Por: Ramón Badillo
Fuente. www.elclarin.cl (06.07.09)
Mil setecientos militantes del PS se separarían de sus filas para apoyar a los socialistas allendistas de Jorge Arrate. Mientras que en la DC, su vicepresidente Marcelo Trivelli anuncia su retirada. Hombres al agua en medio del naufragio. La escena se asemeja a la de un barco que se hunde y del cual es imperioso saltar para salvarse del naufragio. La constante fuga de militantes, muchos de ellos emblemáticos, revela el desgaste y una crisis al interior de la Concertación.
El partido que más está haciendo agua es el Socialista. Las fuertes y constantes críticas a la conducción de Camilo Escalona, dejan un saldo de dos senadores y un diputado renunciados, además de tres candidatos presidenciales salidos de sus filas.
Para el ex vicepresidente del Partido Socialista, y actual integrante del comité central, Carlos Moya, el lapidador de la colectividad es Escalona, quien enfrentará esta semana la salida de otros mil setecientos militantes que renunciarán para irse a trabajar por el naciente partido de Jorge Arrate, Socialistas Allendistas.
“Camilo Escalona es el gran enterrador del Partido Socialista y lo que él dirige es una cáscara que depende de los cargos funcionarios. Seguramente al oficialismo del PS le interesará hacer parecer que somos dos o tres, pero constatarán que en este momento nosotros tenemos comprometidas más de mil setecientas renuncias en todo el país”, sentenció Moya.
Aunque no hay una fecha específica, los socialistas allendistas están juntando fuerzas para conformarse oficialmente como partido, pero sin afectar las actividades presidenciales de Arrate.
Otro de los emigrados concertacionistas y hoy candidato al sillón presidencial, Adolfo Zaldívar, sostuvo que los motivos principales de esta debacle radican en la falta de visión de las cúpulas partidarias, que no ven el mundo real, ni los cambios que están ocurriendo en política, y este modelo obsoleto que plantean a sus militantes genera este desmembramiento.
“En el país estamos en el mayor cambio de toda la historia y la Concertación está agotada, hay una Alianza que también no logra entrar en escena. Tienen el poder de los medios de comunicación, el poder económico y el del gobierno, además, tienen una voluntad de aferrarse al poder, una suerte de autoritarismo que es lo peor que le puede pasar a una fuerza política, cuando pierde el sentido de lo que representa, y eso es lo que ha pasado con la Concertación”, opinó Zaldívar.
Otro candidato salido del seno del Partido Socialista, Marco Enríquez Ominami, sostuvo que pactar constantemente con la oposición y mantenerse entrampado en las reparticiones de cuotas de poder ha generado este desgaste en la coalición oficialista.
“Los partidos encabezados por dirigentes que no tienen ningún interés en que sean espacios de deliberación, que quieren privatizar sus espacios de poder para poder repartírselo, al parecer juntan granjerías y privilegios. Creo que es importante tener partidos vigorosos, pero ellos están en un estado de autodestrucción sistemática, de negación de la realidad, y la vocación por autoeliminarse es parte de los tics de la transición”, señaló el diputado.
Pero el PS no es el único que mira cómo sus miembros se escinden de sus filas en masa. El vicepresidente de la Democracia Cristiana, Marcelo Trivelli, sostuvo que las peleas pequeñas por mantener cuotas de poder y la inconsistencia ideológica de su partido, sumado a que ya no se la juegan por la gente son las razones que lo alejan de la falange.
Su futuro cercano podría ser postular a alguna circunscripción senatorial, para lo cual ya ha estado en conversaciones con diversos sectores, como el PRI y con cercanos a Marco Enríquez Ominami.
Serán las elecciones presidenciales y parlamentarias las que dirán si esta embarcación, llamada Concertación, continúa a flote o si sus representantes se mantendrán, algunos resguardados por los botes de naufragio y otros nadando aferrados a sus chalecos salvavidas.
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