Ideologías y comunicaciones: Supremas armas de subyugación imperialista

Por: Enrique Muñoz Gamarra
Fuente: Kaos en la red (26.09.08)

1.- BREVES NOTAS DE LA HISTORIA DE LAS COMUNICACIONES.

La comunicación ha sido un instrumento muy importante en el proceso de formación del ser humano. Históricamente es inobjetable su trascendencia. Sus raíces deben llegar incluso hasta los periodos en que se iniciaba el proceso de hominización en el mundo. En efecto, en los estadios inferiores de la evolución del hombre los gestos y los gemidos han tenido un rol, realmente, muy significativo. Se produjo incurso en ese proceso de evolución constante en que estaba enfrascado este nuevo ser que emergía. Su paulatina ascensión a la capacidad cognitiva había venido de sus condiciones de supervivencia en el mundo, en este caso, inmersa en la actividad productiva. Luego, la asimilación de una comunicación oral, aunque en ese momento aún no lo debidamente estructurado, significó, de todas maneras, su encumbramiento definitivo respecto a los otros seres que vivían en el globo terráqueo.

Entonces a partir de ahí, se comprenderá, el por qué el lenguaje tuvo una enorme trascendencia en la evolución de todo su ser, sin olvidar que todo este proceso se cumplía al influjo de esa actividad que desarrollaba desde sus orígenes y, que no era otra cosa, sino, el trabajo. En fin, fue un proceso del todo natural, desarrollada en relación directa con las leyes de la naturaleza y adscrita a la contradicción principal que en ese momento se daba en el mundo: hombre-naturaleza.

Y, en este proceso, la acumulación del conocimiento fue muy importante. El hombre en el deseo de mejorar sus condiciones de vida, siempre estuvo preocupado en crear ciertos mecanismos que orientaran mejor su existencia. Una de ellas fue, precisamente, la calendarización del tiempo. Este proceso se cumplió a cabalidad en todas las regiones del mundo de acuerdo al grado de desarrollo alcanzado por cada una de las agrupaciones humanas establecidas en ellas. Las experiencias logradas en el proceso de la existencia, sobre todo, en lo referido a la observancia de los climas tanto en los periodos de sembrío como en las de cosecha fue muy importante.

De lo cual se deduce que su actividad en la producción fue realmente determinante. Así por ejemplo ahora se conoce que los antiguos pueblos de Mesopotámia (hoy Irak) que vivían en los valles formados por los ríos Tigres y Eufrates habían logrado dividir el año en 12 meses, el mes en 29.5 días y el año en 354 días. Los egipcios hicieron mediciones aún más exactas a partir de su vida diaria transcurrida a orillas del río Nilo, pero contabilizando sólo tres estaciones, llegando a calcular el año en 365 días. Este proceso de acumulación de conocimientos fue constante a lo largo de la historia, aunque adherida a ciertas limitaciones, pues, el conocimiento ha venido presentándose siempre de una forma relativa, nunca absoluta.

Pero el logro más grande obtenido en este rubro recién sobrevino aproximadamente hace 5000 años a. de C., con la estructuración de la escritura. Este fue el logro más importante que cambió el modo de vida del ser humano. A esto se agrega la aparición del papel y, luego, la construcción de la imprenta a mediados del siglo XV (en 1440 Johannes Gensfleisch Gutenberg construyó la imprenta). En la práctica estos logros han sido los tres hitos más importantes ocurridos en los predios de la comunicación.

Luego, ya en la llamada “época moderna” ocurrieron los siguientes hechos notables: en 1796 Volta inventó la pila, en 1837 Samuel Morse presenta el telégrafo utilizada con puntos y rayas, en 1869 entra en funcionamiento la primera central hidroeléctrica, en 1875 Alexander Graham Bell muestra en Brantford (Ontario, Canadá) el teléfono de su invención, en 1896 el Italiano Marconi Guglielmo patentó el telégrafo sin hilos y contribuyó al desarrollo de la radio y en 1901 el mismo Marconi Guglielmo uso la radio a través del Atlántico.

Así los cambios seguían dándose. Por eso, al influjo de ese mismo proceso se inicia en 1922 la radiodifusión en los EEUU, en 1927 comienzan a pasarse las primeras películas habladas y con ella se inaugura la “Era de los Cines”, en 1930 comienza a funcionar la televisión en EEUU, en 1933 se inicia la frecuencia modulada en la radio, en 1945 se produjo la explosión de las dos únicas bombas atómicas arrojadas hasta ahora contra la humanidad (Hiroshima y Nagasaky.) cuando prácticamente estaba concluida la guerra, en 1949 se empieza a trabajar en Inglaterra los ordenadores electrónicos para almacenamiento de datos, y así, se iniciaba, en la práctica, la efervescencia de las computadoras en el mundo, en 1957 (04 de octubre) se conmociona el mundo occidental cuando en plena “Guerra Fría” se produce el primer vuelo espacial en el mundo (Sputnik, URSS), en 1962 surca el espacio el primer hombre (Yuri Gagarin, URSS) y, finalmente, el 20 de Julio de 1969 se produce la llegada del hombre a la luna (Edwin Aldrin y Neil Armstrong de los EEUU) en medio de una gran estridencia mundial.

En la actualidad el control del espacio es altamente conflictivo. EEUU quiere ser la única dueña del espacio. No admite que Rusia, aún estando sumamente debilitada, le siga llevando la delantera en la producción de satélites artificiales. Menos puede concebir que China e India estén ingresando en la producción de artefactos espaciales. La lucha por la supremacía del espacio es realmente muy aguda.

2.- PRODUCCIÓN Y MONOPOLIOS DE LA INFORMACIÓN.

Pero, para continuar con este análisis, es bueno señalar, antes que nada, que todo este proceso ha venido desde el plano de la producción. No hubo ningún desarrollo científico, tecnológico, filosófico y artístico al margen de esta actividad. Todo ha girado, siempre, en función de ella. Los hombres para poder subsistir (alimentarse, vestirse, acceder a un cobijo, etc.) lo primero que hacían era entrar en contacto con la naturaleza y ¿cómo lograban ese objetivo? Obviamente a través de la actividad productiva. No hubo otro medio para lograr ese cometido. Sólo el trabajo ha llevado al hombre, primero, a una serie de experiencias y, luego, a grandiosas revoluciones en las fuerzas productivas. Por lo tanto, este proceso ha sido constante a lo largo de toda su historia que ha ido desde el uso de instrumentos más precarios hasta los más sofisticados. Todas forjadas al calor del trabajo. Jamás al margen de ella.

De ahí que no fuera una simple coincidencia que la sociedad capitalista también emergiera al influjo de ese mismo proceso. En efecto, la forja de portentosas fuerzas productivas concretadas en enormes y sofisticados instrumentos de producción sólo pudo haber venido desde la actividad productiva que luego llevarían, a medida que iban desarrollándose, a la concentración de la producción y consecuentemente a la aparición de los monopolios y el surgimiento de los países imperialistas.

Las burguesías financieras, que a lo largo de ese proceso habían ido consolidándose como clases dominantes, a partir de esos momentos, lograron hacerse de la hegemonía mundial. Pero en general este periodo se remontaba más como una interconexión de monopolios. Algunos de ellos, en la actualidad, son: la petrolera EXXON-MOBIL seguida de PETROCHINA Y GAZPRON (ruso), GOLDMAN SACHS y el Bank of America (sobrevivientes de la última hecatombe, septiembre 2008), Bayer, Coca-cola, Nestlé, Dow Chemical (fabricante de productos bacteriológicos), Pfizer (monopoliza los medicamentos anti-sida), General Electric, Royal Dutch-Shell, Microsoft y los monopolios en materiales de guerra: General Dynamic, Locheed Martin, Northrop Grumman. Muchas de ellas ahora, presionada, aún más, por la recesión económica actual, marchan a nuevas fusiones entre empresas monopólicas.

Existen también grandes organizaciones financieras con importantes recursos, los mismos que en estos últimos tiempos (2008) han ingresado a un proceso de reajuste general acicateadas también por la crisis actual del sistema imperialista y por la efervescencia de los capitales asiáticos: Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), etc. Algunos, hasta hace poco, hablaban de “300 grandes empresas transnacionales que controlaban el 28% del PBI mundial”, hoy, después de esta crisis, probablemente, se hayan reducido. Y otros, de “dos mil hombres más importantes del planeta” que se reúnen cada año, en el llamado “Foro de la Economía Mundial” de Davos (Suiza).

Si esto es lo que ha ocurrido en el plano de la producción en general, entonces la interrogante que surge es la siguiente: ¿Y en el sector comunicaciones cómo ha sido este proceso? La época de los monopolios, caracterizada, en lo fundamental, por la concentración de la producción, ha empujado también a los mismos efectos en el plano de las comunicaciones, es decir, al surgimiento de poderosas trasnacionales de la información. De ahí que no sea raro por ejemplo que las llamadas “Agencias Internacionales de la Información” que aparentemente se mostrarían como empresas “transparentes y plurales”, en el fondo, no serían, sino, verdaderas maquinarias de manipulación de informaciones a nivel planetario.

Hay 4 transnacionales que abastecen al 90 % de los medios de información que existen en el mundo. Estas son:

1.-Associated Press (AP), norteamericana (la más poderosa).

2.-Reuters, inglesa(la segunda en poder).

3.-Agence France Press (AFP), francesa (la más antigua).

4.-United Press International (UPI), norteamericana.

Pero, aún así, hay en el mundo ciertas redes informativas que tratan de mantener su independencia e iniciativas propias, éstas son: la televisión árabe Al-Jazeera, la cadena de televisión Al-Manar (TV del grupo insurgente libanés Hezbolla), la agencia de noticias IRNA (iraní), la agencia de noticias Siria (SANA), la agencia de noticias Korean central (KCNA) de Corea del Norte, los medios cubanos de información y últimamente la cadena “Telesur” auspiciada por Venezuela (todos los países anfitriones de estas agencias han sido observados por la administración norteamericana, a excepción de Venezuela, como “Estados canallas” o “Estados fallidos”). A ello debemos agregar toda esa grandiosa red de páginas web que circulan por vía Internet, entre las más importantes, www.rebelion.org, www.kaosenlared.net, www.voltairenet.org, www.sinpermiso.info, www.aporrea.org, etc. etc.

Por eso en el área específica de las comunicaciones este proceso ha sido aún más sorprendente. Todo ha sobrevenido a raíz del auge de la microelectrónica que desde las décadas de los sesenta ha tenido un efecto muy grande, pero, en lo fundamental, ligados a los quehaceres militares. Esta es una tendencia que cada vez se hace aún más clara en el mundo a medida que pasa el tiempo y se impone la necesidad de las burguesías financieras por mantener infranqueables sus posiciones. Por eso que no es una simple casualidad que hoy la única actividad económica competitiva en los EEUU sea el sector de armamentos, el resto, simplemente, es deficitaria. Y, a este respecto, es bueno también tener en cuenta que los EEUU es muy claro en no comercializar sus principales tecnologías de punta con los países emergentes ni con ninguna otra nación, es un autentico monopolio, se entiende, por cuestiones de seguridad.

Entonces los avances han sido asombrosos, sobre todo en el campo de las comunicaciones, a tal punto que la llamada “globalización” no ha sido, sino, sólo un proceso de efervescencia de las comunicaciones, particularmente, una expansión de las telecomunicaciones, pues, a lo largo de estos últimos tiempos su cobertura se ha tornando absolutamente mundial. Y, en esto, el control del espacio ha sido muy importante. En efecto, las Estaciones Orbitales y Satelitales que hurgan minuciosamente los principales acontecimientos que ocurren en el mundo y prestan generosos servicios a los aparatos represivos de los Estados imperialistas han tenido un papel muy grande en este proceso.

También el uso de imágenes, texto y sonidos en la manipulación ideológica ha sido muy importante. De igual modo los circuitos cerrados con teleobjetivos precisos. Sus novísimos instrumentos de escucha y seguimiento equipados con los mejores aparatos micro-electrónicos de última generación que trabajan con normalidad hasta en situaciones de precariedad y oscuridad (rayos láser e infrarrojo) han sido también sorprendentes. No podemos encubrir su trascendencia. Es absolutamente grandioso. Estos han tenido la virtud de haber potenciado enormemente el espionaje dirigido sobre todo contra las organizaciones revolucionarias.

La Internet y el sistema de cable no escapan a ésta tendencia, por el contrario, las fortalecen. Al final, los medios de información en poder de la burguesía (prensa escrita, radio y TV.) han terminado siendo instrumentos de opresión a su servicio.

3.- SUPERESTRUCTURA E IDEOLOGÍA.

Entonces de lo anterior podemos concluir afirmando que la cosmovisión ideológica, esa concepción que tiene el hombre del mundo que lo rodea, es realmente muy importante. Incluso, podemos afirmar sin peligro de equivocación alguna, que esto ha venido desde el mismo momento en que el hombre se consolidaba como un ser pensante y actuante, lo que indicaba, entre otras cosas, que no era por gusto el concepto de ser social con conciencia social que luego se manejaría.

Por eso en el mundo no sólo hay batallas terrestres, aéreas y navales, sino también, batallas ideológicas y, más aún, en estos últimos tiempos, batallas digitales, que demuestran, la importancia de estas últimas.

De aquí entonces la necesidad de asimilar la dialéctica en su verdadera dimensión, es decir, observar que la línea de orientación en el proceso cognitivo no termina, cuando este va del ser social a la conciencia social, sino, cuando revierte sobre el ser social.

Por lo tanto esa es la razón por la que los grupos de poder mundial hayan observado a las ideologías como instrumentos absolutamente necesarios en el manejo de las sociedades, justamente, por estar construidas de acuerdo a sus programas y sus objetivos de clase y, que al final de cuentas terminarían siendo como soportes seguros del poder mundial que han logrado establecer alrededor del mundo, además, como garantías seguras para la continuidad de su sistema.

Entonces, lo expresado, no demuestra, sino, la importancia de la conciencia social sobre el ser social. En este caso la importancia de todo ese entramado ideológico que ha logrado establecer la burguesía financiera en el logro de sus objetivos de clase.

Y, por último, tampoco es una casualidad que las dictaduras fascistas de los años 30 y 40 del siglo pasado la hayan usado como instrumentos de combate contra los pueblos. No olvidemos, además, que en las páginas de la historia han quedado registrados por siempre, esa frase que el ministro de propaganda Nazi Goebels profería: “miente, miente que algo queda”. Esto como historia.

Ahora cuando se observa la situación internacional, particularmente la situación del Medio Oriente, es decir, Palestina, Líbano, Irak, Irán y Afganistán, es absolutamente doloroso el hecho de cómo las fuerzas de ocupación sean capaces de tensionar a extremos tan inimaginables los nacionalismos, los nudos étnicos y las fantasías religiosas hasta convertirlos en abominables movimientos reaccionarios que atentan contra la vida de las naciones. ¡Hasta ese extremo han llegado las burguesías financieras en su insana intensión por controlar el mundo!

No es por lo tanto una exageración decir que el fascismo está en la esencia de estas elites mundiales, particularmente, en la burguesía financiera norteamericana. Es una realidad absolutamente cierta que no podemos soslayarla así por así. Su mirada hacia los apoltronados nacionalismos, las últimas formaciones vándalo-corporativas que manejan (paramilitarismo, pandillaje, barras bravas, etc.), su desesperación en la manipulación del concepto de etnias, su apocalíptica ofensiva religiosa y el renacimiento de los movimientos neonazi en numerosas ciudades europeas y norteamericanas acompasada por su extremada agresividad y belicosidad en el mundo, así lo demuestran.

4.- CULTURA Y EPISTEMOLOGIA IMPERIALISTA.

Apuntemos, en primer lugar, que en estas últimas décadas hubo grandiosos avances científicos en el mundo. Realmente han sido sorprendentes. No podemos negar su enorme alcance. En este terreno se ubican los principales hitos ocurridos en las diferentes áreas del conocimiento humano, particularmente, en lo referido a la microelectrónica, la informática, la bio-tecnología, la genética y en el estudio del espacio y la existencia humana.

Hay en el mundo un persistente desarrollo científico y tecnológico. Eso es de suma importancia y su trascendencia es infinitamente más de lo que nos imaginamos que cobra importancia y predominio de primer orden en ésta época de agudos enfrentamientos de clases, sobre todo, en momentos en que se desmoronan los valores y conceptos de la burguesía.

Sin embargo contra toda esta cultura sana que desarrolla la humanidad, el orden imperialista impone la suya basada fundamentalmente en la falsificación y la negación de la realidad objetiva, porque sólo así puede contribuiral logro de sus objetivos de clase. Se preocupan de manera muy especial del sobre-dimensionamiento del yo personal, el diversionismo, el ocio, la banalización, la vulgarización, la divina providencia, las supersticiones, el miedo, el susto, el descalabro, el amaneramiento y la fantasía. Ello los lleva a fabricar falsos héroes especializados en individualismo.

Llevan adelante una propaganda incansable de los juegos de azar, los juegos de tragamonedas, las loterías, los sorteos de una y otra índole, haciendo creer que es posible salir de la pobreza, en un abrir y cerrar de ojos, a través de la practica de estos vicios. Impulsan con gran beneplácito el arribismo y la delación, como fáciles modos de vida, vicios a los cuales pretenden arrastrar a los pueblos, llamando a que participen en ellas, aún en contra de sus propias voluntades, ridiculizando, así, sus más elementales aspiraciones.

Este proceso se desarrolla las 24 horas del día en forma incansable. Es una agresión ideológica constante que mortifica e idiotiza a los seres humanos, cuyo fin supremo es el olvido de los principales problemas que afronta en su diario vivir.

El asunto es clarísimo: hacer creer a los pueblos que son incapaces de planificar su futuro, además, demoler su conciencia y su memoria, arrasando en primer lugar, el aporte de las diversas ciencias que hablan de sociedades y procesos de cambio claramente definidos. Contraponiéndose a los grandiosos avances científicos operados en el mundo pretenden imponer en la conciencia de los hombres viejos sofismas que la historia en su oportunidad desecho. ¡Es inaudito como en pleno siglo XXI cuando el hombre ha logrado obtener valiosos conocimientos del universo y la existencia humana, además, cuando empieza a surcar el espacio con cierta facilidad, se le pretenda obligar a creer en seres míticos del pasado!

En este sentido, la lucha entre el materialismo y el idealismo ha sido muy dura en la sociedad capitalista. El Materialismo sirvió al progreso y desarrollo de la humanidad. En cambio el idealismo lo hizo a los protervos objetivos de la burguesía. Es inadmisible obviar, aunque sea mínimamente, las constantes ofensivas ideológicas desatadas por esta burguesía contra el pensamiento humano a lo largo de toda su historia. Sin embargo, el despertar de los pueblos más los avances científicos, una a una, tal como aparecían, ha ido diluyéndolos. A ellos representaron en su momento las corrientes funcionalistas, estructuralistas, historicistas, agnosticistas, las corrientes de dependencia, desarrollo y subdesarrollo.

A partir de los años ochenta del siglo pasado la “teoría de la globalización” se hizo inconmensurable en el mundo. Se impuso a fuerza de ley. Realmente, la “globalización” se tornó global al influjo de una política de imposición de las burguesías financieras. Mientras se hacia creer que “el mundo estaba globalizándose” este mismo mundo estaba generando un gran conflicto que hoy (Septiembre del 2008) ha explosionado (recesión económica mundial) en las propias narices de sus mentores (descalabro de Wall Street en esta misma fecha). Se trataba de suplantar la mundialización de los monopolios por esa teoría recalcitrante llamada “globalización”. Incluso algunos ilusos pensaron que era una nueva fase del sistema capitalista. Pero la lucha de los pueblos no era envano y tampoco esta política ideológica imperialista resistió a sus embates. Entonces esto constituyó un verdadero descalabro ideológico-político para esta burguesía.

El concepto de política, aquélla que designa el carácter pensante del ser humano, es visto como algo secundario y propia sólo de ciertas capas, más propiamente, privilegio y exclusividad de las clases pudientes. La burguesía limita el concepto cabal del hombre, trata de disminuirle su capacidad de raciocinio. Es casi imposible cuestionar su “política antiterrorista” porque sencillamente es una cuestión de Estado. ¿Cuántos investigadores y estudiosos hoy purgan carceles y destierros solamente por atreverse a observar estos hechos?

El concepto real de Estado es ocultado, o más propiamente, observado como una institución sin importancia. Sin embargo, el mundo debe tener un concepto cabal de lo que es el Estado, pues, el que no comprende esta acepción simplemente no entiende el mundo. Cuando los conceptos de imperialismo y lucha de clases deberían estar debidamente acentuados, hoy, simplemente, están siendo olvidados incluso por las mismas organizaciones que dicen ser progresistas.

En fin, todas estas lacras constituyen la conciencia y cultura del sistema capitalista, hoy sobre-dimensionada y puesta a la orden del día por las transnacionales de la información. Estas se alegran infinitamente por algunos tropiezos que encuentran los movimientos revolucionarios en su larga marcha por el logro de sus objetivos de clase y a quienes no se cansan en demonizarlos y vejarlos hasta no poder. En su fase imperialista la agresión contra la conciencia de los hombres es realmente monstruosa y brutal. En los centros educativos secundarios, esto en los países tercermundistas, las ciencias sociales están siendo vistas como corrientes nocivas y en las universidades la sociología simplemente esta desaparecida, los libros de tendencia marxista están prohibidos en su circulación y hasta “El Capital” es exhibida como un trofeo de guerra. La burguesía en su desesperación, que ahora linda ya con la locura, es capaz de cualquier cosa.

5.- COLAPSO DE LA EPISTEMOLOGIA IMPERIALISTA Y AGRESIVIDAD DE LAS TRANSNACIONALES DE LA INFORMACIÓN.

Es preciso señalar, antes de concluir con este análisis, la gran época de la Ilustración y el Renacimiento desarrollada en plena efervescencia revolucionaria de la burguesía. Fue su época gloriosa. A no dudarlo un gran periodo. Sin embargo hoy representa el pasado de la burguesía. Ahora tras haber ingresado a un periodo muy difícil en su existencia ha renegado de toda esa aureola y más bien esta enfrascada en una lucha a muerte contra la cultura y el saber humano. Se ha convertido en un autentico Maquiávelo.

La lucha política e ideológica ha sido encarnizada a lo largo de estos últimos tiempos. El colapso de la epistemología imperialista ha devenido de esta situación, aún más agudizada por la grave crisis económica en que hoy esta sumida el sistema imperialista. La crisis económica es muy dura en el mundo que afecta seriamente las superestructuras y los parámetros ideológicos de la burguesía (por ejemplo, lo ocurrido hace solo unos días, la intervención del Estado norteamericano en el salvataje de algunas instituciones bancarias quebradas, muestran la defección de sus sacrosantas teorías, entre ellas, el “libre cambio” y la “mano invisible” propagandizada aún desde el siglo XVIII por su ideólogo Adam Smith, 1723-1790).

Sin embargo, es bueno admitir la importancia que tienen las comunicaciones en los manejos que efectúan las burguesías financieras por el control del mundo, lo demuestra, indudablemente, la conversión de las agencias de información en una especie de quinto poder en los Estados capitalistas. Esa era la razón de por qué estas burguesías se desesperaban en aplicar diversas ofensivas (políticas, ideológicas y militares), particularmente, su abominable “política antiterrorista”, además, su nefasta “teoría de la globalización” y sus denominadas “guerras preventivas”, apoyándose en la fuerza que les suministraba las comunicaciones. Esto es realmente muy importante. No se puede negar esta situación.

De ahí entonces que su respuesta se orientara al manoseo ideológico de las comunicaciones, incluso, utilizada como instrumento de disuasión militar. Lo demostró, particularmente, el ejército norteamericano, en las invasiones a Afganistán, Irak y Líbano, donde las comunicaciones han tenido un rol de primera línea. Incluso antes de la invasión estos ya habían establecido grandiosas estructuras de información. Realmente las comunicaciones han estado puntales en estos conflictos de principio a fin. Todos los aparatos de las trasnacionales informativas han estado plenamente a su servicio. Por supuesto, todos santificaban la invasión. En tanto los aparatos informativos de la resistencia fueron demolidos o convertidos en su más mínima expresión.

Asimismo, no podemos pasar por alto la composición casi militarizada de la plana periodística de los órganos de información que controlan estas transnacionales, que no es sólo en las zonas de guerra (Medio Oriente, el Caucaso, los Balcanes, Colombia, etc.), sino, absolutamente generalizadas en toda comunicación y en todo el mundo. La acción de los cuerpos militares, entrenados para tal efecto, expertos en lucha anti-subversiva y, por lo tanto, en contra-información, es muy importante en estos últimos tiempos. Es realmente asombroso este proceso que invalida ciertamente cualquier modo de comunicación seria, imparcial y objetiva vertida desde esos centros de información.

Y, finalmente, es bueno aclarar, que los sectores que controlan los medios de información a nivel planetario no son especificas transnacionales dedicadas sólo y exclusivamente a estas operaciones, sino, parte de todo un engranaje mucho mayor que involucra, sobre todo, a los sectores dedicados a la fabricación de armamentos. Es decir, son parte de esa maquinaria de guerra que agobia a la humanidad. No olvidemos que en toda operación militar, las armas y las comunicaciones, son absolutamente importantes, por supuesto, además de las tácticas y las estrategias. De aquí entonces la trascendencia de las comunicaciones, sobre todo, en la presente coyuntura histórica que vive el mundo. Conocer eso es imprescindible.

(*) ENRIQUE MUÑOZ GAMARRA
Sociólogo, analista político e investigador peruano. Especialista en asuntos internacionales. Hoy trabaja en forma independiente.

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