Y ¿dónde está la izquierda?

Por: Coordinador Movimiento Generación 80, G80
Fuente: http://www.g80.cl (27.09.09)

El intempestivo abandono que hizo el Senador Alejandro Navarro de su postulación presidencial a apenas una semana de haberse inscrito como candidato, terminó por sepultar nuestras pretensiones de apoyar una alternativa presidencial de izquierda.

En efecto, luego de bregar arduamente porque el candidato de la izquierda se eligiera en primarias abiertas y participativas, debimos asumir, muy a nuestro pesar, que la izquierda enfrentaría las elecciones presidenciales dividida. Frente a esa realidad, fijamos una posición muy clara: nuestro opoyo sería para el candidato de la izquierda que levantara un programa de gobierno decididamente alternativo al modelo neoliberal imperante y una lista parlamentaria integrada por dirigentes sociales y políticos genuinamente identificados con la izquierda y las luchas de nuestro pueblo.

En ese contexto, y luego de intensos debates internos, resolvimos apoyar la candidatura presidencial de Alejandro Navarro. En ese esfuerzo colaboramos decididamente en diversas iniciativas desarrolladas en el marco de su campaña, y asumimos un rol protagónico en la elaboración de su programa de gobierno, en el cual se planteó: realizar una asamblea constituyente para darle al pueblo el poder de definir su destino; nacionalizar el cobre y el agua; garantizar educación pública gratuita y de calidad para todos los niveles; terminar con la salud municipalizada y reconstruir el Servicio Nacional de Salud en beneficio de las grandes mayorías; desmilitarizar la Araucanía entre otras 150 medidas.

Sin embargo, el mal de los tiempos, el “pragmatismo”, llevó a Navarro a establecer pactos electorales con el PRI y con otros sectores de derecha, cuestión que para nosotros resultó inaceptable. Es obvio que si nos negamos a apoyar la candidatura de Jorge Arrate por haber establecido pactos electorales con la Concertación, nos resulta imposible apoyar una lista parlamentaria en la que participan políticos francamente conservadores como Jaime Mulet o Eduardo Díaz.

Lamentamos sinceramente que Alejandro Navarro no haya entendido la importancia fundamental que tiene para el pueblo de Chile, que los ciudadanos allendistas cuenten con una alternativa claramente de izquierda, decididamente antineoliberal en diciembre próximo. Una alternativa, capaz de enfrentar la pretensión de Piñera y Frei de seguir administrando el modelo político y económico instaurado por la dictadura. Una alternativa que deje en evidencia a la candidatura de Marco Enríquez-Ominami, que pretende convencernos que el país no necesita cambiar el modelo pinochetista, sino reemplazar a sus administradores. Una alternativa que cuestione la inexplicable opción del Juntos Podemos de pactar con la Concertación, sacrificando las posiciones mantenidas hasta el 2005, de construir una alternativa al duopolio Alianza-Concertación, a cambio de un par de cargos en el Congreso.

Lo dijimos hace pocas semanas: éstos son tiempos duros para la izquierda. Nada se puede esperar del “discolismo concertacionista”, la izquierda y el pueblo sólo pueden confiar en sus propias fuerzas. Tendremos que ser capaces, una vez más, de recomponernos, de reagruparnos, de reinventarnos, de dotarnos de los instrumentos orgánicos y las estrategias políticas necesarias para enfrentar las luchas que vendrán. Nuestro pueblo está ahí, debajo de las pancartas y carteles de esto que, sin una candidatura de izquierda genuinamente alternativa, se ha convertido en un circo electoral, reclamando por una educación y una salud pública y de calidad, por el respeto y autonomía para los pueblos originarios, por el derecho de los pobladores a una vivienda digna, por los derechos de los trabajadores a negociar colectivamente y recibir salarios justos y dignos.

Las elecciones y los candidatos pasan, pero las luchas de nuestro pueblo permanecen. Estas luchas se harán más fuertes en los próximos tiempos. Ese ha sido y seguirá siendo nuestro lugar.

El sueño de Allende ¡Que mande la Gente!
Asamblea Constituyente

Una respuesta

  1. G80:
    Toda aventura política termina inevitablente donde nace, así que Navarro apoya a la concertación con un representante más jóven, pero concertacionista al fin y al cabo.
    Muchos creyeron que era una nueva alternativa, lógicamente sin los molestos comunistas, así que apostaron a una carta, sin base en el movimiento de los trabajadores.
    Arrate y la izquierda tiene realmente un programa alternativo y es apoyado por varios diregentes sociales, sindicales, estudiantes y del arte.
    Pero cual es el defecto central de este movimiento es que están los comunistas. ¿es valido este argumento? y el pacto instrumental es el gran pecado venial.
    El anticomunismo es una enfemedad grave, entre otros que la tuvo fue Pinochet, de triste recuerdo.
    Ahora llamarán a votar nulo, si en verdad es una protesta deben votar en blanco, por que los votos que se consideran nulos, puede ser de una chambonada del elector

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