El desarrollo de la teoría y la escritura musicales

Por: Jesús Ignacio Pérez Perazzo
Fuente: http://www.histomusica.com

La Teoría y la Escritura musicales en el Sistema Musical Occidental

La manera de representar o escribir la música occidental se desarrolló lentamente, a lo largo de varios siglos. En los inicios de la Edad Media, se continuaba utilizando el ancestral sistema de neumas, o signos que representaban las alturas de cada tono que debía cantarse y la dirección de la línea melódica, pero no señalaban intervalos o distancias exactas existentes entre cada tono.

Por otra parte, el Misticismo religioso de la época unido, al agitado mundo de repetidas invasiones ó tomas, guerras, destrucciones, conquistas y reconquistas de pueblos, ciudades, y a la misma organización social medieval; tuvo como consecuencia que las personas que querían dedicarse con intensidad a la espiritualidad, la ciencia, las letras, la investigación, la filosofía, la teología y las artes; en muchos casos, buscaran como refugio para sus inquietudes, las Ordenes Religiosas y principalmente, la vida en los Monasterios y Abadías, los cuales adicionalmente, se convirtieron en el baluarte de la tradición cultural grecorromana y occidental. Además, muchos de estos monasterios y abadías, como la Abadía de Cluny, fundada en 909 por Guillermo IX, Duque de Aquitania y Conde de Poitiers, habían sido creados con estatus de inmunidad frente a cualquier poder religioso o laico excepto la autoridad papal.

Según la organización social medieval y en la tranquilidad de estos Monasterios, Abadías, Claustros y Comunidades cenobíticas o conventuales, el ambiente era el más propicio para el desarrollo de todas las actividades del intelecto y el espíritu.

Los manuscritos pertenecientes a los más remotos tiempos de la Iglesia están escritos en esa Notación Neumática, la cual como señalamos, muestra el número de notas y su dirección melódica ascendente o descendente pero sin precisar exactamente, el régimen de intervalos existente entre cada una de ellas, ni la relación de duración de las mismas.

Los manuscritos con Notación Interválica (se llama intervalo la distancia que separa un sonido de otro), es decir, los primeros documentos musicales escritos a partir de la tradición oral en los cuales aparece una LÍNEA DE ALTURA para ubicar sonidos, datan de finales del siglo IX e inicios del X. En este siglo la Notación pasó de los oscuros Neumas al uso de las Letras o Caracteres latinos para identificar los diferentes sonidos o alturas y se inició el proceso de escribirlos a partir de una línea; pero con una sola línea no se podían establecer parámetros claros y precisos de referencia sonora.

Durante el siglo VIII e inicios del IX, se produce una interesante cantidad de trabajos en el campo de la Teoría Musical, que constituirán los antecedentes inmediatos de nuestro Sistema Musical; es decir, varios Teóricos aportaron interesantes ideas para el desarrollo Sistémico de la Música Occidental. En el siglo IX veremos aparecer los primeros nombres de varios teóricos compositores y composiciones musicales no religiosas.

Haciendo un breve recuento, debemos recordar: en primer lugar, a tres ingleses, al Abad e importante historiador Bède (c.670-761); Aldhelm († 709), Obispo de Shiburn; y el ya nombrado, Egberto (698-766) Arzobispo de York y maestro de Alcuino.

Raban Maur (776-856), alumno de Alcuino en la Academia Palatina de Carlomagno. En su obra De Universo, suerte de enciclopedia de conocimientos, resume y aporta datos importantes sobre teoría e instrumentos musicales.

También Aureliano, monje y teórico que vivió en Réomé ó en Moutiers-Saint-Jean; hacia el 830 escribió un largo Tratado dividido en dos partes: la primera, destinada a la formación del músico en general, y la segunda, dedicada a la instrucción específica de los chantres o cantores eclesiásticos.

La primera notación occidental se desarrolló en el seno del canto eclesiástico a partir del 870, cuando encontramos el manuscrito titulado Musica enchiriadis, el cual utiliza caracteres o letras latinas para la notación musical; así mismo, encontramos dos tratados anónimos: Instituta y Quid est cantatas.

En 900, un alumno del monje y teórico musical Yson († 871), NOTKAR BALBULUS (c.835-912) monje de la Abadía de (Santk Gallen) Saint-Gall, Suiza, define la Sequentia y además, propone la necesidad de sistematizar la notación musical, según consta en el tratado De Harmonica Institutiones (c.889), del canónigo y teórico musical alemán REGINO, Abad de Prüm* (c.840-915).

Muy pronto, a la primera línea le siguió otra más; de hecho, un contemporáneo de Regino de Prüm, el monje y músico francés, alumno de Héric d’Auxerre, llamado HUCBALDO*, monje de Saint-Amand-en-Flandre (c.840-930), en sus escritos teóricos, y especialmente, en el tratado llamado también: Harmonica Institutiones, uno de los primeros compendios de la teoría musical occidental, utiliza dos líneas que marcan diferencia de Quintas, es decir una distancia de cinco tonos. Una línea representa el sonido Fa y la otra el sonido Do.

Para mayor claridad, Hucbaldo les dio diferentes colores, una roja y otra amarilla. Es interesante recordar que este teórico además, definió a la Consonancia como el encuentro simultáneo y armónico de dos sonidos emitidos por diferentes fuentes. A él también se le atribuye el uso del Organum como procedimiento musical para armonizar al canto gregoriano.

Casi simultáneamente con las primeras líneas que se trazaron para fijar alturas de sonido, se idearon las CLAVES para dotar a las líneas de sentido. Aparecieron así, las Claves de Fa y de Do, respectivamente. Un poco después, la de Sol.

San ODÓN (c.879-942)*, Abad de Cluny; alumno de Remi, monje de Saint-Germaine d’Auxerre, y reformador de la orden de San Benito; es el autor del Tonaire, en el cual, por primera vez, los sonidos dejan de ser nombrados por los nombres clásicos de origen griego: proslambameno*, hypato, lichanos, etc., utilizados en la antigüedad, para llamarlos ahora con vocablos de más fácil pronunciación: buc, re, scembs, cæmar, neth, uiche, asel… lo cual, contituye una aproximación y un antecedente de nuestra actual denominación.

Otros teóricos importantes fueron: Bernelin de París, a fines del siglo X; Notker Labeo (†1022), monje también. en la Abadía de Saint-Gall y autor de un Tratado de los Tonos y de la tablatura de los instrumentos; Adelbolde (†1027); Odoranne (985-1045), monje de la Abadía de Saint-Pierre-le-Vif, en Sens; Jean Cotton (c.1050); Bernon (1008-1048), Abad de Reichenau; Hermann Contract (1013-1054), autor también de un Alma Redemptoris Mater; Aribon el Escolástico (c.1078), quien nos aporta interesantes comentarios tempranos sobre la obra de Guido de Arezzo; y finalmente, Guillaume de Hirsauge (1068-1091) y Otker de Ratisbona.

Pero los aportes más importantes se producen a mediados del siglo XI, cuando un monje benedictino y teórico musical de la Abadía de Saint-Maur-des-Fossés, llamado Guido (Guy), conocido más popularmente, por haber nacido probablemente, en la ciudad italiana de Arezzo (Toscana), como Guittone o GUIDO D´AREZZO (c.990-1050), y quien ha sido llamado con propiedad El Padre de la Música Occidental, en su tratado Micrologus (c.1025), desarrolló un Sistema de cuatro líneas (Tetragrama) precursor del actual Pentagrama;

Guido fue el inventor del Sistema de Solfeo y de la Notación actual. Cambió en forma simple, la Notación neumática y la de las Letras latinas (Notación Alfabética) y en su lugar, adaptó las primeras sílabas de cada verso del Himno para las Vísperas de la Fiesta de San Juan Bautista (24 de Junio) para facilitar de esta manera, la Solmisación, memorización y entonación de las notas del Hexacordium: “Ut queant láxis, Resonare fibris, Mira gestorum, Fámuli tuorum, Sólve pollúti, Labii reátum, Sáncte Ioannes”*… Además, Guido o Guittone, ordenó las cualidades tonales de la escala material según el modelo Tetracórdico; y luego estableció una serie de seis notas o cuerdas conocido como el Hexachordum Naturale, con distancias fijas entre ellas: dos (2) tonos enteros inferiores, un (1) semitono central y dos (2) tonos enteros superiores. El Hexacorde se construyó sobre el DO, sobre el SOL y luego también, sobre el FA, denominándose respectivamente: Hexachordum Naturale, el construido sobre el DO; Hexachordum Durum, el construido sobre SOL con SI natural; y Hexachordum Molle el construido sobre FA con SI bemol.

Se le atribuye pues a Guido D´Arezzo, el trazado de cuatro líneas (Tetragrama): una amarilla, para el Do5 (Ut); otra roja para el Fa4; una negra para el La intermedio y otra negra, encima o debajo del Mi para el Re. Otro aporte de Guido es el hecho de destacar la Identidad de las octavas de las notas ordenándolas de abajo hacia arriba en Graves, Acutæ y Superacuæ. Modificó además, los Neumas engrosándolos en forma de cabeza o dándoles forma de esta, para indicar exactamente el sitio del sonido correspondiente. Así mismo, inventó la Mano Guidoniana*, como punto de referencia para la entonación y el canto, cuyas articulaciones permitían al cantor recordarse de las notas.

Es muy posible que la aplicación de estos recursos quironímicos se hubiera utilizado también, en la Enseñanza del Canto y en la Dirección Coral.

El polémico Papa Juan XIX (pontífice del 1024 al 1032), protector de Guido, le llamó para que le explicara su sistema de Solmisación y quedó tan emocionado que: …ordenó que todas las iglesias y claustros adoptaran el modelo de Guido para la enseñanza y práctica de la música…

La Música como lenguaje: la Escritura Musical. Exactitud y claridad visual: propósitos de la Escritura Musical

• A pesar de los datos aportados, sabemos muy poco acerca del origen exacto de nuestro Sistema Musical Occidental.

• La base de nuestro Sistema Tonal, radica primordialmente, en la capacidad discriminatoria del oído humano.

• En la Grecia Clásica (como hemos visto) se había establecido un Sistema de Siete Sonidos.

• Los Tonos 8, 9, 10 y 11 se desarrollan en la Edad Media.

• Nuestro Sistema Tonal es PURAMENTE CONVENCIONAL, la práctica ininterrumpida de tantos siglos, ha formado (condicionado, es más exacto) nuestro oído en este sentido. Conviene pues, prescindir de los Armónicos al explicar nuestro Sistema Tonal, puesto que la REALIDAD MUSICAL Convencional y la REALIDAD FISICO MATEMATICA se han alejado una de la otra irremediablemente, hasta nuestros tiempos, cuando los compositores contemporáneos han tratado de aproximarlas.

• Me parece seguro afirmar: que el oído humano ha formado el o los diversos Sistemas Musicales y la Teoría ha tratado posteriormente, de darles explicaciones.

• La Atemperación (Afinación impura y violación de leyes físicas a partir del Siglo XVII) logró concretar nuestro actual Sistema Musical en 1691. Y se estableció el tradicional principio de que la OCTAVA era el regreso de un sonido UN TONO MAS AGUDO o GRAVE.

• De las vibraciones regulares y de constantes frecuencias se escogieron doce, tratando de uniformarlos con un poco de fuerza para que sus intervalos fueran exactamente iguales. Sobre esta base se ha erigido toda nuestra teoria musical de los intervalos, acordes, consonancias, disonancias, armonia y contrapunto, llegando así a las obras maravillosas de los grandes maestros de nuestra música occidental. El empleo de las claves (do, sol y fa) y los signos para las alteraciones se emplearon desde el siglo X; para designar el Si natural, el be quadratum, o becuadro; algunos lo llamaron be durum. Para indicar el Si un medio tono más bajo, se utilizó la indicación b, designando así, al be arrendondado, be mole (suave) o bemol. Sin embargo, no será sino hasta el siglo XVIII, cuando se aclare completamente, la función de los signos: becuadro y sostenido.

Las Líneas de la Altura. El Pentagrama. La anotación de los sonidos: signos y significado

Nuestra ESCRITURA MUSICAL transporta al papel el SONIDO, conservándolo de esta manera. En un comienzo, como vimos, se emplearon los signos llamados NEUMAS: comas, acentos, puntos, rayas, etc. Sistema este que resultó un poco más gráfico, sin poder determinarse con seguridad y precisión si la subida o bajada abarcaba dos, tres, cuatro o más TONOS.

Fue más, una ayuda para la memoria que un sistema de escritura musical, ya que era necesario conocer previamente, los Cantos o melodías para poder usar adecuadamente, los neumas. Por eso se les llamó también USUS. La idea de fijar el sonido de forma inmutable es esencialmente occidental. No llegó a perfeccionarse sino hasta avanzada la Edad Media. Los propósitos de esta primitiva escritura musical medieval eran principalmente, dos: lograr aproximarse a la Exactitud y facilitar la Claridad Visual.

Empleando en alguna época inicial, las letras del Alfabeto para fijar las notas musicales, este sistema poseía mayor exactitud pero le faltó la claridad visual; es decir, no era gráfico.

En nuestra cultura solemos reducir la función interpretativa a la mera ejecución, poniendo de relieve la obra o composición fijada en la pauta por la escritura.

La escritura musical actual no tiene pues, más allá de diez siglos de existencia. Nuestra Pauta es un procedimiento nemotécnico para recordar y reproducir de forma igual una sucesión sonora.

Las primeras LINEAS DE ALTURA aparecen, como hemos visto, a finales del siglo IX e inicios del siglo X.

• Hucbaldo, usa los colores ROJO y AMARILLO

• San Odón, utiliza vocablos de fácil pronunciación para nombrar las notas o sonidos.

• Guido D´Arezzo, inventa el nombre de las notas y desarrolla las líneas hasta aproximarse con el invento del Tetragrama o Cuadrigrama a nuestro actual PENTAGRAMA (cuya etimología significa: Penta, cinco y Grama, línea).

Con la introducción de las LINEAS pudo darse entonces, a cada nota de nuestro Sistema su exacto lugar en la Escritura Musical. Nuestra escritura musical está fijada por Notas, NO POR LOS SONIDOS. La ALTURA se fijaba mediante las LINEAS.

A partir de allí, la MELODÍA se escribe HORIZONTALMENTE, lo que permite identificar y entonar con continuidad los sonidos que se siguen en el tiempo.

Debemos adelantar que, la división por compases tan sólo aparecerá en el siglo XVII.

LA REPRESENTACIÓN POR NOTAS Y USO DE COMPASES

Durante los Siglos XII y XIII, se desarrolla y perfecciona la llamada, Notación Proporcional con el fin de establecer sistémicamente la duración de los sonidos, requisito fundamental para la polifonía. Surge así, la sustitución de la notación cuadrada y se pasa a la representación gráfica de la Duración de las Notas, a través de las figuras correspondientes a la Máxima, la Longa (Lunga), la Brevis y laSemibrevis.

Este procedimiento, es atribuido a tres nombres activos entre 1210 y 1280, respectivamente. Franco de París, Franco de Cologne* y Johannes de Garlandia, este último, formado en Oxford y París, y uno de los fundadores de la Universidad de Toulouse (1229), autor de un tratado conocido hacia 1270 y llamado De musica mensurabili, Scriptorum de musica medii aevi nova series a Gerbertina altera, en 4 volúmenes.

El uso definitivo del Compás Ternario, en nuestro Sistema Musical (que no debemos confundir con las divisiones ternarias de los valores y pausas, ya existentes en el Sistema Griego), se estableció en el siglo XII y se le llamó Ritmo Perfecto, en homenaje a la Santísima Trinidad Divina del cristianismo. Al Compás Binario se le llamó Imperfecto. El ritmo ternario se representaba con un círculo y el binario con un semi-círculo o un círculo atravesados por una raya vertical. Estos usos se han mantenido como representación del compás mayor y del compasillo, respectivamente. Del uso de las letras C, F, y G, que se colocaban frente a las líneas del Tetragrama, provienen los signos representativos de nuestras actuales claves de DO, Fa y Sol.

Más tarde, en el Siglo XIV se introducen la Mínima y Semimínima; además y gracias a los trabajos de Philippe de Vitry (1291-1361), obispo de Meaux, se establece el uso del Compás Binario, que también había sido utilizado por los griegos en la antigüedad. Luego, en el Siglo XV, las notas LARGAS (en duración) se escribían BLANCAS y las CORTAS negras.

Luego desaparecen la MAXIMA, la LONGA y la BREVIS o nota cuadrada, usadas en el Canto Gregoriano.

ü La SEMIBREVIS se convierte en la actual REDONDA

ü La MÍNIMA en la BLANCA

ü La SEMIMÍNIMA en la NEGRA

ü La FUSA en la CORCHEA…

Llegamos ahora, combinando los elementos melódicos con los rítmicos, a la totalidad de la inicial escritura musical de nuestro. La colocación dentro del pentagrama, su duración, su valor rítmico esta fijada por la figura que le damos a cada nota.

El Pentagrama, el cual contiene 5 notas sobre líneas y 4 notas sobre espacios, se complementó con líneas adicionales: una Superior y una Inferior, llegando a ONCE SONIDOS. Pero surgía la dificultad de representar todos los sonidos y octavas agudas y bajas de las voces e instrumentos, para resolverla se ideó el uso de la CLAVE, indispensable para fijar la altura de todo el pentagrama y poder leer las notas anotadas dentro y fuera del mismo.

LA CLAVE es igual a la FIJACION DE VALORES ABSOLUTOS. Al principio hubo una Clave para cada registro o voz. Las más usuales eran las de DO y FA como en el Gregoriano, posteriormente, se popularizó el uso de la clave de SOL. Como sabemos, en la actualidad, las más usadas son las Claves de SOL y FA.

Para el canto y la música instrumental han quedado (3) tres claves las cuales frecuentemente (no exclusivamente), son utilizadas por nosotros, de la siguiente manera:

• CLAVE de SOL para las voces e instrumentos más agudos.

• CLAVE de FA, para las voces e instrumentos graves.

• CLAVE de DO en 3ª. Línea, para las Contraltos, y la Viola,

• CLAVE de DO en 1ª. Línea para los Tiples (voces agudas de niños) y

• CLAVE de DO en 4ª, ocasionalmente para los Tenores y los sonidos agudos del Violonchelo, Fagote, Bombardino y Trombón.

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*Cfr. Coussemaker, Scriptores de musica medii ævi, París 1867, 1-73.

*El filósofo escocés o irlandés de tendencia racionalista, Juan Escoto Erígena (c.830-880) nos aporta interesntes informaciones acerca de la obra musical del monje Hucbaldo.

*No debe confundirse con otro Abad de Saint-Maur-les-Fossés, llamado Odon II y fallecido cerca de 1030; autor de un Dialogue y de un Tonaire, que nada tiene que ver con el de San Odón.

*Significa nota añadida. Se le aplicó a la nota grave añadida (La) a los dos tetracordes conjuntos que, con el tiempo, se agregaron a la Escala Dórica o Escala de Mi, a saber: Mi,Fa Sol, La y Mi, Re, Do, Si, para formar así un conjunto de 15 notas cuya extensión abarca dos octavas y constituyó el llamado Sistema Perfecto.

*Posteriormente, en 1550, el compositor flamenco Hubert Waelrant (c.1518-1595), nombró con las iniciales de Sáncte Ioannes SI, al séptimo grado de la Escala y mucho más tarde, en 1640, el florentino Giovanni Battista Doni (c.1594-1647), cambió la denominación a la nota UT por DO. (Cfr. Liber Usualis, p.1504).

*Cfr. La Mano Guidoniana, páginas anteriores.

*Cfr.Franco de Cologne, Ars Cantus Mensurabilis, F-Pn., lat.16663.

Una respuesta

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