Nos preocupa que los partidos políticos se hayan convertido en organizaciones fantasmas”

Por: Francisco Peña (desde Francia)
Fuente: http://www.piensachile.com (04.03.09)

– Las primeras declaraciones sobre tu postulación presidencial fueron hechas desde la isla de Cuba y como se sabe, la isla es desde tiempos remotísimos el territorio por excelencia de la utopía. En este caso una utopía concreta que ha resistido enhiesta a todos los embates desde hace cincuenta años. ¿Se trata de una casualidad o elegiste el territorio y el momento ?

Cuba es para millones de latinoamericanos un ejemplo y un bastión de dignidad que resiste un bloqueo brutal e inhumano de cincuenta años. A Cuba me une el amor y la entrega de mis padres que viajaron allí a hacer su aporte apenas triunfó la revolución. Aprendí a caminar, a hablar y a jugar en Cuba. Y me emociona la solidaridad de los cubanos con nosotros durante los duros años de la dictadura. Aunque fue una casualidad que durante mi último viaje a la isla esta candidatura creció hasta concretarse, me parece que es una hermosa coincidencia y un buen augurio para la tarea que tenemos por delante.

– ¿Cómo surgió tu candidatura, quiero decir aparte de tu decisión personal, hay un hecho o varios hechos significativos que fueron decisivos? Te pregunto porque hasta las última elección presidencial apoyaste al Juntos Podemos y a su candidato, Tomás Hirsch. ¿La deriva hacia la derecha de la izquierda de los dirigentes de los partidos que componen JP influyeron en tu decisión?

El principal hecho es que cumpliremos veinte años de desencanto, frustración y rabia de millones de chilenos respecto de la Concertación. En medio de la crisis económica más atroz, todos esos miles y miles y miles de compatriotas míos viven día a día una situación de injusticia que está a punto de explotar. Los chilenos estamos hartos de los apitutados, los ladrones, los caraderaja, los partidos políticos chilenos que son – todos ellos- camarillas antidemocráticas, organismos famélicos, agencias de empleo que desoyen y fintean a los verdaderos protagonistas de esta historia. Mi candidatura se orienta a movilizar a esos millones de hermanas y hermanos que están “idos para la casa”, defraudados, desengañados de la Concertación. Las elecciones son un arma política para democratizar el país. No me interesan en lo más mínimo las migajas, no estoy disponible para ninguna mesa del pellejo. Vamos por el premio mayor, esto es, profundizar la democracia representativa en Chile y eso se hace en la calle, con las organizaciones populares, con los excluidos del sistema.

– Hay gente de izquierda que te apoya espontáneamente pero que es permeable a la mala imagen que difunden los medios de comunicación sobre las figuritas y estrellitas del medio farandulero. ¿Qué podrías decirles a esas personas, potenciales electores ?

Los indicadores objetivos indican que las audiencias me perciben como una luchadora inclaudicable, una mujer con cuarenta años de lucha en el cuerpo, que se ha jugado en los más diversos escenarios. El pueblo me siente propia y hermana, porque me han visto combatir con ellos en las calles y enarbolar su bandera allí donde estuve. No me parece que haya muchas personas en Chile que tengan la moral para pedirme pergaminos de lucha. Tendría que ser alguien que se haya jugado más que yo durante los años de la dictadura, y esos compañeros lamentablemente están muertos. Los que no entregaron más que esta candidata en la lucha antidictatorial, los que miraban desde un cómodo asiento cuando yo arriesgaba mi vida para informar la verdad, los que no fueron –como yo- a visitar a los presos políticos cada sábado y cada domingo, durante diez años, no serán juzgados por mí. Muy por el contrario, los invitamos a sumarse a esta lucha con paso firme. El pueblo me conoce como a la palma de su mano y sabe exactamente cual ha sido mi compromiso. Que los adversarios me van a acusar de mil cosas para impedir nuestro triunfo, no me cabe duda. Así lo hicieron con Allende. Pero si ellos entran al terreno de la difamación tendrán que probar lo que dicen y exponerse a que les recordemos algunas verdades dolorosas que no podrán contrarrestar ni con todos los mass media a su disposición. Nosotros estamos por llevar adelante una campaña de ideas, de proposiciones, para que Chile sea lo que la población espera. Pero si quieren inmundicia, tendrán que tragarse toneladas de su propia caca.

– En una entrevista dices que todos los candidatos son pésimos. Aunque los clásicos hayan afirmado que los hombres no hacen la historia, a veces algunos o algunas tienen un papel excepcional. Pero con todo, ¿esta justa electoral es sólo una cuestión de candidatos, de personas ?

Bueno, compañero, siempre ayuda tener un buen candidato en vez de uno malo. Un señor que no calienta ni a su señora no aporta al objetivo que, para nosotros, es generar la más amplia participación ciudadana, mucho más allá de la contienda electoral, en la perspectiva de la transformación del país. Nuestro análisis es que, precisamente, lo que se juega en esta próxima elección es la reconstrucción del movimiento popular. Piensa tú que Bachelet fue elegida presidenta con apenas el 26% del electorado potencial de Chile. Tienes que concluir que algo anda mal y muy mal. Esta campaña “Jiles presidenta!” es una respuesta nueva y distinta frente al desprestigio en que ha caído la política. Nos preocupa que los partidos políticos se hayan convertido en organizaciones fantasmas, sin actividad ninguna, sin representación real de la sociedad, unas camarillas de funcionarios y comisarios que buscan la mejor pega. Nosotros queremos lograr que la ciudadanía vuelva a participar de modo activo en la vida política del país. Y dada las condiciones de aislamiento y chantaje en que nos han entrampado las elites partidarias, hay que instalar una candidatura que nos saque de ese cuadro, de la cancha del enemigo, y establezca otro escenario con el que no contaba la derecha que creía tener aguachadita a esta izquierda que estaba en la UTI hasta hace dos semanas.

– ¿Consideras la abrogación de la Constitución Pinochet-Lagos y el llamado a una Constituyente para elaborar una nueva Carta Magna como una prioridad como lo pedía la oposición que ganó el plebiscito en 1988 ?

Sin un cambio de la Constitución de Pinochet y Lagos no es posible modificar el actual estado de cosas. Pinochet dejó todo “legalmente” amarrado y la Concertación ha administrado el boliche sin tocar ni con el pétalo de una rosa nada sustancial al sistema. Deberá ser una Asamblea Constituyente, representativa de todas las fuerzas del país, la que redacte una nueva Constitución, una carta magna hecha para la construcción de una sociedad verdaderamente democrática.

– El Tratado bilateral de integración minera firmado por Menem y Frei entrega a multinacionales extranjeras la concesión sobre vastas regiones del territorio nacional y ha tenido como consecuencia el proyecto de Pascua Lama de la Barrick Gold. ¿Qué decisión tomarías al respecto? ¿Crees que la prohibición de privatizar sectores estratégicos de la economía u otros de importancia para el país debería tener rango constitucional?

Sí, estoy convencida de que eso es prioritario. Las riquezas naturales, por su carácter estratégico para la economía del país, tienen que ser de propiedad del estado, de todos los chilenos, que duda cabe, y eso debe estar garantizado por la Nueva Constitución. No estamos en contra de la participación del capital privado -nacional o extranjero- en las industrias relacionadas con su extracción, procesamiento e industrialización de nuestras riquezas. Pero esos capitales deben trabajar asociados al estado y no como dueños absolutos, ni siquiera mayoritarios. Necesitamos mirar la minería no sólo como un negocio que da trabajo a unos cuantos cientos de chilenos, sino como una industria nacional que nos permite desarrollo, utilidades, y se preocupa del entorno, especialmente del agua. En el caso Pascua Lama esto es especialmente grave, pues una sola mina matará la vida y la agricultura en un valle que permite vida y trabajo a miles de chilenos, que también producen divisas exportando. Esto es escandaloso, pero no excepcional. La Concertación firmó un TLC con Bush, regaló nuestros bosques a los chinos, nuestros recursos pesqueros a los japoneses, nuestra electricidad a los españoles, nuestro cobre a los gringos, y así. Por lo tanto, tendremos que recuperar lo que nos pertenece una vez más.

– La llamada izquierda extraparlamentaria más Arrate y Navarro han resuelto buscar un candidato común para la primera vuelta y es sabido que llamarán a votar por el candidato concertacionista en la segunda vuelta. ¿Qué harías en dicha eventualidad ? Hirsch en la elección pasada dijo que iba a anular su voto y el JP se quebró.

Esa es su forma de hacer política. Ellos son burócratas partidarios, viven de eso, y por lo tanto nunca podrán oponerse a quien les da de comer. Creo que fue Monseñor Casaldáliga el que dijo que “de todas las vocaciones, la política es la más noble; de todas las profesiones, la más vil”. Quien vive de la política defenderá su fuente de ingresos con dientes y muelas. Nosotros no tenemos esa impronta y vamos tras el premio mayor: la democratización real del país. Para eso nos hemos puesto en marcha. Nos parece absurdo estar tirando lápiz para determinar qué vamos a hacer después de la primera vuelta. Así actúan quienes sólo buscan negociar a espaldas del pueblo, los que quieren transar nuestra fuerza por dos pinches cupos parlamentarios, que intentan usar nuestros votos y nuestras ilusiones para hacer un negocio particular entre cuatro paredes. La Concertación les tira dos migajas chupeteadas y entonces ellos se “bajan” en la segunda vuelta, y vuelven a dejarles el camino abierto como en cinco oportunidades anteriores. Nosotros nos hemos puesto de por medio para impedir esa vergonzosa componenda. Nuestra irrupción en el escenario modifica las condiciones políticas. Trabajaremos para que sea la Concertación la que termine apoyándonos, si es que de verdad son demócratas.

– ¿Las declaraciones de Fidel sobre Bolivia y la consiguiente « unión sagrada » en defensa del gobierno de M. Bachelet por la que optaron dirigentes de la izquierda extraparlamentaria no te parecen indicativas de que todos están embarcados en un proyecto a mediano plazo. Ello tal vez pasa por la atenuación de sus posiciones otrora revolucionarias, es decir por su actual socialdemocratización en función de un eventual par de diputadillos y subsecretarillos, amén de un puestecillo en el directorio de TVN ?

Hacer eso, es venderse. Y quien se vende recibe un nombre muy feo. La historia dirá quién es quién. Nosotros estamos aquí para impedir que se hagan negociados con los votos de nuestros electores y para cambiar el curso de la historia de nuestro país.

– En Chile se aplica la llamada ley antiterrorista dejada por Pinochet, a dirigentes y militantes mapuches, ¿Cuál es tu opinión al respecto ?

La aplicación de la llamada ley antiterrorista a los dirigentes y militantes mapuches es una vergüenza, un abuso de poder, un crimen. Es tan vergonzoso, que hay dirigentes mapuches que han sido detenidos, golpeados y torturados por ¡los mismos criminales que los habían detenido, golpeados y torturados durante la dictadura!. Es muy importante que la opinión pública internacional se pronuncie respecto de esta injusticia de parte del gobierno de Chile, que no quiere asumir la deuda histórica con el pueblo mapuche. Especial alarma nos produce la situación de la compañera Elena Varela, presa y maltratada por el “delito” de hacer un documental sobre la lucha del pueblo mapuche, del que todos somos hijos.

– ¿Qué piensas de G. Teillier, quien presentó sus condolencias por el deceso del general director de una institución que tiene un nutrido prontuario criminal ?

Yo le tengo aprecio por Guillermo a quién conocí en plena dictadura cuando Gladys Marín nos dio una tarea común. El Partido Comunista de Chile es el partido de mis abuelos y mis padres. Yo milité en esas filas desde los doce años. Hace un mes mis columnas se publicaban en las páginas principales de El Siglo, el órgano oficial del partido. Es un hecho indesmentible que los comunistas chilenos han sido campeones en el combate, con una heroica historia en que todo derecho ganado por los trabajadores, por las mujeres, por los niños de Chile, contó con la participación de los comunistas. Fue la organización más cruelmente golpeadas por la dictadura. Por todas esas razones, lo que ocurre hoy es muy triste. Los dirigentes que actualmente encabezan ese partido lo están llevando al despeñadero. Muchas de sus acciones no tienen lógica, no tienen sentido y hasta caen en la inmoralidad. El caso que me mencionas nos desconcierta y nos parece inexplicable, como la negociación en curso de Tellier con la Concertación.

– Con respecto a los países de nuestra América. ¿Cómo reducirías el riesgo de conflicto con las naciones hermanas tales como Perú, Bolivia, cómo avanzar en pos de la integración latinoamericana ? . ¿No sería necesario denunciar los pactos militares -el TIAR, por ejemplo- que la única vez que hubiese podido aplicarse, durante la guerra de Las Malvinas no se aplicó ?

Europa terminó una guerra hace poco más de 50 años, con decenas de millones de muertos. La historia de ese continente está plagada de conflictos locales y regionales; cada país habla su propio idioma, tenían formas de vida y economías aparentemente incompatibles, y sin embargo crearon un mercado común, una moneda común, y borraron las fronteras para beneficio mutuo. Creemos que nuestra acción debe impulsar un proceso de integración de los países del Cono Sur. Son nuestros hermanos en el más profundo sentido de la palabra. Entre nuestros países, con una historia tan rica de luchas comunes por nuestra independencia, con un idioma común, con riquezas y climas complementarios, por supuesto que podríamos crecer y abastecernos unos a otros. Se han dado tímidos pasos en ese sentido, pero hay que atreverse a más, tenemos que ser capaces de ponernos metas más audaces. América Latina unida será un gran mercado productor de todos los bienes estratégicos que escasean en el mundo y la integración es la mejor manera de enfrentar esta crisis económica nunca antes vista en la historia de la humanidad.

– En Chile, existió un gran movimiento popular y una fuerte corriente antiimperialista. Muchos chilenos llegaron a posiciones revolucionarias por la ancha vía del antiimperialismo, Ahora bien, nuestro país aparece hoy en día, luego de una cotidiana invasión anglosajona, como un país « norteamericanizado », ¿qué piensas de la idea de que es necesario proteger y privilegiar las obras culturales nacionales y latinoamericanas, estableciendo cuotas de difusión reservadas con ese objeto ? Es decir una especie de discriminación cultural positiva, como se hace en otros países, en Francia, por ejemplo.

La llamada “globalización” no es más que la esclavitud de los países subdesarrollados, es el nombre que le da el imperio al proceso puesto en marcha por el neoliberalismo para terminar de acorralar y explotar nuestros países, de un modo más fácil, sin fronteras ni impuestos. Todos los países desarrollados siguen protegiendo sus productos, sus mercados, su cultura, por lo tanto nosotros tenemos el derecho y el deber de hacer lo mismo. No es posible que medios de comunicación transmitan todo el día materiales fabricados, generados, elaborados, fuera del país. Necesitamos recuperar y fortalecer nuestra identidad.
La apertura de fronteras que anhelamos debe preservar lo propio, lo nacional, la diversidad que enriquece la unidad de pueblos hermanos. Por las condiciones endógenas en que viven nuestros países no hay otra alternativa que tomar medidas legales y protegernos del intento de transformarnos en una provincia subordinada al imperio.

– La humanidad ha sido estremecida por los recientes acontecimientos de Gaza, donde un estado súper armado, portaviones de EEUU en la región ha masacrado a centenares de civiles, viejos, mujeres y niños. ¿No te parece tibia la reacción del gobierno chileno ?

Bolivia y Venezuela por su parte expulsaron al embajador de Tel Aviv.
Es necesario que el mundo ponga fin a lo que los gobiernos sionistas hacen con Palestina. Fueron las Naciones Unidad las que decidieron entregar territorio palestino para crear un estado judío. Ese mismo organismo debería dirigir ahora el proceso inverso. Hay que tener una cosa clara. El sionismo, ese pensamiento político que hoy gobierna a Israel, no es sinónimo de judío. Hay miles de judíos en el mundo que rechazan esa política agresiva de Israel contra los habitantes de Gaza, que terminará derrumbando su propio edificio. No es posible construir un estado sobre la cultura, la sangre, las vidas de otro pueblo. Chile tiene que estar de modo claro en la defensa de los derechos del pueblo Palestino. En primer lugar en la defensa de la vida de los niños palestinos, que sufren un infierno sobre el que no tienen ninguna responsabilidad

– Si la política se inventó vamos a decirlo así- es entre otras cosas para que las diferentes opciones que se presentan a los habitantes de la Polis puedan ser discutidas entre adversarios y no zanjadas a tiros. No obstante, la política es siempre una guerra encubierta, una guerra de clases. La política es también el arte de la negociación. Arte muchas veces que confina con lo imposible. Si tuvieras que entablar negociaciones con otras fuerzas o con candidatos que dicen ser antisistémicos, ¿cuál sería de tu parte un punto intransable ?

La realización de una Asamblea Constituyente y la redacción de una nueva Constitución democrática.

– Durante la dictadura algunos compatriotas decidieron enfrentarla con las armas en la mano. Gracias a ellos la opinión pública internacional, europea en este caso, supo que una parte del pueblo chileno rehusaba someterse. Ellos contribuyeron a crear las condiciones para que Washington, el Alto Mando, la derecha y la socialdemocracia buscaran una salida pactada, esta interminable transición democrática. Sin embargo muchos de esos combatientes han sufrido durante muchos años ignominiosa prisión ¿no crees que es necesario un reconocimiento oficial a esas mujeres y hombres que arriesgaron sus vidas por el retorno a un Chile democrático ?

Por supuesto. Esos compañeros son nuestros héroes, les debemos no sólo la libertad sino el más sincero homenaje, porque ellos lucharon en nuestro nombre contra la dictadura, arriesgaron sus vidas, sufrieron prisión, cárcel, exilio. Hoy sabemos que la salida pactada en Chile se debió al temor que tenían los EE.UU. y el stablishment local de que el fin de la dictadura se produjera por una insurrección popular. Hay no pocos compañeros que se pasaron décadas trabajando en aparatos clandestinos, cambiando de ciudad, de país, sin posibilidad de hacer una vida normal, y hoy se encuentran entrando a la vejez sin ninguna posibilidad de apoyo de la seguridad social. Es tan absurdo e hipócrita la actitud de la Concertación que en algunos casos se han inventado soluciones como declarar que los partidos eran empresas y por lo tanto, sus militantes perdieron el empleo con el Golpe, para así poder asignarles una ayuda como exonerados. Es increíble, pero eso es lo que ha ocurrido.
Chile le debe un homenaje también a todos aquellos militares, marinos, aviadores y carabineros que se rebelaron contra las órdenes de sus superiores a levantarse contra el gobierno popular, por considerarlo un acto inconstitucional. Es más, se puede decir que el golpe de estado comenzó por la represión al interior de las fuerzas armadas golpeando a aquellos que estaban contra una acción inconstitucional. Es necesario que su testimonio, su valentía, su fidelidad a la patria y a los chilenos sea enseñado como ejemplos en las academias en que se forman los militares del futuro.

– En la última emisión antes del 4 de septiembre de 1970 del célébre programa del Canal 3 «A esta hora se improvisa», le preguntaron a Allende : « ¿Senador Allende, qué le diría a los miles de indecisos que aún no han decidido por quién votar?»
-«Nada. Mi candidatura no es para indecisos, sino para hombres y mujeres comprometidos con un programa de transformaciones». ¿Podrías decir lo mismo y por la misma piensas esbozar, tirar líneas de un programa ?

El programa de “Jiles presidenta!” no lo haré yo, ni un equipo de iluminados, ni un grupo de asesores que creen saber cómo se hace política. Esa es una forma de operar antidemocrática que hoy muestra sus nefastos resultados. Será el pueblo allendista el que defina qué país quiere construir, cuáles son las medidas que debemos tomar, qué transformaciones tienen prioridad, y en primer lugar deberá decidir quiénes lo representan de entre sus filas. Al triunfo del compañero Allende, el 4 de septiembre de 1970, se llegó a través de un largo proceso de maduración de las condiciones políticas, de crecimiento del movimiento popular, luego de 3 derrotas consecutivas en campañas presidenciales. A las próximas elecciones de diciembre, llegaremos tras 17 años de dictadura, 18 años de retroceso democrático en los gobiernos concertacionistas, con casi 4 millones de electores que no ejercen sus derechos porque no están inscritos, o no asisten a votar, o votan en blanco o nulo, o están fuera del país discriminados en su derecho a elegir. Los jiles somos millones, y nos hemos puesto en marcha para hacernos escuchar.

05 de marzo 2009

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