Ortosexualidad vs heterosexualidad

Por: Oscar Guash
Fuente: Tomado de: “La crisis de la heterosexualidad” (Edit. Alertes, Oscar Guash

[…] La heterosexualidad es un mito. Una invención. Una patraña. Es un producto histórico y social: el resultado de una época y de unas condiciones sociales determinadas. Porque la heterosexualidad no es universal. Es algo nuestro, occidental, cristiano. Es un acontecimiento de la cultura judeocristiana que sedimenta con la Revolución Industrial y con el Romanticismo, aunque sus orígenes se gestan tiempo atrás. Heterosexualidad: un monstruo lingüístico.

Ortosexualidad sería más correcto, y más lógico. Ortodoxia y heterodoxia. El primer término para quienes viven su sexualidad de acuerdo con lo establecido; el segundo, para quienes discrepan de ello. Heterosexualidad: Un error histórico que condiciona negativamente la vida afectiva de millones de seres humanos y que limita la expresión de sus afectos y de sus emociones. […]

Y segueix dient el llibre:

[…] La heterosexualidad es un mito, un relato, una historia sagrada. Y se ajusta bien a las funciones sociales del mito: Cumple con la tarea de explicar el mundo. En este caso, el mundo del deseo y de los afectos. En tanto que mito, también sirve para garantizar la estabilidad de las cosas; la heterosexualidad justifica un orden social intocable. Intocable porque no se cuestiona ni tampoco se evalúa; se acepta sin más como se aceptan los mitos. La heterosexualidad es el relato que nuestra sociedad emplea para explicar y entender el deseo. Es un mythos: Una narración transmitida oralmente y mediante libros sagrados.[…]

[…] La sexualidad, como la alimentación, siempre ha sido una cuestión de gusto, de paladar. Hasta el siglo XIX la sexualidad tiene un estatus social semejante al de la alimentación. Las personas se alimentaban sin más restricciones que las que imponían los ciclos agrícolas, la religión y las tradiciones culinarias. El doctor Kellogs y su anatema contra la carne introducen en la alimentación el fundamentalismo gastronómico. En adelante nada será igual; el mundo queda dividido entre omnívoros y vegetarianos. Pero los argumentos en favor de unos y de otros ya no tienen que ver con opciones religiosas o culturales. Desde entonces, es la ciencia positiva quien decide ( con la medicina en la cabeza) cuál es la alimentación saludable y por ello buena, recomendable.

Hasta el siglo XIX las personas preferían unos u otros manjares. Pero de ello no se derivaban diferencias sociales importantes. Nadie era distinto a los demás en función de su opción culinaria. Con la sexualidad sucede lo mismo que con la alimentación: Hasta el siglo XIX nadie era distinto de los demás en función de sus gustos sexuales. Pero la intervención medico-psiquiátrica en el ámbito de la sexualidad viene a alterar ese estado de cosas. Desde entonces, la sociedad ( y desde los años sesenta, los gays i lesbianas) pretende que a cada práctica sexual concreta le corresponde una identidad social específica. Afirmando la diferencia se ha preparado la desigualdad.

La identidad vegetariana y la heterosexualidad son inventos contemporáneos. Desde hace unos 150 años, vegetarianos y heterosexuales saben lo que son. Pero no antes. Antes de la heterosexualidad no hubo nada. Las personas amaban en función de sus gustos y de sus situaciones sociales. Amaban del mismo modo que comían. Quizás preferían uno u otro plato, una u otra experiencia sexual, pero no podían saberse vegetarianos ni heterosexuales porque ni lo uno ni lo otro existía. Las identidades sexuales, como las gastronómicas, son un invento reciente. En consecuencia, en un contexto social que legitima el orden social en términos religiosos, las personas sólo podían saberse pecadoras. Pecadoras por quebrar el ayuno cristiano. Pecadoras por cometer actos de sodomía.[…]

Una respuesta

  1. DEFINICIÓN ÚTIL

    Ortosexualidad

    1. La suma de los atributos físicos, funcionales y psicológicos del comportamiento, conducta o expresión sexual normal, natural y biológicamente correcta y propia de los dos sexos.

    2. (Biología) Actividad, comportamiento, conducta o expresión sexual biológicamente correcta, natural, normal o propia del varón o de la hembra; la atracción sexual a miembros del sexo opuesto.

    3. (Sociología) El comportamiento, conducta o respuesta sexual universalmente considerada socialmente aceptable, apropiada, normal o usual.

    4. (Psicología) La atracción psico-erótica a miembros del sexo opuesto; la disposición a actuar sexualmente de forma mentalmente sana y biológicamente correcta, natural, normal, o propia. La calidad de estar libre de desordenes psico-sexuales (aberrosexualismo o comportamiento sexual biológicamente aberrado) como el bisexualismo, fetichismo, homosexualismo, lesbianismo, necrofilismo, sadomasoquismo, voyeurismo, zoofilismo, etc.

    5. (Sexología) la expresión o respuesta sexual biológicamente correcta o propia a la atracción sexual o excitación erótica; la expresión o respuesta biológicamente correcta o propia al sexo de cada cual, especialmente en torno a la genitalia y la reproducción.

    Lo contrario a la ortosexualidad es el aberrosexualismo o comportamiento sexual biológicamente aberrado o inapropiado.

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