Paul Klee Lee, El músico que pinta (II)

Por: Mario Rodríguez Guerras
Fuente: Especial para http://www.hernanmontecinos.com (17.02.13)

4º.- El color

El tercer aspecto de la obra de Klee son las superficies de color y con ellas entra en el reino del arte abstracto tan anhelado por él. Su interés fue el estudio de los tonos, los contrastes y lo que denominó lo estático y lo dinámico, o los efectos del cambio del claro al oscuro. Pero cuando decimos interés queremos decir necesidad o todavía mejor, limitación. En su arte abstracto se mantuvo siempre fiel a la partición de las superficies, generalmente en cuadraditos, pero también en franjas. Su obra abstracta es una formulación teórica que permite al artista alcanzar un merecido prestigio.

Aunque se ha dicho que Klee hizo pocas obras estrictamente abstractas esto no es del todo exacto. Las obras de Klee poseen una naturaleza muy particular que le diferencia de otros pintores. Ya hemos dicho que en sus dibujos por trasferencia de óleo combina la figura con la materia y en sus obras con superficies de colores también realiza combinaciones, en este caso, de arte abstracto y arte figurativo. Aquellos dibujos al óleo que hemos mencionado son trasparentes para permitir que se trasluzca el fondo. Klee no establece ninguna diferencia entre fondo y superficie, lo que Klee hace es presentar simultáneamente dos estilos, por eso realiza sus obras figurativas con líneas en lugar de con pintura. Pero, si recordamos el matericismo de sus soportes, presenta en una sola obra tres aspectos del arte.

Una obra como Separación vespertina, de 1922, incluye dos flechas que no tienen un sentido abstracto y aunque hacen referencia al movimiento o tensión de las franjas pintadas del fondo, ellas ya no son de por sí fondo de color, sino signo lo cual nos lleva a una arte figurativo, muy esquemático pero nada abstracto.

También su obra Ad Parnasum, una de las más interesantes de su abstracción, posee un fondo de arte abstracto y un dibujo trasparente encima de la superficie de color.

5º.- La composición

Paul Klee utiliza en sus cuadros muchos estilos, arte matérico, abstracto y figurativo. Klee procede del mundo de la música y en ese mundo la composición se realiza combinado el bajo, la armonía y la melodía.

Klee conoció los estilos que había en su tiempo e intuyó el significado de cada uno de ellos, así que, con un sentido musical, colocó cada uno de los estilos en un lugar de su obra pero no obró de tal manera porque supusiera que de esa forma conseguiría un mejor resultado, lo hizo porque estaba educado para entender la creación artística como combinación de los elementos de composición. Klee había comprendido, quizás antes que nadie, el significado de los nuevos estilos. Lo que le faltó fue comprender que eran aspectos de la obra clásica y, con una educación musical, quiso unir los elementos que las vanguardias presentaban por separado para crear una obra unificada.

Su última obra, conocida como Gran naturaleza muerta, de 1940, es un intento de componer una sinfonía, las tres zonas diferenciadas son las partituras de cada elemento, una para el color, otra para línea y la última para la figura.

Aunque los principios generadores de toda manifestación sean principios universales, en cada caso concreto, se manifiestan de forma determinada y diferente. Entonces, vemos como la unidad de los elementos de la música se logra en el tiempo, ejecutándose de forma simultánea. En cambio, en la pintura, esa unidad es en el espacio y no sirve entender, como en la música, que la acumulación simultánea de sus componentes producirá la creación de una obra completa y unitaria: En un cuadro no existe el tiempo. En pintura, la combinación de sus elementos debe tener lugar en la figura representada y, por ejemplo, la forma y el color deben corresponder a la misma imagen y en el mismo lugar. La música es acumulación de sonios en el tiempo, la pintura, integración de los elementos en el espacio.

Klee tarda en aprender la técnica del color. Esto no es un defecto, en realidad, es una virtud. Existen dos formas de aprender, la racional y la intuitiva. La primera proporciona conocimientos de forma inmediata, en forma de conceptos, fácilmente manejables. La segunda, es la comprensión, la captación del sentido y no de la forma, esta se entiende como la manifestación del sentido.

Este artista capta el sentido de los estilos de las vanguardias, pero aplica el sentido de composición musical a la composición plástica. En la primera, la acumulación de elementos genera la figura, en la segunda, la acumulación se sustituye por la integración, proceso por el que los elementos pierden su independencia.

El estudio de su obra indica que Klee entiende que cada uno de los estilos de las vanguardias representa uno de los elementos de la pintura pero aplica el principio musical de acumulación de elementos para generar la composición a la pintura, suponiendo que la acumulación de elementos del arte plástico generará la representación, como ocurre en la composición musical.

Klee comentaba, lamentándose, que el genio era la excepción del sistema, entendiendo que el sistema era insuficiente para crear un genio. Pero quien sabe, quizás, desde otra perspectiva, no se vean genios, si acaso, algún sabio, y se le perciba como el producto y el error de la humanidad.

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