivas, ansiolíticas, antimaníacas y hasta creativas, fantásticas.
Mejores antiinflamatorios. Drogas placenteras se asociarán a un Mundo(minoritario) lleno de imágenes, reino de la virtualidad, de la Ficción.
Placer sin riesgo a precios accesibles. Cuerpos perfectos, Barbies y su contrapartida masculina a pedido, sastres, artistas corporales, cirujanos estéticos. Seres altos, delgados, rubios, blancos, con ojos celestiales, siempre jóvenes y sonrientes habitarán ricas Metrópolis.
El resto de los mundos, 2/3 de ellos, seguirán pobres, enfermos, violentos, miserables, analfabetos. Sólo tendrán religiones de consumo masivo, adormecedoras de la conciencia revolucionaria, sujetadoras de los afectos. Guerras intermitentes exterminarán a regiones pobres y peligrosas. El médico desaparecerá como agente de Salud. Sólo quedarán técnicos biológicos, estadísticos, farmacólogos, ultraespecializados expertos artesanos en imágenes.
¿Aumentará la peste del vacío y del aburrimiento, o no?
Filed under: E9.- Medicina, salud |
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