El Obama de la realidad, no el de la esperanza

Por: Carlos Rivero Collado
Fuente: http://www.kaosenlared.net(20.11.09)

Título original del artículo: “Aquí tienen al Obama que les anuncié”

1-. Feliz esperanza; triste realidad

Ahora todos están ‘descubriendo’ al Barack Obama de la realidad, no el de la esperanza.

El que acaba de aprobar el mayor presupuesto de guerra que haya tenido país alguno en la historia de la humanidad.

El que quiere enviar a 40,000 soldados más a Afganistán para que aumenten la matanza de civiles inocentes.

El que, siendo jefe de un gobierno guerrero, ha aceptado el Nóbel de la Paz, en vez de renunciar a él, como le sugiere el presidente Chávez.

El que se opuso hace cinco años al bloqueo a Cuba y ahora se enfrenta al mundo entero para mantenerle a Cuba el propio bloqueo, apoyado sólo por los genocidas de Israel y los lacayos de Palau. (El 97.5% de la humanidad condena el bloqueo, incluyendo a la mayoría de los estadounidenses, los israelíes y los emigrados cubanos; pero Obama mantiene la misma actitud que en cuanto a esto sólo tiene el 2.5% de los seres humanos. Para entender eso hay que ser siquiatra y de los mejores)

El que prometió resolver el problema del desempleo y este es hoy mayor que antes, lo que ha provocado que cientos de miles de personas sigan perdiendo sus hogares y tengan que vivir en la calle o en hoteluchos de mala muerte. (El Departamento de Agricultura reveló, este martes, que 17 millones de hogares en este país carecieron de suficiente alimento en el 2,008; como el promedio de personas en los hogares pobres es de 4, eso significa que 68 millones de estadounidenses carecen de suficientes alimentos; en el 2007, sólo en 13 millones de hogares sucedió eso, o sea que el hambre va en alza … como la guerra; los jefes del complejo militar-industrial engordan, los pobres enflaquecen: tal es el imperio)

El que sitúa en las posiciones más relevantes del Estado a los judíos sionistas más guerreros del imperio, culpables indirectos de las grandes matanzas que el gobierno genocida de Israel ha perpetrado desde hace 60 años contra el sufrido pueblo palestino.

El que no ha hecho nada en favor de la ecología, a pesar de que el calentamiento global es hoy peor que nunca, porque prefiere proteger a la industria, o sea al dinero, no a los seres humanos, y ahora, en Singapur, vuelve a posponer el acuerdo ecologista que es de vida o muerte para la humanidad.

El que va a Fort Hood a condenar la matanza de los trece soldados perpetrada por el siquiatra Nidal Malik Hasan, sin compender que fue su propio gobierno el que provocó esa masacre al querer enviar a la guerra en el Medio Oriente a un médico musulmán, nacido en este país, que ya había dicho, cuando trabajaba en el hospital Walter Reed, en Washington, que no quería ir a matar a sus hermanos de religión. (El gobierno imperial no sólo ha provocado la matanza de Fort Hood, sino el suicidio de miles de soldados de este país, desde el 2001, como efecto de una desesperada protesta personal por haber matado o estar próximos amatar a otros seres humanos a nombre de un imperio que ha hecho siempre la guerra para que los jefes del complejo militar-industrial ganen fabulosas riquezas, sin importarle para nada el valor de la vida humana; el Pentágono anunció antier que en lo que va de año se han suicidado 140 soldados activos y 71 soldados de la reserva, o sea 211, sobrepasando los del año anterior que fueron 197)

El que dice que se va a retirar de Iraq sabiendo que los jefes del complejo militar-industrial no se lo van a permitir porque afecta sus ganancias, pues los gastos de guerra no los pagan ellos, sino el pueblo.

El que, traicionando sus promesas, realiza las mayores redadas de inmigrantes que se han perpetrado hasta ahora, expulsando del país a decenas de miles de trabajadores honestos, separándolos de sus hijos pequeños nacidos aquí.

El que establece seis bases militares en Colombia que anulan su independencia, por primera vez en casi dos siglos.

El que dice que apoya a Zelaya, habiendo sido cómplice directo del golpe militar, y declara que aceptará el resultado de las elecciones del próximo domingo, día 29, que serán espurias porque se celebran bajo un régimen de facto impuesto y mantenido por los fusiles.

El que acusa de agresores a gobernantes de América Latina y dirige el único gobierno del mundo que tiene cientos de miles de soldados agrediendo a millones de ciudadanos de varios países.

El que hace que el Congreso apruebe la reforma al sistema de salud que no fue lo que le prometió al país porque no satisface las necesidades médicas de la mayor parte de la población.

Este es el Barack Obama real, el jefe de un imperio cuyos presidentes han sido siempre guerreros.

Compañeros muy valiosos me censuraron por haber comenzado mi crítica a Obama unos días después de su elección, cuando aún no se sabía lo que iba a hacer. No se dieron cuenta que quienes conocíamos el pasado del imperio teníamos que conocer de Obama el porvenir.

Un imperio sólo puede ser gobernado por imperialistas. Un demócrata se enfrenta al imperio, no lo dirige. Un imperio tiene que hacer la guerra si quiere existir. Ningún organismo vivo puede vivir sin alimento. La sangre es el alimento del imperio. Es su fosfato, su azúcar, su proteína. La sangre es el néctar de los vampiros y los imperios.

Permítanme que transcriba algunos de los párrafos que escribí, en dos artículos, unos días después de la elección de Obama, cuando anuncié lo que iba a suceder. El jueves que viene se cumple un año del primero. Le voy a comprar un pequeño pastel con una velita y a cantarle feliz cumpleaños.

2-. “El engaño de Obama y los turbios orígenes de un imperio feroz” (Kaos en la Red, 26 de noviembre y 3 de diciembre del 2008)

–Este Presidente-electo no tiene nada que ver con el candidato presidencial y menos aun con el recién estrenado senador de hace cuatro años cuando atacó con fuertes palabras el bloqueo económico a Cuba. Ningún otro mandatario de este país había traicionado su propia conducta en tan poco tiempo. Y lo ha hecho de una forma fulminante, sin caretas ni vergüenza, a la luz del mediodía, sin el menor complejo.

–Hasta los peores mandatarios del imperio esperaban al menos dos o tres meses después de la toma de posesión para traicionar a sus electores. Obama lo ha hecho cuando aún faltan dos meses para el cambio de poderes, o sea se ha divorciado de sí mismo antes de la boda. Debe aparecer en el Record de Guiness como el único mandatario de la historia que convirtió un gran tiunfo en un lamentable fracaso en menos de tres semanas.

–Todo esto prueba, una vez más, que en Estados Unidos no existe la llamada ‘democracia multipartidista’ porque los dos partidos políticos que dominan al país son, en rigor, uno solo, o sea el partido del imperio: dos caras idénticas de una sola moneda, el mismo perro con distinto collar. Y esto no es nada nuevo: lo han denunciado los socialistas de este país aun desde antes de Eugene Debs.

–Lo que ha sucedido en las últimas tres semanas prueba que Barack Obama ha engañado al pueblo de Estados Unidos, al que le prometió paz y cambio y ha regresado a los peores guerreros de Clinton.

–Jamás, en la historia de Estados Unidos, un presidente-electo había actuado como si ya fuese presidente. Un día después de las elecciones nombró jefe del gabinete ministerial a Rahm Israel Emanuel y el propio día comenzó a llamar a jefes de estado y líderes mundiales. A las dos semanas, ya había hablado con más de 40 gobernantes. Eso no había sucedido jamás y el hecho de que el Departamento de Estado no haya protestado prueba que tanto el gobierno que se va como el que llega, son lo mismo, y que no existen dos partidos políticos, sino uno solo: el demócrata-republicano, dominado por el capital y el sionismo.

–No sólo va a ser el sionista radical, o sea ultraguerrerista, Rahm Israel Emanuel, Chief of Staff de la Casa Blanca, sino que, además, otro prominente sionista va a ser uno de los dos asesores de más rango (Senior Adviser) del nuevo presidente, y, por ello, una de las personas más influyentes del imperio. Me refiero a David Axelrod, que ha sido el principal asesor de Obama desde que fuera elegido senador federal por Illinois en el 2004. Axelrod es un judío sionista del Lower East Side de Nueva York que se estableció en Chicago y fue columnista del Chicago Tribune.

–Rahm Emanuel era Senior Adviser de Clinton en 1998. Se había hecho de muchos enemigos por su carácter insolente (a pesar de aquella foto que le publicamos de cuando era bailarina travesti, que no era una crítica al travestismo, pero sí a quienes se disfrazan de palomitas y actúan como halcones) y su actitud imperial tan extremista en cuanto a los bombardeos a Yugoslavia, para desviar la atención pública del embrollo tabaqueril de Monica Lewinsky, y a Irak, por lo del supuesto plan de atentado al expresidente G. H. W. Bush. Clinton le pidió la renuncia y, en los dos años y medio que le quedó de presidencia, no pudo ocupar ninguna otra posición en el gobierno. Ahora Obama lo resucita y nada menos que con un cargo mayor que el que tenía en 1998, o sea jefe del gabinete ministerial.

–Con la poca experiencia política y ejecutiva de Obama, sus asesores y ministros, que sí la tienen, y mucha en algunos casos, serán los que habrán de dirigir al imperio, o sea Joe Biden, Rahm Emanuel, David Axelrod, Hillary Clinton, Pete Rouse, Tim Geithner, Christina Romer, Samuelson-Sommers, Ron Klain, Daniel Reicher, David Plouffe, Daniel Pfeiffer, Michael Froman, Julius Klein y otros judíos sionistas y gentiles aun más sionistas, por lo que, a partir de ahora, tendremos que hablar, no del imperio yanqui, sino del imperio yanquisionista.

–Por supuesto que, para cubrir la forma, Obama hará algunos cambios cosméticos: cerrará la cárcel de Guantánamo, pero se quedará en Guantánamo; dejará de llamarle dictadores a Chávez, Daniel y Evo, pero no entenderá por qué casi toda América Latina se enfrenta hoy al imperio;aliviará un poco el bloqueo económico a Cuba, pero proseguirá la práctica injerencista, contraria a las Cartas de Naciones Unidas y de los Estados Americanos, de señalarle al pueblo cubano el sistema político que debe tener; reducirá un poco los impuestos a la clase media y se los alzará un poco a la clase alta; tratará de conseguirle trabajo a los millones que Bush ha dejado en la calle (‘Plan de Recuperación Económica que propone la creación de 2.5 millones de empleos para el 2011”), y otras cosas así –algunas de ellas loables y alentadoras, dignas de encomio–; pero a nivel de imperio, en el escenario mundial, ante la historia, en cuanto a la naturaleza intrínsecamente salvaje que ha tenido el gobierno de EU desde su nacimiento en 1783, todo será igual … o peor, porque Obama dijo hace unos días que si tiene que ir él mismo a Pakistán, para apresar a Osama Bin Laden, lo haría. Eso no lo dijo Bush ni en su peor ataque de ira bonapartista. El nuevo gobierno de Pakistán ha dicho que no acepta bombardeos ni incursiones militares a su país. Ahora Obama sugiere, no ya que pudieran seguir las incursiones aéreas y terrestres sino, que puede haber una invasión de las tropas del imperio a esa nación, que posee armas nucleares y es una de las más pobladas del mundo

–Antier, primero de diciembre, Obama anunció que dejará como Secretario de Defensa a Robert Gates, quien ha ocupado ese cargo desde diciembre del 2006. O sea que va a seguir en el Pentágono quien ya era su jefe cuando las grandes masacres de niños en Irak y Afganistán, los bombardeos e incursiones terrestres a Pakistán, el bombardeo a Siria, la Cuarta Flota amenazando a los países de América Latina y otros crimenes recientes. Este señor es el promotor de que se instalen bases de cohetes nucleares en Polonia y la República Checa, lo que, como es lógico, ha provocado la ira de Rusia y motivado sus acciones defensivas posteriores que pusieron fin al fin de la mal llamada Guerra Fría.

–Como agente de la CIA en los años 80, Gates estuvo involucrado, directamente, en el escándalo Irán-Contra, cuando el gobierno de Reagan logró que su aliado Saddam Hussein le hiciera la guerra a Irán y, entonces, le vendía armas a Irán, en secreto, para que matara a sus aliados iraquíes, y los cientos de millones de dólares que Irán pagaba por esas armas se los daban a los contra de Nicaragua para que combatieran a la Revolución, o sea al gobierno de Daniel Ortega, y los contra le devolvían el favor al imperio introduciendo toneladas de cocaína pura a este país por el aeropuerto de Mena, Arkansas –cuya distribución posterior era controlada por la CIA, que ganaba con ello decenas de miles de millones de dólares—con la complicidad directa del vicepresidente George H. W. Bush y el gobernador de ese Estado, Bill Clinton. ¿Será ésta, acaso, la ‘estatura moral’ del gobierno de Estados Unidos que Obama quiere recuperar, como dijo hace unos días?

–Además, Robert Gates era Vice-Asesor de Seguridad Nacional cuando el imperio invadió a Panamá y asesinó a miles de civiles inocentes, y cuando, unos meses después, invadió a Kuwait, porque Irak había recuperado un territorio que le perteneció por más de siete mil años, y asesinó a más de cien mil iraquíes.

–El general James L. Jones será el nuevo Asesor de Seguridad Nacional. Este fue el general que, a nombre de ese pulpo terrorista que es la OTAN, dirigió la agresión imperial a Kosovo, cuando Yugoslavia trataba de mantener la unidad de la patria que tanto luchó contra el nazifascismo. Jones se ha opuesto al calendario de retirada de las tropas de Irak y, ya como general retirado, visitó varias veces Irak y Afganistán y nunca protestó por las masacres que el imperio perpetró en estos países, ni siquiera por la barbarie de Abu Ghraib. O sea, Obama dice que va a retirar las tropas de Irak y, al mismo tiempo, nombra como máximo asesor militar del país a quien se opone a esa retirada. Esa jerigonza no la entiende ni Cantinflas.

–Con el guerrero Rhambo como jefe del gabinete, Hillary –quien hace unos meses sugirió la aniquilación nuclear de Irán— en Estado, Gates en Defensa, Jones en Asesoría Militar, Axelrod como primer asesor, Geithner en Tesoro, Orszag en Presupuesto, Samuelson-Summers en el Consejo Económico y los demás yanquisionistas en las otras posiciones claves … ¡hombre, pero quién puede dudar que en este país va a haber paz y cambio!

Hasta aquí lo que escribí sobre Obama poco después de su elección.

Debo confesar que la situación es aun peor de lo que anuncié porque Obama no ha reducido, sino ampliado, la guerra en el Medio Oriente; no ha cerrado la cárcel de Guantanamo; no ha dejado de llamarles dictadores a Chávez, Evo y Daniel; no ha ayudado a la clase media a recuperar el poder económico que tenía hace algunas décadas; no ha establecido el sistema nacional de salud; no le ha conseguido empleo a nadie porque ahora el desempleo es mayor que cuando Bush; no ha dejado de perseguir a los inmigrantes ilegales honestos; no ha dejado de intervenir en los asuntos internos de Cuba y de otros países de América, violando, con ello, la promesa que le hizo a sus gobernantes, hace unos meses, en la Cumbre de Trinidad, como hizo ayer con el diálogo que sostuvo en la red con la bloguera Yoani Sánchez, quien promueve el fin del socialismo en Cuba y su sustitución por el sistema capitalista. Esto es una injerencia en los problemas internos de otro país. Es como si el Jefe de la Revolución Cubana o el Presidente Raúl Castro sostuvieran un amplio diálogo en la red con quien promueve en este país el fin del capitalismo y su sustitución por el socialismo. Es una actitud inadmisible desde todo punto de vista y la Cancilleria cubana debería presentar una nota de protesta ante Naciones Unidas por esta flagrante violación a los principios del organismo mundial. En esa entrevista con la bloguera, Obama promueve, en forma implícita pero bien clara, que Cuba abandone su sistema político y adopte el capitalismo. Obama debía saber que Cuba no es socialista porque a Fidel Castro le haya dado la gana de que sea socialista. Cuba es socialista porque el 97% del pueblo cubano aprobó, en 1976, la Constitución Socialista y yo tuve el alto honor en ser uno de ellos.

3-. Las mentiras de Obama a la luz de la historia

Lo que ha hecho Obama lo han hecho todos los presidentes de este país, ya que siempre representaron a una poderosa clase de propietarios que era la que los mantenía en el poder y podía echarlos del mismo o asesinarlos si se enfrentaban a ella.

¿No se da cuenta Obama de que ha traicionado todas sus promesas electorales? Por supuesto que sí, está más consciente que nadie, pero tiene que defender los intereses del gran poder que manda en este país, el capitalismo imperialista.

¿Desconocía Washington que la esclavitud era una infamia cuando se negó a liberar a sus esclavos para no sentar el precedente de que el padre de la independencia se enfrentara a una de las posesiones mas rentables de la aristocracia y la burguesía? ¿No entendía que Daniel Shays tenía razón al proteger las propiedades de los héroes de la independencia que iban a ser echados de sus hogares y haciendas porque durante los años que duró la contienda no le habían pagado a los bancos las amortizaciones de los mismos? ¿No sabía que, durante la llamada Rebelión del Whiskey, los dueños de las pequeñas destilerías tenían la razón cuando protestaban porque el gobierno les cobraba a ellos más impuestos que a los dueños de las grandes destilerías? Por supuesto que sabía todo eso y, sin embargo, se puso de parte de los esclavistas en contra de los seres humanos martirizados por la esclavitud, y de los bancos en contra de los héroes de la independencia, y de los grandes propietarios de destilerías en contra de los pequeños. Y si eso hizo el padre de este país que tenía el inmenso prestigio histórico para hacer lo que quisiera ¿qué no harían todos aquellos presidentes que vinieron después y que, con excepción de los cinco primeros, no pelearon por la independencia?

¿No sabía McKinley que lo último que el gobierno español hubiera hecho en el mundo era destruir el acorazado Maine, consciente que iba a estar en total desventaja en una guerra contra Estados Unidos, que tendría que ser, sobre todo, naval, a noventa millas de este país? Claro que lo sabía, pero tenía que apoyar a los jefes de la industria bélica que iban a ganar mucho dinero con esa guerra.

¿No sabía Wilson que, al martirizar al pueblo alemán con el Tratado de Versailles, estaba echando la semilla de una segunda guerra que podía ser peor que la primera? Por supuesto que lo sabía, pero en ese gran conflicto de mediados de siglo, el imperio aumentó su poder y los capitalistas ganaron fabulosas fortunas con la desgracia de los menos afortunados que fueron los que aportaron sangre, sudor y lágrimas.

¿Desconocía Franklyn Delano Roosevelt que la armada japonesa iba a atacar a la escuadra estadounidense en Pearl Harbor, aquel domingo 7 de diciembre? Por supuesto que sabía hasta la hora en que iba a comenzar el ataque, pero no lo dijo porque necesitaba que el ataque se perpetrara para “justificar” una guerra con la que se iba a favorecer la poderosa industria bélica que ganaría una fabulosa fortuna fabricando portaaviones, acorazados, destructores, aviones, tanques, camiones, ametralladoras, morteros, fusiles, cascos, gasolina, balas, uniformes, botas, piezas de repuesto, gomas, radares, equipos de radio y todo lo demás que demanda una guerra. ¡Gran negocio! ¿Y la sangre? ¡Ah, pero a quién le importa esa minucia!

¿No sabía George W. Bush que estaba mintiendo cuando dijo que un avión de pasajeros había impactado el Pentagono y que diecinueve “terroristas” de aspecto árabe habían podido abordar cuatro aviones en tres aeropuertos distintos con armas de fuego, caretas antigases y “cortadoras metálicas de cajas” y, dos años después, que Saddam Hussein no tenía armas de destrucción masiva? Por supuesto que lo sabía pero si no hubiese mentido sobre esos hechos –o, más probable aun, si no los hubiera ordenado–, se habría enfrentado a la clase económica que lo había puesto en la presidencia mediante un inmenso fraude electoral, precisamente para que mintiera y provocara tres grandes guerras en las que ha ganado cientos de miles de millones de dólares, gasto inmenso que ha contribuido a la peor crisis económica de este país en ochenta años y a crear una enorme deuda que tendrá que ser pagada por el pueblo en muchos años.

¿Carece de culpa Obama por las guerras de Irak y Afganistán ya que éstas fueron “obra” de Bush? Obama tiene tanta culpa como Bush por esas guerras porque hoy el presidente es Obama, no Bush, y las guerras se han empeorado. Esas guerras no fueron “obra de Bush”, sino de los jefes del complejo militar-industrial que querían seguir ganando montañas de dinero con la excelente zafra de la guerra.

Desde que Obama lanzó su candidatura a la nominación presidencial del Partido Demócrata sabía, perfectamente, que de ganar las elecciones primarias y, después, las generales, no iba a tener poder para concluir esas guerras, porque ese poder omnímodo sólo lo tienen los jefes del complejo militar-industrial que no permiten que concluyan las guerras porque concluirían las ganancias y que fueron los que asesinaron a Kennedy cuando se opuso a la guerra de Vietnam.

Por supuesto que Obama tiene parte de la culpa por las guerras del Oriente Medio. Sólo si hubiera ordenado, unas horas después de su toma de posesión, el 20 de enero, la retirada inmediata e incondicional de todas las tropas imperiales de esos países, no hubiera tenido después de eso ninguna culpa. Sería un inocente disfrutrando de la paz de los sepulcros … pero bien valía la pena que hubiera cambiado su vida por las de cientos de miles, quizás millones, de civiles inocentes que han muerto o morirán en esas guerras. Hubiera sido una heroica y gloriosa inmolación que sí hubiera merecido el Nóbel de la Paz.

¿Desconoce Obama que sus tropas siguen matando civiles inocentes en Irak y Afganistán; que miles de niños lloran la ausencia de sus padres deportados del país por “ilegales”; que aún hay 50 millones de ciudadanos sin seguro médico; que hay varios millones de desempleados y desamparados más de los que había hace un año y medio; que el pueblo cubano sigue sufriendo aun más los efectos del bloqueo; que Colombia ha perdido, de hecho, su independencia con el nuevo tratado militar; que la Cuarta Flota sigue amenazando a los países de América del Sur; que millones de estadounidenses siguen perdiendo sus hogares porque no pueden pagar las letras del banco; y que no se está haciendo nada en favor de la ecología en el país que lanza a la alta atmósfera el 37% de todo el dióxido de carbono que llega a ella?

Por supuesto que lo sabe y lo sabe muy bien. Entonces, ¿por qué este presidente y todos los demás presidentes han actuado así?

–Porque lo único que cuenta en el capitalismo es el capital. El ser humano es una mercancía desechable, como las bolsas de la basura ☼

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